Who is who en el IEE
El martes pasado, algunos despistados fueron a la toma de protesta del Nuevo Consejo General del Instituto Electoral del Estado de Puebla (IEE) ¿Maravilloso, no creen? Todos bien vestidos
Todos bien contentos…
Iúuu…
Pero nosotros —desde el Olimpo de nuestra redacción— desde el lunes pasado, cuando nuestros diputados y diputadas hicieron ejercicio de la democracia, la transparencia, el consenso y la negociación, tenemos náuseas y jaquecas.
¿Y quién no?
Estuvimos ahí desde las 5 de la tarde hasta las 9 de la noche como espectadores del chou —que no show— más barato, burdo y lo que es peor, predecible.
¿A poco no es grandioso que los nueve consejeros fueran electos por unanimidad?
¡Unanimidad!
Por los clavos de Jesucristito
¿Y a poco nadie subió a tribuna a refutar a alguien?
¡Nooooo!
En fin, nosotros exponemos detalles de algunos personajes del IEE. Sí, ya muchos periodistas publicaron eso la semana pasada, pero nosotros nos fuimos a celebrar a nuestros muertos. Así que queridos cuatro lectores, no les queda de otra.
El Necoechea reloaded (Consejero-presidente): Jorge Sánchez Morales. Ilustre abogado de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (Upaep) con un gran apoyo de monseñor Rosendo Huesca y Pacheco y de Acción Nacional.
Explico.
Para que nuestro amigo y querido Jorge Sánchez llegara a ser integrante del Consejo Local del IFE, tuvo que ser apoyado por alguien en el Consejo General y ese respaldo lo recibió de Acción Nacional —¡Sí que sí! Fue propuesta de Germán Martínez Cázares—.
¿Ahora entendemos mejor a Jorgito, cuando pataleó por Rosendo Huesca?
¿No?
Entonces, recordemos aquellos días de abril, cuando el Consejo Local del Instituto Federal Electoral osó —y que Dios los perdone, si don Rosendo es representante de los representantes de Dios en la Tierra— en denunciar al arzobispo poblano.
Trivia:
¿Quién se opuso?
…
…
¡Sí! Adivinaron: Jorge Sánchez y no sólo se opuso, también gritó, pataleó y balbuceó no sé cuántos preceptos jurídicos para impedirlo… pero perdió.
Y valieron queso aquellas reuniones privadas entre Lalo Rivera, Rosendo Huesca y Jorge Sánchez…
Y valieron queso todas sus argumentaciones jurídicas.
Ah qué caray.
Pero no se engañen, nuestro amigo no es panista.
Bueno, no siempre.
También suele ser priista.
Según el tema.
Según la circunstancia.
Su historia con su gran amigo de Pijijiapan, Chiapas, ya la contamos hace unos días.
En conclusión, Jorge Sánchez es como la ex radioescucha de “La Quintacolumna”, la famosa doña Petra, quien en vivo le dijo a Mario Alberto Mejía que: “en veces votaba por el PRI y en veces votaba por el PAN”
Un prianista más, pues.
Salud.
Duda: ¿A quién le hablaba Jorge Sánchez durante las sesiones privadas y públicas del IFE?
Olga Lazcano: Doctora en Antropología por la Universidad Nacional Autónoma de México, con maestría y licenciatura en Antropología. Una gran académica —porque da clases— y experta en Antropología.
¿Experiencia electoral?
¿Y eso pa´ qué?
Ahh… La consejera electoral carece de conocimientos y experiencia en aquello de los Códigos de Instituciones y Procesos Electorales.
Ni hablar.
No se puede tener todo en esta vida… Ya es consejera, vive en las residencias de lujo de la UDLA, es esposa del secretario de Rectoría de la Universidad de las Américas…
Juan Carlos de la Hera Bada. Abogado de la Libre de Derecho. Amigo de don Alberto Jiménez. Colaborador del difunto Alfonso Vélez Pliego en el Plan 20/20 de la Universidad Autónoma de Puebla. Con relación directa con el mismísimo Mario Marín.
Ssssss
Paúl Monterrosas. Otro abogado de la Libre. Bendecido por Enrique Agüera Ibáñez. Y su hobby es litigarle asuntos a José Manuel Rodoreda Artasánchez, ex consejero del IEE.
Pero como no todo es oscuro, ni feo.
Kitty la hizo de reportera.
Y aquel martes cuando los nuevos consejeros rindieron protesta.
Kitty jugó a la periodista y este es su texto:
El Consejo del IEE, según Kitty, la gatita rosita.
