Al maestro Alfonso Yánez Delgado
Con mi reconocimiento por la
reciente distinción recibida
La traición del “mostro” Alatriste.
En la desaparecida columna Testimonio dimos puntual cuenta de una reunió inusual que se llevó al cabo en Tehuacán.
Describimos la entrevista privada que sostuvieron el gobernador Mario Marín con “el mostro” de la política tehuacanera Álvaro Alatriste Hidalgo.
En una cita inédita el gobernador llegó solo a la ciudad de las granadas.
No le acompañaba ningún secretario del gabinete, ni escolta alguna.
Arribó solo, absolutamente solo.
Alatriste llegó al aeropuerto y juntos se trasladaron hasta el “Súper Alatriste” de la calle tres oriente, el negocio del ex – alcalde.
Pese a que el mandatario había propuesto la reunión como estrictamente privada fue el propio Alatriste quien rompió la secrecía.
Sus operadores ya habían convocado a cientos de seguidores.
Aunque posteriormente Alatriste dijo que habían sido “miles” los que lo seguían, lo cierto es que no fueron más de 300 personas las que pudo convocar.
Ahí Álvaro tuvo toda la intención de “presionar”, de prácticamente “obligar” al gobernador.
Existe una grabación de todo lo que se dijo en esa reunión.
Los seguidores del “mostro” gritaban frente al ejecutivo: “¡¡Fuera, Alejo, Fuera Alejo, no lo queremos de candidato!!”
En varias ocasiones Marín fue interrumpido por los gritos de los alvaristas enardecidos, pero, por supuesto, también dirigidos.
La reunión no llegó a acuerdo alguno.
El mandatario salió sólo acompañado de Alatriste quien lo llevó de nueva cuenta hasta el aeropuerto.
Ahí Marín le pidió a Alatriste su apoyo para los candidatos del PRI.
Álvaro respondió: “…Claro que si gobernador yo soy priísta y voy a apoyar a nuestros candidatos… Claro que si…”
Pero esa misma noche Alatriste traicionó al ejecutivo.
Y en una reunión con su primer círculo confió: “…Si, vino el gobernador a verme, pero no nos resolvió nada… ¿qué caso tiene?... mejor vamos a buscarle por otro lado…”
CHUCHO MORALES OPERADOR POLÍTICO EN TEHUACÁN
Semanas más tarde Jesús Morales Flores, el flamante torero de la política poblana, el émulo de Arruza y de Cavazos fue nombrado coordinador del programa de promoción al voto en el municipio de Tehuacán.
Y lo primero que hizo fue llegar a hablar con Alatriste.
Nuevamente le ratifico la petición del mandatario y le pidió sumarse a la campaña de Félix Alejo Domínguez.
Alatriste nuevamente lo envolvió con su ladina habilidad:
“…Claro que si mi Chucho ya le dije al gobernador que yo soy priísta y seguiré siendo priísta, pese a que no fui el candidato y la decisión de mi partido se fue por otro lado…”
Chucho Morales salió más que satisfecho de la reunión.
Pero al día siguiente se dio cuenta de que, al igual que lo había hecho con el gobernador, Alatriste se había burlado de él.
Morales recibió toda la información que demostraba que Alatriste era ya desde el inicio de la campaña, es decir al día siguiente de la visita de gobernador, el principal impulsor, protector y financiero de los candidatos del Partido Nueva Alianza.
Álvaro fue el gran patrocinador de las campañas de Arnulfo Hernández Juárez a la presidencia municipal y de José Raichs Mauleón a la diputación local, ambos hijos políticos de Jorge Rodríguez Méndez.
Era la venganza de Alatriste.
EL PLEITO PERSONAL ENTRE JORGE RODRÍGUEZ MÉNDEZ Y CUPERTINO ALEJO DOMÍNGUEZ.
Hay un asunto que hasta el momento no se ha tratado, ni abordado.
Y es la puja personal que existe entre Jorge Rodríguez Méndez y Cupertino Alejo Domínguez.
Hace cerca de diez años Rodríguez Méndez y Félix Alejo Domínguez eran amigos, incluso trabajaron juntos.
Existía una cercana y entrañable relación.
Sin embargo desde que Cupertino Alejo se fue al Panal y Jorge Rodríguez tomó el control de la sección 23 del SNTE, hubo un acre distanciamiento con Félix Alejo.
Y es que ambos Cupertino y Jorge se pelean la supremacía, la jefatura del magisterio poblano.
El sindicalismo magisterial llevó un vida interna equilibrada y se repartía las posiciones de manera armoniosa hasta la llegada de Cantorán Espinoza y el llamado “Grupo Tepeaca”.
Cuando Cantorán llega y toma el control del sindicato magisterial se reparten plazas, diputaciones, presidencias municipales, regidurías, dinero, amantes, en fin todo lo que podía repartirse.
