Inicio >> Columnistas >> La Quintacolumna

Columnistas

   

La quinta columna
de Mario Alberto Mejía
quintacolumna2005@gmail.com

 


 


La Inteligencia Convertida en Estupidez.

Acabo de leer un sesudo análisis de un no menos sesudo analista político.
(He aquí un ejemplar acabado de la Inteligenzia Poblana).
¿Su nombre?
Luis Ochoa Bilbao.
Vea el lector:
Mario Marín rindió su segundo informe de gobierno en un ambiente salpicado de críticas, comentarios mordaces, bromas y especulaciones sobre su futuro. Si nosotros tuviéramos una democracia moderna, seria e institucional, el escándalo de Lydia Cacho hubiera sido suficiente para que el gobernador renunciara –o presentara licencia, como dicta el canon mexicano. “Pero vivimos en México, peor aun, en la Puebla anacrónica de siempre donde no pasa nada.
”El gobernador pretendió capotear el escándalo y sólo mencionó (sic) que generó desconcierto insistiendo en que él es inocente. “La estrategia era comprensible: no darle tiempo ni esfuerzo para que, apelando a la mala memoria de nuestra sociedad, el asunto se diluyera.
”Sin embargo, todos los medios locales y nacionales registraron la mención al escándalo. La estrategia de despreciar el asunto en la que participaron comunicadores comparsas, periodistas orgánicos, pasquines, y algunas encuestas que, como todas las encuestas, dicen lo que el cliente quiere, no dio resultado. El caso Lydia Cacho es tan importante que unos, tratando de minimizarlo, y otros apuntando a él, terminaron por convertirlo en el tema central del informe.
”En e-consulta, los artículos de Rodolfo Ruiz, Raymundo García García, Jesús Ramos, Horacio de la Cruz y Eduardo Almeida Sánchez hablan inevitablemente del escándalo. Como no podía ser menos, el tema también fue resaltado por Mario Alberto Mejía y Arturo Rueda en el portal de La Quinta Columna. También tocó el tema Rodolfo Rivera Pacheco en Status y el asunto no pasó por alto las páginas (sic) de Intolerancia.”
Hasta aquí la insulsa crítica.
Fíjese el lector a qué grado de estupidez ha sido reducida la Inteligenzia Poblana.
Este personaje se dice intelectual —y como tal cobra.
No obstante, es incapaz de articular una mínima crítica al poder establecido.
Se dedica, en cambio, a pergeñar unas cuantas líneas de prosa insulsa que se cuida muy bien de no volverse incisiva.
Nada mal para un intelectual orgánico que vende la imagen de intelectual crítico.
La sola mención de algunos esquiroles en su lista de críticos lo retrata en su tamaño real.
En otras palabras: en su 1.47 de estatura.
Qué dolor, qué dolor, qué pena.


***Alguien tendría que decirle al cada vez más desdibujado secretario de Finanzas —en la intimidad se autodenomina Cachirulo— que gente es el plural de personas, por lo que si dice “gentes” es una “animalada más a su ya larga lista de tonterías.
Y no se dice “accesar” sino acceder.
Todo esto lo dijo en el programa radiofónico Zona Cero que conducen Enrique Núñez y Lety Torres en Punto Diez.



Otra Vez Bruno Moreno. Nuestro corresponsal —en algún lugar del mundo— autodenominado Bruno Moreno nos mandó un nuevo e incisivo correo.
En esta ocasión nuestro ebúrneo personaje escribe acerca del espía marinista Hugo Zárate: “Del muy desafortunado y doloroso asunto relativo al fallecido Hugo Zárate Álvarez hay un tema intocado, la plaza de base (que nunca
trabajó) que ocupaba y cobraba en una universidad de Puebla.
Huguito, buena persona y amigo de todos, trabajó en varias
Dependencias Estatales desde hace unos 15 años, fue porrito de
inteligencia política en la Benemérita y organizaba a favor del grupo hegémonico de aquel entonces la mapachería electoral tan tradicional en el México de los años setenta y principios de los ochenta, tan fue así que la gente del ex partidazo lo envió cuando terminó su carrera de Derecho a la Universidad de La Habana, con un paquetazo VTP, a estudiar una Maestría en Estrategia Política y Electoral especializado en elecciones (de Estado... of course).
”El buen Hugo (a) "El Menudo" Zárate (por ese look ochentero que siempre le caracterizó), de la manita con el infame GUSI y el dueño de las imprentas que se encuentran frente a la cancha de San Pedro, conocido como "El Fer", siempre se dedicaron a "Titular" mediante papeles apócrifos de la Benemérita a todo aquel que tuviera suficiente billete para pagarles.”
***Cuentan las malas lenguas que Hugo Zárate fue el encargado varios años de llevar a Mario Marín Torres a su casa o departamento, según lo ameritara la ocasión, y que fue en esas ocasiones que se ganó su confianza.
Y cómo no.
Imagínese el lector a Hugo —descanse en paz— llevando de aguilita a quien el tiempo y Kamel Nacif convertirían en el Góber Precioso.
Imágínese el vómito necesario —y cotidiano, dicen sus amigos de entonces— en la solapa del saco de Hugo, vómito nacido de las entrañas de nuestro (hoy) gobernante.
Hugo, pues, le llevó y le trajo toda clase de mujeres a Mario Marín, pues corre la versión de que éste no tenía el pegue que hoy presume, por lo que tenía que pagar por caricia cuadrada.
Entrevistadas por este quintacolumnista, algunas de sus amiguitas a sueldo revelaron que Marín se les ponía violento y que era conocido por ellas como el “cocodrilo”.
Y no por su color verde precisamente.


***Pedro Ángel Palou se encuentra fuera del país por motivos de trabajo.
Y fue allá donde se enteró del desmadre que algún funcionario de medio pelo organizó en contra de los hacedores de La Catarina.
En los días que vienen Pedro Ángel regresará a Puebla y seguramente pondrá las cosas en su lugar.

 

 

> Columnas anteriores

 

 

 


       

 



     PUBLICIDAD


     PUBLICIDAD