Mis parabienes a quien hoy integra el IEE, su llegada es el legítimo resultado de un proceso de integración merced al análisis profundo de las historias profesionales y convicciones democráticas de los nuevos consejeros y consejeras.
No podemos dejar de considerar la autonomía e independencia que ha caracterizado a sus actuales integrantes a lo largo de su vida, del mismo modo, las más ilustres asociaciones, como la de abogados, en la promoción de algunos de ellos, es una garantía de independencia y profesionalismo, qué decir del trabajo de formación democrática y de vivo compromiso público de las universidades promoventes, como la Escuela Libre de Derecho de Puebla, la cual junto con la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, constituyen, de modo emblemático, el símbolo de la libertad de cátedra en Puebla.
Consideremos la convicción democrática de los creadores de este órgano de dirección, nuestras diputadas y diputados, quienes atentos al clamor social, nombraron a personas sin ningún vínculo partidista, en un ejercicio que no puede sino calificarse como transparente y la expresión más contundente de la separación de poderes, junto con el inequívoco ejercicio de autonomía plena de poderes fácticos como la Iglesia o los empresarios y por qué no decirlo, del propio gobernador y el presidente municipal, quienes aún con algunas diferencias menores entre sí, permitieron que el proceso se desarrollara sin presiones y sin utilizarlo como un campo de disputa.
En fin, cómo expresar que hoy es un día que recordaremos siempre en la memoria democrática del estado de Puebla, este avance sin precedentes nos sitúa lejos de esas prácticas que aún lamentablemente se presentan en otras latitudes de nuestro país, en donde la ciudadanización ha sido apaleada por poderes que no entiende la importancia de los órganos electorales.
Quiero, a modo de reconocimiento y sabiendo que ellos son incapaces de hablar bien de sí mismos, hacer una modesta semblanza a modo de homenaje de nuestras nuevas autoridades electorales.
Don Jorge Sánchez Morales.
Padre de familia ejemplar y el más fiel de los esposos. Se formó nada menos que en la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, su origen humilde ha sido su fuerza, pero con la característica de ser un hombre sin los complejos típicos de aquéllos que no teniendo, tienen. Su honorabilidad como abogado le ha granjeado un cariño pocas veces visto entre los profesionistas del ramo del derecho.
Debemos decir que su trabajo en el Tribunal Electoral ha sido verdaderamente impresionante, con una disciplina que fue ejemplo incluso para magistrados, siempre el primero en llegar y el último en irse. No podemos dar por obvio lo que en realidad provoca el cariño y el respeto del personal en aquel lugar: su lealtad a quien le dio cobijo y que es hoy el mejor de sus amigos, el licenciado López Brun, quien es para él un padre y por qué no decirlo, provoca en don Jorge una debilidad especial de cariño. Otro gran amigo que deja en aquel lugar es don Reynaldo Lazcano, a quien con el afecto de un hermano llama: mi rey.
Qué decir del desempeño de don Jorge en el Instituto Federal Electoral, donde mostró no sólo sus cualidades de tribuno y su seguridad en el manejo electoral, sino el compromiso democrático más alto cuando se alejó de las posturas de don Guillermo Pacheco Pulido, quien es para él un maestro. Quién va a olvidar su independencia en el malentendido vinculado al arzobispo y en donde siempre, en un ánimo de congruencia personal, de solidez, incluso en contra algunos de sus compañeros, no le tembló la mano para acudir al ministerio público a depositar una denuncia de hechos, aun se trataba de un príncipe de la Iglesia.
Cómo olvidar el respeto que los consejeros distritales le dispensaban por sus opiniones siempre acertadas, al grado de que llegó a darle cátedra al Consejo General del IFE, nadie olvidará jamás, cómo, sin importar el partido político de que se tratase, su criterio nunca cambió.
Qué más podemos decir de él, merecimientos sobran, pero por ahora hasta aquí el sentido homenaje a su persona. A modo de no ser salmera quisiera ofrecerle una humilde recomendación a don Jorge: acérquese más a nosotros los periodistas, es tan hermético y comprometido con su tarea que antes de darnos un adelantito o un secretito que nos ayude a desarrollar nuestro trabajo, es capaz de quedar mal con la prensa. Quizá en alguna ocasión podría platicar un poco más, ser un tantito más abierto, sin que su responsabilidad esté en duda, desde luego.
Un ejemplo de su profesionalismo inquebrantable es cómo en reuniones de trabajo apaga todos sus teléfonos, para que en sus determinaciones nunca prive la idea de que alguien le puede aconsejar qué hacer, o dar la impresión de que está dando cuenta de sus actos, es pues la viva expresión de la independencia.
En fin, don Jorge, mucha suerte y en horabuena.
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