Hacen del magisterio el gran botín.
Luego toca turno a los Alejo con el “Grupo Zacapoaxtla” y sucedió lo mismo.
Ahí fue cuando Félix creció al amparo y cobijo de su hermano Cupertino.
Fue en años recientes cuando apareció el “Grupo Tehuacán” lidereado por Jorge Rodríguez Méndez.
Y entonces inició el crudo distanciamiento con los hermanos Alejo.
Una puja que alcanzó su momento más álgido cuando Félix Alejo es hecho candidato del PRI y se enfrenta al Panal el partido de Jorge Rodríguez Méndez.
Y Félix derrota a Méndez.
Dentro del magisterio poblano esto fue visto como una victoria de los Alejo.
“SI NO NOS VAS A AYUDAR, NO TE METAS, NOS PERJUDIQUES…”
Quince días antes de las elecciones, el lunes 29 de octubre Chucho Morales volvió a entrar el “Súper Alatriste”.
Su semblante ya era otro.
Ya no había esa sonrisa en su rostro.
Ahora reflejaba una profunda y honda preocupación.
Chucho ya tenía en su poder todas las pruebas, todas las evidencias irrefutables de que Alatriste era el principal impulsor de Nueva Alianza, el gran financiero oculto, el titiritero que movía todos los hilos de los candidatos del Panal.
Ya no había duda alguna.
Las pruebas eran por si solas elocuentes.
Alatriste había traicionado a su propio Partido pero sobre todo había traicionado al gobernador Mario Marín.
En esa última reunión Chucho Morales dijo ser el portavoz de un mensaje de Javier López Zavala: “…Álvaro te pedimos que si no nos ayudas, por lo menos no nos perjudiques, no te metas, para no hacerle daño a nuestros candidatos…”
Y Alatriste como buen ladino respondió: “…Si Chucho no te preocupes, yo estoy con mi Partido… eso de que estoy con Nueva Alianza son puros chimes, yo soy priísta… dile a Zavala que somos amigos, que no se preocupe…”
LA VENGANZA DE ALATRISTE.
Y al día siguiente Alatriste se reunió con el candidato de Nueva Alianza Arnulfo Hernández Juárez y con Raúl Salazar Armenta el dirigente del sindicato de trabajadores del Ayuntamiento de Tehuacán.
En esa reunión Alatriste pidió al líder sindical todo el apoyo para el Panal.
Cuando Chucho fue informado de esto montó en cólera.
“Pinche traidor hijo de la chingada… y apenas ayer me dijo que estaba con el Partido…”
Alatriste negó y negó hasta el cansancio lo que ya era del conocimiento de la opinión pública. Que él y no otro fue el verdadero poder político detrás de los candidatos de Nueva Alianza.
Tres días antes de la elección, el jueves 8 de noviembre, “el mostro” se reunió con su primer círculo.
Ahí Álvaro se confesó y dijo lo que llevaba en el fondo de su resentimiento:
“…Hice lo que tenía que hacer, de mi no se van a burlar… Roberto me prometió, me aseguró que yo sería el candidato… yo cumplí con mí parte, hice lo que me pidió, entregué lo que me pidió… y Roberto se burló de mi y de mi nadie se burla…”
Ante sus palabras todos los “mostritos” guardaron un lapidario silencio.
Ellos aseguraban que el Partido Nueva Alianza arrasaría en las elecciones.
Esperaban que el Panal lanzara al PRI hasta la tercera fuerza política en el municipio de Tehuacán.
Pero todos los pronósticos, todos los esfuerzos, todas las inversiones de Alatriste fueron en vano.
La primera posición fue para el priísta Félix Alejo Domínguez, que en segundo lugar quedó el panista Sergio Gómez Ollivier y en tercer lugar quedó el ahijado del “mostro” el profesor Arnulfo Hernández Juárez.
Al día siguiente los voceros pagados por Alatriste trataron de desmentir su injerencia en el Partido Nueva Alianza.
Sin embargo hace unos días Jorge Rodríguez Méndez reconoció ante los medios de comunicación que Álvaro si operó a favor de Nueva Alianza y agregó:
“… Pero el amigo Álvaro Alatriste no fue el único, hubo muchos otros que apoyaron a nuestros candidatos…”
Por supuesto se refería a los otros operadores políticos del Panal Julio Rodríguez Olaya y Jesús Amador Hernández Barbosa hijo del desaparecido líder cenecista.
Pero la declaración de Rodríguez fue la aceptación pública de que Alatriste fue el principal impulsor y patrocinador de Nueva Alianza en Tehuacán.
Y que pese a todo lo que ahora pueda decir, fue motivado por un instinto de venganza en contra de “Roberto”.
Que efectivamente si traicionó a su partido.
Pero por encima de todo traicionó al gobernador Marín.
> Columnas anteriores
|