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Freaks

Un clásico de lo grotesco
Zeus Munive

zeusmunive@yahoo.com.mx

 


 

Un fraude llamado: “La Nueva Generación (preciosa)

 

 

 

 

 

Se prevé recorte del personal de Gobierno
Tras el terrible anuncio de que centralizan los recursos económicos del Gobierno en el súpersecretario precioso, David Villa Issa, y sus medidas de su preciosa “austeridad” financiera, se añade un tema que se está manejando con pinzas: ése es el despido del cinco por ciento del personal que trabaja en el Gobierno del estado.
Dicho tema será un verdadero escándalo en la administración pública porque estamos en un año electoral, y por supuesto afectará las campañas políticas para el ex partidazo.
Insistimos, ¿dónde carajo queda la Nueva Generación?
¿A quién se le ocurren tantas tonterías juntas?
Ahora, veamos qué opinan los defensores a ultranza de la centralización de los recursos en David Villa Issa: “Es una manera para evitar el mal uso de los recursos”.
Ja y otra vez ja y los jas que sean necesarios.
El hecho de que un solo hombre decida el destino de los recursos públicos lo convertirá en alguien peligroso, pues una sola persona no puede manejar a diestra y siniestra el erario, ya que usará el dinero público a discreción y se convertirá en un tirano que utilice los recursos a su contentillo: otorgándolos a sus amigos y restringiéndolos a sus enemigos.
¿De qué servirán los directores administrativos de las dependencias?
Se convertirán en maleteros que harán largas filas en el segundo piso de Finanzas —por cierto remodelado.
¿Quién auditará a Villa Issa?
¿La Sedecap?
No mamen.
Ni la Sedecap lo puede hacer porque le restringirá los recursos. No me imagino a Víctor Manuel Sánchez Ruiz dándole de patadas al pesebre, sería una tontería de su parte.
¿Quién controlará a Villa Issa?
Nadie.
Ni el “góber precioso”, vaya.
De hacerlo, con la mano en la cintura, dirá “pues no hay lana, cuñadito, no hay lana”.
Además, él es quien autorizará las plazas en el Gobierno, y si alguien se atreve a criticarlo no le dará chamba en la administración estatal.
Otra de las razones que se esgrimen en la Secretaría de Finazas para centralizar los recursos es el tema de las campañas políticas. Es decir, que en las manos de un solo hombre se definirá hacia dónde se desvían, a qué candidato a diputado o a presidente municipal se destinarán los recursos públicos.
Aquí, claro, habrá que hacer la acotación de que la venta de las candidaturas estará en manos de Roberto Marín Torres, como bien dio la primicia Mario Alberto Mejía, en “La Quintacolumna” tan leída. Ésa será una buena entrada para el PRI, pero difícilmente el súperguarro Marín repartirá las ganancias con Valentín Meneses.
Entonces, el dinero sólo será desviado por Villa Issa y por nadie más. Él y sólo él define quién puede manejar los recursos del erario en campañas electorales.
¡Al diablo con la simplificación administrativa!
¡Al diablo con las instituciones!
¡Viva la pandilla de cabrones!
¡Viva el precioso y la banda de preciositos!
¡Arriba los gánsteres marinistas y el mal uso de los recursos públicos!
¡A robar, a robar que el pinche Gobierno se va a acabar!
Señores, con todo respeto, las frases de “el Gobierno de Nueva Generación” y su “austeridad” no me las trago pero ni con un pulquito de hebra.

 

Visa Car
¿Será cierto que un taller mecánico de nombre Visa Car —ubicado por el rumbo de Xilotzingo— es propiedad de David Villa Issa, y que ahí se envían, a veces, los automóviles de la administración estatal?
¿Será cierto?
¿A poco se beneficiará como lo han hecho tantos funcionarios marinistas?
No lo creo.
¿De David?, ¿del cuñadito? No lo creo.
Alguien me comentó esa historia ayer por la mañana. De confirmarse, ya no sería un escándalo, sino algo tan normal, tan cotidiano.
Vaya, no sobrepasaría el departamento de Acapulco que se compró aquel sujeto de la Secretaría de Finanzas.

 

Sánchez Galicia también es precioso
Desde el viernes pasado, la Sedecap envió una nueva auditoría a Sicom para revisar las 17 plazas de personal que están con Javier Sánchez Galicia en Comunicación Social y que no se presentan a trabajar en la dependencia.
Sánchez Galiciaestá preocupado porque es la segunda vez que Sedecap llega a levantar su auditoría. Es la segunda vez que se enfrenta al aparato para rendir cuentas. La primera ocasión encontró irregularidades administrativas muy fuertes como la compra de unas camisetas carísimas a una empresa de uno de sus trabajadores, y nadie sabe dónde están.
Esta vez analizan a dónde trabaja tanto aviador.
Lo malo es que cuando los encuentren ya no les harán nada.
Ni hablar, el director de Comunicación Social está en apuros.

 

Quirós Pérez y su relación con Marín
¿Sabía que Pedro Quirós es sobrino del consejero de la Judicatura federal, Miguel Quirós Pérez?
Dicen en el Gobierno del estado que ése tal Pedro Quirós es el secretario particular del secretario particular del “góber precioso”.
Es decir, es el asistente de Guillermo Deloya Cobián.
¿Alguna duda de las relaciones entre la Corte y los marinistas?

 

¿Qué ha pasado con el caso Martell?
Voces del Gobierno del estado, al parecer mal intencionadas, aseguran que Roberto Marín ya operó el escándalo desatado cuando uno de sus escoltas golpeó al reportero de Intolerancia, Mario Martell.
No creemos que el reportero se haya prestado a un juego sucio, cuando él, con un buen número de sus colegas, fue a presentar una denuncia “contra quien resulte responsable” a la delegación de la Procuraduría General de la República, el viernes por la mañana.
Se sabe que desde el jueves pasado, cuando sucedió la agresión contra la prensa, hubo la intentona para acercarse a los directivos del ese periódico con el fin de llegar a un arreglo.
Ahora vemos que el tema de las agresiones contra su reportero ya dejó de ser noticia para su propio medio.
¿Es criticable?
No, cada medio tiene su propia política editorial y eso se respeta. Eso ya le corresponde valorarlo a sus trabajadores.
No se puede borrar el hecho, eso sí, pues es un escándalo más que se suma a la cadena de errores en la administración estatal. Además, es un tema público pues así lo hizo saber el propio reportero al presentar la denuncia.
Lo cierto es que los propios funcionarios aseguran que el asunto es como el de Lydia Cacho, “ya está operado”.
Qué lastima que devalúen la inteligencia del cronista de Intolerancia.
Ilusos.

 

 

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