Pacheco Pulido en la encrucijada
Para el próximo jueves está listada para discusión en el Pleno de la Suprema Corte de Justicia la integración de la nueva comisión de investigación del caso Marín-Cacho, a la que sólo hace falta ponerle nombres, una vez que hay un preacuerdo para que sea constituida por un ministro y dos magistrados de circuito quienes practicaran las nuevas indagatorias sobre el proyecto de líneas de investigación que propondrá Gudiño Pelayo.
Tres son las líneas centrales sobre las que se moverá el ministro: 1) Búsqueda de elementos que prueben que las irregularidades encontradas por la primera comisión de investigación muestran una acción concertada de las autoridades poblanas para perjudicar a la periodista. 2) Dilucidar la responsabilidad de Guillermo Pacheco Pulido y sus actuaciones extrañas, así como su relación con Mario Marín, y 3) Tomar la grabación de la conversación telefónica entre Nacif y Marín como un indicio, aunque no como un medio de prueba para respetar el artículo 16 constitucional.
De esta forma, un ministro y dos magistrados vendrán a Puebla para sentar en el banquillo de los acusados al maestro Pacheco Pulido, quien se encuentra en una disyuntiva: aceptar ser el chivo expiatorio del caso y terminar en el desprestigio su exitosa carrera política y judicial, o revelar la verdad para que los otros actores involucrados asuman su responsabilidad. Y por supuesto, no existe un tercer camino porque la Suprema Corte viene por una cabeza: la de Pacheco o la de Marín. Pero no se irán con las manos vacías.
¿Por qué Gudiño Pelayo decidió inmiscuir en la historia a Pacheco Pulido? ¿Cómo se convierte en un agente central en la presunta acción concertada de las autoridades? Simple: por su posición como cabeza del Poder Judicial poblano y las recurrentes prácticas de influencia que ejerce el Presidente del Tribunal Superior de Justicia, quien como amo y señor decide la adscripción y destino de los funcionarios judiciales. En Puebla no existe un Consejo de la Judicatura, así que el amo y señor de las voluntades de los jueces es Pacheco Pulido.
La original comisión de investigación encontró tres actitudes sospechosas de Pacheco Pulido, referidas en el informe que defendió Ortiz Mayagoitia, hoy presidente del Tribunal de acuerdo a los numerales tercero, sexto y octavo que a la letra dicen:
“Tercero.- Que hubo un comportamiento extraño de la juez que libró la orden de aprehensión en lo que atañe a su competencia, pues en un primer momento la negó, luego la aceptó y después formuló inhibitoria y que giró con inusual rapidez la orden de aprehensión solicitada.
“Sexto.- Que aprecian como inusualmente alta, la cantidad fijada por la Juez como caución para acceder a la libertad provisional.
“Octavo.- Que causa también extrañeza una entrevista sostenida entre los abogados del empresario víctima del delito y el presidente del Tribunal Superior de Justicia que primero fue negada y luego reconocida por él mismo, así como conversaciones telefónicas vía celular y telefonía ordinaria entre el juzgado o la juez y el secretario adjunto del presidente del Tribunal Superior de Justicia”.
Así, en el sesión del 18 de septiembre en que se discutió el asunto y se determinó ampliar las pesquisas, el ministro Gudiño Pelayo puso el dedo en la llaga y señaló expresamente los actos extraños del Poder Judicial poblano y que muestran la acción concertada de las autoridades en contra de la periodista Cacho. Así se desprende de la versión estenográfica:
“b) El comportamiento de la juez de la causa, resulta extraño, incluso, me atrevería a decir que muy extraño, especialmente en cuanto como se condujo respecto a su competencia, como se anticipó, la juez se declaró en una primera ocasión incompetente, luego sin más y mediando una nueva consignación de la misma averiguación previa, ante ella misma acepta la competencia, y eventualmente formula a petición de la inculpada, después de haber librado la orden de aprehensión, de que ésta se había cumplimentado para sacar el asunto de la jurisdicción del Estado de Puebla.
