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La quinta columna
de Mario Alberto Mejía
quintacolumna2005@gmail.com

 


 


De Cómo en Puebla los Burros le Tiran a los Inteligentes.

Uno de los funcionaros más eficientes del melquiadismo fue, sin duda, Jorge Aguilar Chedraui, quien está a punto de convertirse, a partir del 2 de febrero, en el nuevo delegado del ISSSTE en Puebla.
Jorge, hay que decirlo, es uno de los elementos más fogueados de la nueva generación local, en la que sobran, sin alguna duda, los analfabetas funcionales.
En ese sentido, y sin que los burros que tocan la flauta puedan demeritarlo, nuestro personaje se ha convertido en un actor fundamental para entender los más recientes años de la administración estatal.
De entrada, es cierto, Aguilar Chedraui fue funcionario en el gobierno melquiadista, lo que no fue obstáculo para que estudiara los más diversos postgrados en temas financieros.
Pero ya lo sabemos: en Puebla los burros le tiran a la flauta —cuando no pueden tocarla—, lo que ha venido provocando que a Jorge le achaquen las más diversas irregularidades.
Sepa el lector, pues, que del tamaño del miedo es el tamaño de los golpes que Jorge  pueda recibir.
Pero al final de cuentas eso siempre será lo menos importante.
Una más: la familia de Aguilar siempre ha tenido nexos con dos partidos: con el desfalleciente PRI y con el muy recuperado PAN.
Además, tiene dos grandes amigos: Rafael Moreno Valle, ¿y?
Sí, le atinó. Jorge Estefan Chidiac.
Ése al que hoy todos rinden pleitesía, cuando antes lo vomitaban.
El talento siempre acaba por convencer.
Y los analfabetas funcionales nunca tocaran la flauta.
  

Viva el Precioso. Ocurrió en el concierto de Juan Gabriel el sábado pasado.
El Divo cantaba esa de Te Pareces Tanto a Mí cuando en un silencio se escuchón una voz femenina que gritó a tambor batiente: “Tú sí eres precioso”.
Una carcajada salió del cuerpo de Juanga y se extendió al público que llenaba el Complejo Cultural Siglo XXI.
En respuesta, el cantante paró la música e imitó el discurso de un político priista y luego hizo un chiste en alusión al muy preciado gobernador de Puebla.
Minutos después, otra voz gritó “precioso” .
Y el público coreó al unísono ese grito de guerra.
Y ya ni el Divo pudo detenerlo.
Esto, vaya, ocurre en la Puebla levítica en la que no, qué va, jamás ocurre nada.


***Uno de estos días, el muy extrovertido Javier Sánchez Galicia, director de Comunicación Social del Gobierno del Estado, determinó que los viejos, los ancianos, estaban de más en la estructura del gobierno estatal.
¿Y qué cree el lector?
Que empezó a correr a todo mundo, pero con la intención —ya lo está haciendo— de incorporar en esos puestos a quienes trabajaban en el muy deficiente Sicom, organismo que alguna vez encabezó nuestro personaje.
Por supuesto, en esta historia no falta quien lo odie y quien ya esté pensando en votar en contra del partido más precioso de Puebla.

 

 

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