Aunque usted no lo crea
Poblanos que viven en Cancún me cuentan que el famoso empresario Kamel Nacif, cuando descansa en su casa del paradisíaco lugar los fines de semana, no falla a misa y llega devoto, participa, da la paz, la limosna y se arrodilla para persignarse. “Aunque usted no lo crea”. Y eso que ahí no celebra su padrino, el obispo Chedraui, su confesor y guía espiritual en todo momento.
Por cierto que a monseñor Chedraui se le vio ayer muy contento aquí en Puebla, entre los 200 invitados que accedieron al Congreso local para acompañar al gobernador en su segundo informe.
Sucede que monseñor no pierde la oportunidad de visitar “la plaza” que se empeña en dejar vacante el arzobispo de Puebla Rosendo Huesca, con el pretexto de que cumplirá la edad tope —75 años— para continuar como el pastor de la Iglesia católica en Puebla.
Tantito que así se establece en los cánones de la Iglesia, y tantito de que a más de tres les urge que se vaya don Rosendo, por lo que han surgido operadores que luchan por alcanzar el control de esta plaza, en la que entre amigos se pueden hacer “grandes obras”.
Así lo ven los dos primeros en apuntarse: monseñor Onésimo Zepeda y el obispo de Yucatán, quien lucha por caminar hacia el centro del país y de las esferas de los poderes.
Definitivo es el hecho de que el avance que ya se tenía en el análisis de los grupos por parte de monseñor Giuseppe Bertelo, en su papel de delegado apostólico en nuestro país, serán reencausados con el arribo del nuevo nuncio apostólico por llegar.
Aquí cabe una pregunta: ¿en quién confiará el sucesor de Giuseppe Bertelo para seguir el rumbo de los análisis sobre grupos, personajes, influencias y realidad de la Iglesia en esta diócesis?
La gran incógnita se abre, y a esperar sorpresas.
Hay que recordar que el propio papa Benedicto XVI el año pasado le recordó a don Rosendo Huesca que está fuerte para continuar con su misión adelante, para lo cual le mencionó que él llega a la silla de San Pedro más grande que su amigo el arzobispo de Puebla.
En plena crisis de vocaciones y fe es importante fortalecer a los hombres que han fortalecido las instituciones de la Iglesia católica, hoy bombardeada desde diversos frentes y debilitada por personajes con el rumbo perdido en la vida.
A darle duro
Si bien quedó visto que cada día es mas difícil gobernar, que en lo individual y en términos de colectividad cada vez hay una mayor inquietud, ojalá que éste que arranca como el tercer año del gobernador Mario Marín permita una mayor lucidez al mandatario y a su equipo de cerebros listos y prestos para conducirlo por el mejor camino y continuar en el ejercicio de la suma y la multiplicación de su capital político.
Ojalá y este año, que representará el del refrendo de su gobierno con las elecciones de presidentes municipales, regidores y diputados el domingo 11 de noviembre, rebase los 900 mil votos que logró acumular hace tres años, y que han sido su orgullo, su motivación, hoy sigan acumulándose.
La meta no es fácil, pero con su equipo de trabajo y su súperequipo de asesores, sólo hay que esperar pasos seguros y por el mejor camino.
Y esto en buen plan, porque como poblana quiero lo mejor para mi estado y mi ciudad, donde nací, crecí, vivo y viviré; deseo que cada vez sea en mejor forma, con seguridad a toda prueba y con mejores condiciones.
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