“c) Más extraño aún me resulta que entre la primera ocasión en que el juez se declare incompetente y su posterior decisión decir: considerarse competente, media una entrevista entre el presidente del Supremo Tribunal de Justicia y los abogados del empresario víctima, en la que se trató el punto precisamente de la competencia de la juez para conocer del asunto, entrevista en la que el presidente se comprometió a ver el asunto, hecho que según el informe, fue admitido por él, parecería difícil pensar que son meras casualidades. En este orden de ideas, también resulta por demás difícil comprender o aceptar como meras casualidades, que. Primero.- El día en que la juez libró la orden de aprehensión, constaban varias llamadas que ella recibió del secretario adjunto del presidente del Tribunal Superior de Justicia, y que. Segundo.- El día en que se concedió la libertad provisional a la inculpada del juzgado, se realizaron dos llamadas al teléfono móvil, del mismo secretario adjunto en referencia”
De esta forma Pacheco Pulido aparece en escena. Para Gudiño Pelayo la entrevista privada entre el magistrado presidente del TSJ –aceptada por él mismo- y los abogados de Kamel Nacif culminó en una presión para que la juez Rosa Celia Pérez aceptara su competencia, cuando días antes se había mostrado renuente a librar la orden de aprehensión.
Así, el ministro Gudiño Pelayo reclama que la investigación de Óscar Vázquez Marín y Emma Meza Fonseca es insuficiente ya que “se queda en el prurito de que hubo cosas fuera de lo ordinario sin indagar qué nexos median entre el gobernador, la procuradora y el presidente del Tribunal Superior de Justicia, porque si la razón que la Corte consideró grave era el concierto entre altos funcionarios que se asomaba en aquel momento por qué no se indagó si hubo o no tal concierto”.
Por último, en la misma sesión de 18 de septiembre, Gudiño Playo lanzó el dardo que hoy tiene a Pacheco Pulido a las puertas del desprestigio, cuando dijo que “Más grave todavía me parece, que si en el curso de la investigación, resulta que el presidente del Tribunal Superior de Justicia tuvo alguna entrevista con los abogados de la víctima en la que pretendidamente litigaron ante él, que se aceptara la competencia del asunto del Estado de Puebla, pues la juez si inicialmente se había declarado incompetente, siendo que él no era el juzgador de la causa, sino integrante del órgano jerárquicamente superior de la juez, no se haya establecido a partir de este hecho una nueva línea de investigación, o al menos hipótesis nuevas qué explorar,
“¿Habría intervenido el presidente del Tribunal Superior de Justicia ante el juez para que éste cambiara su parecer y se desdijera?, ¿por qué los abogados litigaron el punto con él, si no era él quien juzgaba el punto?, ¿cómo era la relación de la comunicación que hay entre el presidente del Tribunal Superior y la juez?, ¿habría alguna relación entre el presidente del Tribunal Superior de Justicia y el gobernador?, ¿cómo es esa relación?, ¿qué relación tienen y cómo es la relación entre el presidente del Tribunal Superior de Justicia y la procuradora?, ¿apunta esto a una indebida ingerencia del presidente del Tribunal Superior de Justicia en la impartición de justicia en el Estado?, ¿hubo concierto entre estos funcionarios?, ¿se trata acaso de meras casualidades?, insisto, si lo grave de estos hechos radica en que la violación de garantías se había dado a través de la operación de una pluralidad de agentes del gobierno como sujeto activo, poniendo al aparato de procuración e impartición de justicia al servicio de los intereses de un acuerdo o componenda, según era probable, cuando la Corte decidió emprender la investigación, y según del propio engrose, ésto debió ser un extremo necesario a descubrir en la investigación”.
La elección de Pacheco Pulido será cruel: evidenciar al gobernador que fue su alumno, su competidor en la carrera pero que después le dio la oportunidad de permanecer al frente del Tribunal Superior de Justicia, o terminar una carrera brillante en el desprestigio de ser condenado por la Suprema Corte de Justicia.
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