Miguel Quirós Pérez (o la Eminencia Gris).
Oculto, agazapado desde el Consejo de la Judicatura Federal, el magistrado Miguel Quirós Pérez viene operando desde hace casi un año a favor de Mario Marín Torres en el tema más escandaloso del sexenio: el caso Marín-Cacho.
Y lo hace a sabiendas de que lo suyo en un auténtico tráfico de influencias, una vez que el Consejo es en la práctica una filial de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, espacio en el que se ventila la responsabilidad que tuvo en ese affaire el gobernador poblano.
Fuentes del propio gobierno estatal le confirmaron al quintacolumnista que don Miguel es el principal operador que tiene Marín en México.
Y es que la relación que éste tiene con algunos ministros es de primera.
(Ayer, en la revista Proceso, el periodista Álvaro delgado reveló que hace unos días contrajo nupcias una hija del magistrado, y que como invitados especiales estuvieron tres personajes: el propio gobernador y los ministros Sergio Valls —quien se ha destacado por sus críticas a Marín— y Margarita Luna Ramos).
Las mismas fuentes aseguran que a cambio de su operación jurídica, don Miguel recibe toda clase de prebendas.
¿Cómo olvidar que ahora que Mariano Azuela inauguró el edificio de la Corte en Puebla Quirós Pérez se portó en la práctica como el anfitrión?
Y es que él fue uno de los promotores más entusiastas de esa obra.
Otro personaje que también le operó a Marín en la ciudad en el Consejo de la Judicatura —y hoy lo sigue haciendo desde Puebla— es Guillermo Deloya, hasta hace poco secretario técnico de la institución y hoy secretario particular del gobernador.
(En su momento, Deloya se jactó de tener una gran amistad con Oscar Vázquez Marín, integrante de la Comisión Especial de la Corte, y gracias a eso obtuvo la chambita que hoy ostenta).
Quirós y Deloya son, pues, quienes todos los días convencen a su jefe de que las cosas van a salir bien, que la Corte lo va a exonerar y que no hay por qué temer.
Mientras tanto, le sacan jugo a sus posiciones privilegiadas.
Ya lo dijo el empresario Rogelio Sierra Michelena ayer en Proceso: Hay que sacarle provecho a la debilidad política del gobernador.
¿Quién le Cree a Javier Sanchez Galicia? El siguiente fragmento lo publicó un portal de tendencia marinista: E-Consulta.
“La decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de ahondar las investigaciones sobre el caso Lydia Cacho no afectó la imagen del gobernador Mario Marín Torres, quien dentro de la ciudad de Puebla mantiene una aceptación de 64%, aseguró el director de Comunicación Social, Javier Sánchez Galicia. (…) En entrevista con los medios de comunicación, Javier Sánchez Galicia sostuvo que la imagen del mandatario local mejoró en los últimos meses, porque los habitantes de la entidad prestan menos atención al caso Marín-Cacho y la administración estatal sigue creando infraestructura social. (…) De acuerdo con las entrevistas que realizó una consultora particular a 600 habitantes de la capital del estado el pasado 18 de diciembre, 64% de las personas aprobaron la gestión del gobernador.”
Primera novedad: El caso Marín-Cacho no afectó la imagen de Marín.
(Aguántese la risa el lector).
¿Entonces qué fenómeno estamos viviendo?
¿Por qué el gobernador tiene que escudarse detrás de su enorme y oneroso aparato de seguridad?
¿Por qué tuvo que refugiarse en la sede del Congreso del Estado para rendir ante unos cuantos su Segundo Informe de Gobierno.
¿Por qué a donde se presenta el gobernador recibe indiscriminadamente las burlas del respetable y los consabidos —y ya clásicos— gritos de “¡precioso, precioso, precioso!”?
¿Por qué si los ciudadanos poblanos no están interesados en el caso Marín-Cacho el tema sigue estando en todas las mesas ciudadanas?
Un lectora de la quintacolumna lo dice mejor:
“¿Cree acaso Javier Sánchez Galicia que nos chupamos el dedo?
“¿Una encuesta hecha por una consultora particular?
“¿Cómo se llama?
“¿Que tipo de encuesta?
“¿Qué metodología?
“No saben ni decir una palabra o comunicado sin tener errores.
“¿Hasta que grado han llegado los corifeos de Marín a costa del erario público para justificar semejante mamarrachada?
“No cabe duda que los poblanos sufrimos y estamos pagando muy caro que Marín sea gobernador, pero lo que si no tiene madre es que estos tipejos, empezando con el gobernador, despilfarren, tiren y desperdicien el dinero que con tanto dolor pagamos en impuestos para mantenerlos.
“Asqueada te envío estas líneas”.
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