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La quinta columna
de Mario Alberto Mejía
quintacolumna2005@gmail.com

 


 

 

a Gaby Castro García: por la lección de vida.
Por sus logros. Por lo que viene

 

Las Ineptitudes de la Inepta Política. Luego de que el quintacolumnista publicó la semana pasada dos escritos sobre la Familia Real de Puebla —léase: la familia Marín Torres— inició la ronda de los mensajes.
A los correos de quien esto escribe llegaron todo tipo de señales.
Vea el lector:
Desde el que recomendaba prudencia en la escritura, hasta el que desde el analfabetismo funcional se prodigó en todo tipo de amenazas.
De todo este arsenal, el quintacolumnista eligió la publicación de un correo electrónico que revela —a su manera— las estrategias mañosas y fallidas que se organizan desde el gobierno marinista.
Chéquelo usted.
“Leí sus últimas columnas quedando pasmado de la información personal que maneja usted sobre el gobernador Mario Marín, pero más pasmado me quedé cuando en los bajos círculos de la burocracia poblana hubo mucha gente que se alegró de sus escritos y hasta los festejaron como una forma de manifestar su repudio a sus jefes.
“Ahora está más claro que la actual administración estatal está ganando con creces el derecho a ser el sexenio más sucio y corrupto del que se tenga memoria en Puebla. “Para nadie es un secreto el descarado 20 por ciento que Javier García Ramírez pide por cada obra que autoriza a sus cuates, que a su vez están construyendo porquerías, o la venta de ‘estudios’ de proyectos que se hace en Desarrollo Económico y en Desarrollo Rural o el autoalquiler de equipos de transporte y comunicación que está haciendo Javier Sánchez Galicia —director de Comunicación Social— al gobierno o cualquiera otra corruptela que va a parar a los bolsos de sus respectivos segundos y terceros frentes, si es que a esas señoras les llega a ir bien, pues a veces ni eso. No quiero distraerlo pero yo lo que quería decirle es que vivimos en Marínlandia, donde porque nos pasan comerciales y comerciales con su imagen vamos a creer que Marín es un góber bueno más que precioso.
“Esos espejitos que vayan y se los vendan a otro. Piensan que porque a fin de año el góber mandó a los burócratas premios en efectivo para sus rifas de fin de año —de hasta 100 mil pesos por dependencia— ya los van a comprar. Creo que están en un error. Es una tarea para que los diputados se pongan a investigar: ¿cómo van a justificar los secretarios y directores de depedencias esos premios en efectivo que se regalaron a nombre del gobernador? Oiga, y si es tan fácil justificar legalmente ese dinero, ¿cuánto dinero no se justificará en otro tipo de gastos?
“Lo peor es que el señor Mario Marín no se da cuenta que sus problemas no radican en que tenga enemigos que hablen mal de él, sino en las torpezas y en las corruptelas de su familia y su propio equipo.
“El gobernador no entiende que si en su informe le pide a los poblanos que no creamos en ese tipo de ‘calumnias’ contra él, seremos más de cien mil que nos estaremos retorciendo del coraje de escuchar tanta ineptitud y cinismo, y al final nos reiremos de él en las urnas. Calladito se verá más bonito y que ni toque el tema en el informe.
“Acabo con 2 asuntos, señor Mejía: usted involuntariamente también cayó en un jueguito que se teje diariamente desde el poder. Le voy a explicar: muchos de los golpes contra el gobernador y su familia surgen de su propio equipo, concretamente de la oficina de Sánchez Galicia, y es así como luego le vende al gobernador que él los ha parado y que es muy eficiente para esos asuntos. Pero por lo que leo, los problemas en torno a doña Margarita García se han radicalizado y cuando Sánchez Galicia le iba a decir al gobernador que esas filtraciones y chismes habían sido generados por Valentín Meneses y los hermanos Marín, aparece usted con ese par de ‘inoportunas’ columnas. Pobre de don Javier, su coartada fue rota y en un asunto tan delicado por primera vez queda desenmascarado en sus vilezas. Pero no sólo es Sánchez Galicia pues en este asunto todos son cómplices y a todos deberían de meterlos a la cárcel.
“Además, cuídese pues ahora los columnistas a sueldo del gobierno dicen que ya tienen la encomienda de demostrarle al gobernador en un acto de desagravio que usted escribe por consigna de alguien muy poderoso. No sé si así sea, pero hasta ese grado de ceguera están llegando los marinistas, quienes son su cinismo, su soberbia y su corruptela lo que los ha llevado a donde ahora están metidos con tan  grandes problemas. ¿O es que por fin ya reconocen que hay otros más poderosos que ellos?
De plano son muy tontos.”

 


Yo, el Supremo. Un atento lector envió este correo sobre René Marín Torres, uno de los hermanos de Madame Prada y, por supuesto, del Góber Marín.
“En la exclusiva zona internacional de El palacio de Hierro de Angelópolis la presencia de un cuerpo extraño causó sorpresa, las damas de alcurnia se preguntaban con gran interés quien era aquella persona que sentado en un cómodo reposet disfrutaba de champaña y miraba a mujeres bellas y de dudosa reputación que posaban para él lo mejor que al departamento había llegado.
“Este hombre, con guaruras en la puerta, disfrutaba de lo exquisito en su paladar y en sus pupilas, ordenando a cada chica qué comprar y que no, como si fuera un verdadero conocedor de la moda y la elegancia, aun cuando hace poco compraba sus diminutas prendas en Infantiles Rodríguez.
“¿Pero quién pudo provocar estos comentarios ante las miradas curiosas de señoras de verdad adineradas y de alcurnia? Nada menos que René Marin, hermano del Precioso.”

 

 

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