El Partido de la Esperanza Marinista
La creación artificial de un nuevo partido político estatal, aprobado el jueves pasado por los consejeros del Instituto Estatal Electoral, es el primer movimiento con el que el marinismo pretende mantener la mayoría en el Congreso del Estado ante la perspectiva de que en las elecciones locales del próximo año la oposición, y en especial el panismo, arrebaten al PRI su posición hegemónica. Así que la primera medida emergente es la creación de Esperanza Ciudadana, que en los comicios del 2007 podría obtener representación en el Congreso a través de las asignaciones plurinominales. Sumados a otro tipo de aliados, el PRI estaría en posibilidad de fragmentar a la oposición y obtener el mágico número de 21 diputados con los que se puede, por ejemplo, aprobar la cuenta pública del gobierno estatal.
Mucho se ha escrito sobre creación del Partido Esperanza Ciudadana, atribuyéndose la paternidad a Javier López Zavala, sin cuya evidente influencia el Instituto Electoral no habría dejado pasar un nuevo organismo del que prácticamente no se sabe nada. O sí: que su representatividad entre los poblanos es absolutamente inexistente. Pero por ejemplo, de dónde sacaron recursos económicos para realizar las asambleas notariadas a las que los obliga el Código Electoral. Ni como pagan sus oficinas regionales. Muchos menos como reclutaron a sus supuestos afiliados si nadie nunca ha visto alguna convocatoria. O saber, ya de perdida, quién es su líder, ya que el mentado Carlos Navarro Corro no siquiera se registró como afiliado de la organización.
Las irregularidades de Esperanza Ciudadana son tan grandes y su expediente tan inconsistente, que es muy claro que su creación es un hecho artificial, promovido por el poder y solapado por los consejeros “ciudadanos” del IEE, que antes de despedirse nos han dejando una rémora. La línea de Javier López Zavala a Necoechea y compañía es evidente. Pero, ¿Por qué? ¿Por qué el marinismo necesita un nuevo partido? ¿La intención es electoral o institucional? Veamos.
El objetivo inmediato con Esperanza Ciudadana es su participación en los comicios locales del próximo año y en esa lógica debe analizarse su creación. Parecería obvio que la intención es conformar una coalición electoral con el PRI. Pero dado es EC es una creación artificial, pocos votos aportaría al tricolor. La otra hipótesis es que al ir juntos en la elección, crearían para su coalición un membrete tipo “Alianza por Puebla” para difuminar las siglas priístas y que los votantes anti-PRI se confundan, quitándole presión a la marca tricolor. Pero los comicios federales ya han dejado claro que esta estrategia mediática no funciona, ya que con todo y su caro compromiso con el Verde, la Alianza por México se hundió en el tercer lugar.
No. Esos no son los objetivos que el marinismo busca con la creación de Esperanza Ciudadana. El partido artificial irá solo en las elecciones locales. ¿Por qué? Porque con una magro préstamo de dos por ciento de la votación –unos 40 mil votos- tendría derecho a tener un diputado. Un diputado, por supuesto, que se restaría en la asignación al resto de los partidos auténticos. Y si obtuviera poco más de esos 40 mil votos, tendría derecho a dos representantes, que en un juego de suma cero, de acuerdo con nuestro sistema electoral, serían restados a los demás en la asignación proporcional. Es decir, el PAN y el PRD perderían la oportunidad de meter un diputado más.
El escenario sería el siguiente: suponiendo –de forma optimista- que el PRI pudiera ganar en 13 de los 26 distritos electorales, más su asignación proporcional –unos 4 0 5 diputados- no estaría en posibilidad de llegar al número mágico de 21. Le hacen falta tres para poder aprobar leyes y cuentas públicas. Esos tres provendrían de Esperanza Ciudadana y el PVEM, los dos partidos satélites del tricolor. Así que por una inversión marginal, el marinismo estaría en posibilidad de mantener el control del Congreso, a pesar del impresionante crecimiento que el panismo y el perredismo tuvieron el 2 de julio.
En realidad, el partido de la Esperanza Ciudadano podría ser rebautizado como el Partido de la Esperanza Marinista. La esperanza de ganar, perdiendo. Es decir, que a pesar de la pulverización que el priísmo ha sufrido en Puebla a partir de que inició el escándalo de las conversaciones y la detención de Lydia Cacho, el marinismo como fuerza menguante en el poder mantenga el control de las instituciones cruciales para la rendición de cuentas a la sociedad.
Pero eso, es otra historia.
*** Gracias por los apoyos. Sería imposible dar cuenta de todos aquellos que mostraron su solidaridad con el columnista. Gracias a todos ellos. Para zanjar la disputa, reproduzco uno de los múltiples mails de apoyo que llegaron a mi correo electrónico.
Mi estimado Arturo: te escribo para felicitarte por tu excelente columna de hoy, te confieso que desde que pasó el conflicto del lydia-gate dejé de leer y de tomar en serio el periodismo en Puebla, me dio vergüenza ver como mientras en todo el país el periodismo de la razón y el sentido común se hacia notar, en Puebla casi todos los periodistas esperaban línea de quien sabe quien para ver si ya era momento de hablar abiertamente del tema. Pero gracias a periodistas como ustedes no me refugie nada más en periódicos y programas de radio nacionales. En fin, comparto totalmente tus comentarios hacia el ¿secretario de gobernación? como poblano (auténtico) te puedo decir que una persona de tan baja calidad moral, intelectual y política no puede llegar muy lejos, ya basta de que nos gobiernen unos rufianes como este tipo que hace unos años apenas conocía el tepache y ahora resulta que no sale del Chimichuri y toma puro Buchannans 12 años.
Toma en cuenta por favor que como yo, muchos poblanos hablamos a través de tu columna y tus comentarios, el día que dejes de ser (auténtico) muchos de nosotros dejaremos de tener una voz pública. Siéntete apoyado por muchos poblanos y continúen con manera de hacer periodismo.
Yo, que también como tu hice un esfuerzo para irme a estudiar al extranjero y he aprendido como se vive y se aplica la política de alto nivel en otros países, me siento decepcionado de lo que tenemos en este actual gobierno estatal y espero ansiosamente el día en que en Puebla podamos tener políticos de buen nivel moral e intelectual.
Saludos
Abraham Quezada
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