Más viajes, más corrupción y menos IED
Hace dos semanas, en el Congreso local hubo una controversia entre los diputados del PRI y el PAN, porque los segundos propusieron legislar y poner algunos candados a los viajes del Ejecutivo estatal al extranjero. La mayoría tricolor rechazó esa opción y justificó que el gobernador se haya pasado más de 10 días de paseo por EU y Alemania, para no enfrentar el cumpleaños del preciosogate.
Ahora, comienza a informarse que en marzo, por segundo mes consecutivo, el mandatario dejará la entidad por varios días. Este lunes, Tribuna difundió que el gobernador irá a Centroamérica para “abrir mercado” a los productos poblanos, como si hubiera millones de consumidores con gran poder de compra en esos países.
Empero, el problema no es que Mario Marín Torres se la pase viajando o que su presencia sea necesaria en la entidad, sino que sus paseos son pagados por el erario público, además de que no han generado resultados positivos y que sus frecuentes salidas son aprovechadas por sus colaboradores, para hacer ajustes de cuentas con los adversarios políticos.
Este lunes, una nota del reportero de Milenio Aarón Martínez puntualiza claramente que durante el marinismo la Inversión Extranjera Directa ha caído casi 50 por ciento, respecto al último año de gestión de Melquíades Morales. Más allá de la propaganda oficial y los halagos de la prensa oficialista, las cifras son claras y reprueban al gobierno estatal en materia económica.
La realidad es que mientras en el último año de Melquíades Morales la IED ascendió a 717.6 millones de dólares, en el primero de Mario Marín esa cifra decayó al asentarse en 380.3 mdd. Lo peor es que la tendencia sigue a la baja y en el 2006 ese indicador se desplomó y apenas alcanzó los 368.2 mdd.
Los jilgueros gubernamentales dirán que el decrecimiento de la IED es una de las razones por las que el mandatario y toda su comitiva deben viajar al extranjero a buscar nuevas inversiones. El problema es que son varios los paseos que han hecho en poco más de dos años, sin que haya resultados positivos para Puebla, pese a la enorme cantidad de recursos públicos que derrochan los funcionarios y sus invitados, como lo reconoció el propio secretario de Turismo en su comparecencia ante los diputados locales, quienes le hicieron admitir que en cada viaje puedan gastar hasta 58 mil pesos diarios.
Pese a que la mayoría de la prensa local guarde un silencio cómplice ante este evidente desperdicio de recursos, la realidad, las cifras demuestran que los viajes del gobierno no han beneficiado en nada a la entidad. Por ende, es de esperarse que el nuevo paseo del mandatario por Centroamérica solamente sirva para que sus “operadores”, sus “cerebros políticos” emprendan nuevos ataques contra quienes ellos califican como “enemigos”.
Lo más probable es que el nuevo viaje marinista solamente sirva para que la comitiva acumule millas en su tarjeta de cliente frecuente y, al mismo tiempo, deslindar al gobernador de los operativos mediáticos y políticos que sufrirán quienes no se alinearon a la vergonzosa cargada que protegió a Mario Marín durante el preciosogate.
Más corrupción
Lo cierto es que el decrecimiento de la economía poblana se debe a causas íntimamente ligadas al gobierno estatal, como lo refleja la nota publicada este lunes en El Financiero y firmada por la periodista Ilia Zambrano Suárez, quien entrevistó al director del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, Mario Rodarte Esquivel, quien subrayó que en Puebla creció 10 por ciento la corrupción y ocupa el último lugar del país en satisfacción empresarial.
Esto se puede interpretar, simplemente, como que el análisis del CEESP establece que el gobierno precioso es burocrático y corrupto. Ambos vicios están vinculados, ya que a mayor burocratismo se facilita la corrupción, toda vez que los empresarios se ven obligados a untar las manos de los funcionarios de cualquier nivel, para que se les permita abrir un negocio, evadir un trámite o impedir una multa.
Pero ¿cómo se puede esperar que la economía poblana esté libre de corrupción y se desarrolle de manera correcta, cuando el propio ejecutivo fue pillado por los medios nacionales cometiendo múltiples violaciones a la ley y se sostiene en el cargo gracias a un acuerdo de concertacesión e impunidad con el panismo?
¿Alguien en su sano juicio espera que el estado crezca, cuando la misma cúpula empresarial fue cooptada por el gobierno, que le permite manejar de manera discrecional los fondos del ISN y le otorga proyectos de obra sin licitación, a cambio de su silencio cómplice? ¿De veras creen que alguien les cree?
¿Realmente esperan que la economía crezca a un ritmo normal, cuando entre el mismo grupo dominante se denuncian públicamente por hacer vaquitas sospechosas?, como la que, con el pretexto de una supuesta carrera de la mujer, pretende hacer Javier López Zavala y fue expuesta por Alberto Jiménez Merino.
¿Quién querrá invertir y arriesgar su dinero en un negocio legal en Puebla, sabiendo que la justicia se vende al mejor postor y que es un estado marcado por el desprestigio y el escándalo generado desde el propio gobierno estatal?, la confianza de los inversionistas no se gana con encuestas a modo, ni con noticiarios pagados, sino con un estricto respeto al Estado de Derecho que, como lo evidenció el preciosogate, en Puebla solamente existe en el discurso.
En este espacio hemos advertido sobre lo desastrosas que serán para Puebla las consecuencias del preciosogate, ya que el precio de la ilegitimidad en que cayó el gobierno está siendo pagado (con todo y réditos) por el erario público. Hasta que termine el sexenio se podrá finalizar el recuento de los daños.
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