El desencuentro
Ocurrió en la comida de cumpleaños de Mario Vázquez Raña. Entre los cientos de convidados a honrar al presidente de la Organización Editorial Mexicana se encontraron dos poblanos. Uno de ellos ex gobernador de la entidad y el otro conocido en el bajo mundo como el góber precioso. Antes, maestro y alumno; más que eso, cómplices. El saludo entre ambos fue gélido. Casi casi de enemigos. “Buenas licenciado”, dijo uno. “Qué pasó”, respondió el otro. Un tercer poblano fue testigo de la frialdad y se sorprendió. Más tarde, conforme avanzó el festejo, se acercó a Manuel Bartlett a preguntarle el por qué del trato seco que le dispensó Mario Marín. La respuesta fue elocuente: “este hijo de la chingada se ha olvidado de todos aquellos que un día lo ayudamos”. Historias de traición, olvido y desprecios.
El episodio que dio final a la relación política entre el ex gobernador y Mario Marín ocurrió en el II informe de gobierno. Manuel Bartlett recibió invitación para asistir a la salutación en el Centro de Convenciones pero no para asistir al acto oficial en el Congreso. Al llegar a Puebla y enterarse del lugar en el que se celebraba el informe institucional, pensó que por error había recibido la invitación equivocada y encaminó sus pasos al inmueble de la cinco oriente. Ahí descubrió que no había lugar para él en su calidad de ex mandatario, pero sí para Guillermo Jiménez Morales y Melquíades Morales Flores.
A medias entre la confusión y la resignación se dirigió al Centro de Convenciones para constatar el desprecio de que tampoco fue invitado a la comida de honor en Casa Puebla. A la salida se encontró con los reporteros y aprovechó para descargar su furia contra el ex pupilo: “El escándalo del gobernador debilitó al PRI en Puebla y afectará al tricolor en las elecciones estatales de noviembre próximo”. Duro y a la cabeza. Importantes sectores del priísmo se preguntaron el por qué de la dureza.
Hoy saben la respuesta: la relación entre el ex gobernador y Mario Marín se encuentra moribunda.
¿En qué momento se produjo la ruptura definitiva? ¿Por qué castigar a Barteltt con tamañas muestras de desprecio? ¿Qué orilló a Marín a romper casi en definitiva con quien orgullosamente llamaba “mi maestro”?
No es necesario abundar en la naturaleza del vínculo entre el Bartlett y Marín, forjada precisamente durante el mandato del primero. Cuando el alumno llegó al poder, la relación entre ambos sufrió un enfriamiento debido al madracismo del gobernador y a la traición que ordenó a los delegados en la Asamblea Nacional. Bartlett se guardó el enojo y únicamente cortó cualquier vínculo con Puebla. Incluso dejó de venir a la entidad.
Todavía se recuerda que después del inicio del escándalo, durante la célebre sesión en la que Francisco Fraile subió a la tribuna de Xicoténcatl con dos botellas de coñac, Bartlett le comentó a otro senador poblano “en política, las pendejadas se pagan muy caro”.
Sin embargo, cimbrado por la oleada en su contra, el hijo pródigo regresó al lado de su maestro para pedirle consejo y apoyo. Sin rencores, Bartlett se lo dio y pactó una reunión con Mariano Azuela, su amigo personal, para cabildear la investigación de la Suprema Corte en contra de Mario Marín. Otro allegado al ex gobernador, Salvador Rocha Díaz, también entró al cabildeo. Nuevamente todo era miel sobre hojuelas.
¿Entonces? ¿Qué pasó entre Marín y Bartlett? ¿El gobernador incumplió algún acuerdo de retribución por el cabildeo? ¿O simplemente en el renacer de su soberbia volvió a la ingratitud del inicio del sexenio? Al final sólo ellos saben que ocurrió.
Una hipótesis. Fuentes cercanas al marinismo señalan que el enojo del gobernador proviene del celo que le provocó la presencia de Bartlett y de Oscar de Lassé en un seminario de capacitación para consultores electorales, impartido en diciembre pasado en el hotel NH y del que se dice participó en la organización Ignacio Mier y personajes del ayuntamiento dogerista.
Marín interpretó la presencia de Bartlett y De Lassé como un espaldarazo a Enrique Doger. Después de eso decidió que no lo quería de invitado a su informe. Y que si prefería la relación con el alcalde, era su problema.
¿Hasta ese grado llega el celo?
*** No se pierda el curso. Este día, en el Centro de Convenciones, el Doctor Eduardo Andere comenzará a impartir el seminario sobre “Escuelas de Alto Desempeño”. Andere es uno de los grandes especialistas en el tema educativo a nivel nacional y es autor de “La educación en México: un fracaso monumental”. Organiza el brillante Julio Franco Corzo, director de IEXE.
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