Ilegal, la llegada de Sánchez Ruíz al Orfise
Víctor Manuel Sánchez Ruíz, contralor del gobierno estatal y solapador de todas las pillerías sexenales, prepara sus maletas para convertirse en el nuevo Auditor General del Órgano Superior de Fiscalización en sustitución de José Doger Corte, quien no será ratificado por instrucción del dedo divino marinista. La renovación del organismo, prevista para mayo del presente año, ya ha sido decidida por Mario Marín usurpando la voluntad de los diputados locales. El gobernador busca aprovechar su precaria mayoría en el Congreso del Estado para designar a un incondicional que le cuide sus cuentas públicas por lo que resta del sexenio.
El problema es que la imposición de Víctor Manuel Sánchez Ruíz está viciada de origen según la Ley de Órgano Superior de Fiscalización. El artículo 11, fracción IV, establece como requisito para ser designado “No haber sido, durante los tres años anteriores a su nombramiento, Gobernador del Estado, titular de dependencias o entidades del Poder Ejecutivo del Estado, Senador, Diputado Federal o Local, Magistrado, Presidente Municipal o dirigente de partido político alguno”.
Si mi interpretación no falla, el artículo en cuestión descarta a Víctor Manuel Sánchez Ruíz por ser titular de una dependencia del Poder Ejecutivo, es decir, la Secretaría de Evaluación, Desarrollo y Control de la Administración Pública, mejor conocida como Sedecap. ¿O me van decir que esa secretaría no es una dependencia del Ejecutivo? ¿O simple y sencillamente se van a pasar por el arco del triunfo la prohibición para el nombramiento? A menos, por supuesto, que en su extrema docilidad el Congreso del Estado apruebe una reforma a la Ley de Orfise con nombre y apellido.
El otro punto interesante es que la mermada bancada priísta tratará de acatar los designios del dedo divino marinista con tan sólo 23 votos, cuando la Ley del Orfise establece que la designación del Auditor General deberá aprobarse con el voto de las dos terceras partes del Congreso, es decir, con 28 votos. De tal forma, el marinismo necesita otros 5 diputados de la chiquillada o los independientes que se presten a la componenda. Está por descontado que a favor de Víctor Manuel Sánchez Ruíz votarán también José Juan Espinoza y Rodolfo Huerta, conocidos cómplices de la camarilla. ¿Y los otros tres? ¿Qué actitud asumirá el rebelde Héctor Alonso, después de que el marinismo se negó a regresarle la Comisión Inspectora?
Dos antecedentes. Víctor Manuel Sánchez Ruíz es un marinista de viejo cuño, ya que también ejerció de contralor en el trienio de la administración municipal. Antes fue subcontralor, cuando todavía existía la Contaduría Mayor de Hacienda, allá por los tiempos de Raúl Victoria Iragorri. Sánchez Ruíz pasó a la historia por, literalmente, incendiar el expediente con las irregularidades del trienio de Rafael Cañedo Benítez. Cuestión de buscar en los archivos de El Universal Puebla.
Último dato: la idea de imponer a Sánchez Ruíz como titular del Orfise comenzó a gestarse allá por octubre del año pasado. En ese momento, Mario Alberto Mejía publicó la primicia que hoy se confirma.
*** Feliz cumpleaños, Paco Ramos. Un mail más de los múltiples enemigos del director del Instituto Poblano de la Juventud.
“Cuando Paco Ramos decidió lanzarse a la aventura de ser candidato suplente de Nancy de la Sierra para la diputación local del 5° Distrito, decidió dejar como encargado del despacho a uno de sus masiosares dóciles y manipulables, a Carlos García Leppe. El problema surgió cuando el encargado de despacho quiso hacer las cosas bien y decidió que ni un peso del IPJ se iría a la campaña de Paco, pero dicha actitud le duro poco, ya que el protector y mecenas de Paco Ramos (léase Mario Marín junior) le giró instrucciones precisas para que enviara de inmediato a la casa de campaña del suplente 10 computadoras, pertenecientes al centro interactivo del IPJ, un auto Tsuru color gris, propiedad de este noble organismo y a cuatro personas que estarían de lleno en el trabajo proselitista en las colonias del sur de la capital, pero que por supuesto seguirían cobrando su salario en la dependencia.
“Además con el recurso del erario se mandaron a imprimir 15,000 calendarios con la fotografía del flamante C. Candidato Suplente, mismos que tuvieron un costo de 4 pesos cada pieza (echen cuentas). En ese mismo período se fraguó un autorobo de una camioneta blanca, propiedad del IPJ; el plan era venderla en el mercado negro para tener recursos adicionales que se aplicarían en la campaña suplente del “Licenciado” Ramos. Al referido autorobo se opuso terminantemente el ingenuo encargado de despacho, consciente de que las consecuencias jurídicas para la dependencia serían de alcance mayor e incontrolable, además de que no quería convertirse en el tonto útil del grupito de mozuelos corruptos del IPJ.
“¿El Resultado? Al regresar Ramos Montaño de la fallida y fracasada campaña decidió despedir sin ningún tipo de consideración al otrora encargado de la planeación de la dependencia. Alto fue el costo para García Leppe el ser Director del IPJ por un día, en este grupo de jóvenes políticos la decencia se castiga con latigazos, el encargado de despacho fue lanzado a la calle cual perro callejero”.
“Por último le comento que el novel Director del IPJ desde hace algunas semanas se la vive todo el día en las oficinas del C.D.E. del PRI. Según los informados, la presencia constante de este “eficiente funcionario” se debe a que busca con ansias desesperadas la candidatura a diputado local por el quinto distrito por este partido. La duda es: el “licenciado” Ramos cobra como director del IPJ o como precandidato o como seccional del PRI, porque es muy claro que por los jóvenes no hace nada. Debería reconocer su ineptitud e ineficacia como funcionario público y renunciar al cargo que le encomendaron, como sea, como Director nunca ha trabajado, la muestra son los raquíticos resultados en materia de atención juvenil en el Estado.
Que lástima por los jóvenes de Puebla”.
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