Apuesta SNTE por mayor diálogo de padres y profesores
Ante polémica sobre contenido en libros de secundaria
Efraín Núñez
Mientras Jorge Rodríguez Méndez —líder de la sección 23 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE)— manifestó no estar ni de acuerdo, ni en desacuerdo con la medida de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en el estado de prohibir la distribución del libro Biología Ciencias 1 —que trata temas de sexualidad—, Gustavo Espinosa Vázquez —líder de la sección 51 del magisterio— aprobó dicha determinación.
En entrevista con Cambio, Rodríguez Méndez apuntó que el “texto es lo de menos”, ya que en su opinión lo más importante es el conocimiento que se va a impartir por parte de los maestros, a quienes les es difícil tratar este tipo de temas con sus alumnos de primero de secundaria de una forma directa.
Expresó que la SEP en el estado optó por una forma “más conservadora” de enseñar sexualidad a los jóvenes de secundaria; sin embargo, apuntó que respeta la decisión tomada por la dependencia, porque la postura se aprobó luego de un examen minucioso del libro.
Aunque, tras reconocer que en Puebla existe una sociedad “conservadora”, indicó que más que “espantarse por un libro” se debe poner más atención en regular los contenidos de los medios de comunicación, especialmente de la televisión, donde se exhiben contenidos explícitos de sexo en horarios que son accesibles para los jóvenes de esta edad.
Al preguntarle con relación al tratamiento de los temas de la publicación prohibida por la SEP en el estado, Rodríguez Méndez consideró que en dicho texto se está utilizando un lenguaje directo y claro, lo cual confunde a los propios profesores, por lo que considera que se debe ser muy cuidadoso al abordar temas como la masturbación, la pornografía y otros temas afines.
“Es de resaltar que hoy los niños tienen una sexualidad más despierta en comparación al maestro. Por ello, se deben tratar los temas de sexualidad con mucha responsabilidad para que no siga habiendo violaciones, pederastia, pedofilia. Lo anterior debe contrarrestar los contenidos sexuales que tienen los medios de comunicación, especialmente la televisión”.
Continuando con el análisis que hizo del contenido del libro, el líder sindical apuntó que en algunos casos los temas son abordados con demasiada “obviedad” o descripción, pese a que los autores del libro aseguran que el tratamiento es científico. Empero, indicó que si por otro lado se oculta el libro, los alumnos investigarán la forma de acceder a éste y descubrir la razón por la cual les fue prohibido: “No es que esté de acuerdo o no. Hay que vivir una realidad y aceptarla, por ello se debe educar muy bien a los niños y jóvenes”.
En el tema de la sexualidad también tienen que intervenir los padres de familia para que junto con los maestros se evite que aprendan de forma distorsionada acerca de estos tópicos, a través del diálogo con los amigos, apuntó.
Sin embargo, justificó que la SEP estatal no haya pedido la opinión de los padres de familia para tomar su decisión, debido a que existen familias que son conservadoras, otras que son liberales. No obstante, la gran mayoría de los padres de familia no tienen la preparación adecuada para magnificar si algo es positivo o negativo.
Espinosa avala la medida
Por su parte, Gustavo Espinosa Vázquez —líder de la sección 51 del SNTE— avaló la decisión de la SEP estatal, representada por Darío Carmona García, debido a que desde su punto de vista la publicación refiere contenidos descriptivos más no valorativos, además de que el tratamiento de algunos temas induce a los alumnos:
“Es acertada la decisión, debido a que no es lo mismo la educación en Puebla que al interior del estado en regiones rurales. En el libro hace falta un poco de más valoración en el sentido formativo; es decir, no ser tan informativo. No es que estos temas sean graves; sin embargo, se debe medir la edad en la que se enseñan. Habría que preguntar sino estamos induciendo”.
De igual forma, dijo tener conocimiento de que Puebla no es el único estado que ha tomado la decisión de no usar el libro en la formación de alumnos de escuelas secundarias, y destacó que lo importante de los temas de sexualidad es que se traten con responsabilidad en el seno de cada familia para que se complementen con la formación en el aula.
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