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Duelo de Espadas
Edmundo Dantés

condemontec@hotmail.com


 

 

El aborto y el neoconservadurismo como política gubernamental

 

Mientras en Puebla el tema es tabú y, por ende, ni siquiera la izquierda se atreve a tratar de ponerlo en la agenda mediática, política y social; en el DF prevalece una polémica muy intensa e interesante por la propuesta de flexibilizar los requisitos legales para el aborto.  
Sin embargo, de manera paulatina, incluso tímida, ha comenzado a abrirse en Puebla el debate sobre este asunto y llama la atención que ni María Elena Cruz Gutiérrez, Rodolfo Huerta o José Juan Espinosa, que cobran como representantes de la izquierda poblana, han tratado de asumir el liderazgo en la discusión.  
Como era de esperarse, el ala yunquista que controla el país (encabezada por Felipe Calderón Hinojosa, Francisco Ramírez Acuña, el PAN y su iglesia católica) han comenzado a efectuar una serie de amagos, amenazas, para que la mayoría del PRI y PRD en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal desistan de sus propósitos y dejen – como está – el marco legal que rige el aborto. 
Y parece que las advertencias presidenciales derechistas surtieron efecto, porque lograron que la mayoría supuestamente de izquierda en la ALDF pospusiera para abril dichas reformas, pese a que el jefe de gobierno, Marcelo Ebrard, fue congruente al externar su apoyo a las iniciativas, con el argumento de que se trata de una propuesta liberal.  
Como en el DF, en Puebla se han unido la iglesia católica, el PAN y, posiblemente, pronto lo hagan la UPAEP y la cúpula empresarial, para frenar la legalización del aborto y continuar imponiendo sus taras mentales y morales al resto de los mexicanos. Son los mismos sectores sociales retrógrados que se opusieron a la píldora del día después y que lograron echar del gobierno federal a funcionarios valiosos y eficientes, pero no conservadores, como Julio Frenk Mora y Xóchitl Gálvez.  
Son los mismos ultraconservadores que, apoderados de la secretaría de Salud, ordenaron retirar la campaña de promoción del uso de condones. También son los mismos que hoy se pronuncian “a favor de los niños desde su concepción”, pero que solapan los abusos de gobernantes, empresarios poderosos y sacerdotes pederastas, a quienes garantizan impunidad a un grado tal, que convirtieron a nuestro país en un paraíso para los pedófilos.  
 Son los mismos que hoy se dicen “a favor de la vida”, aunque su actuar desde el gobierno lesiona diariamente la calidad de vida y desarrollo de los mexicanos, al permitir un desmedido incremento de los precios de productos básicos, aprobar raquíticos aumentos salariales y promover una política social y laboral rapaz, que quita a los trabajadores prestaciones legítimas históricas, como sucedió con los empleados del IMSS e ISSSTE 
Felipe Calderón Hinojosa, el PAN, el Yunque y las altas jerarquías católica y empresarial tienen derecho a ser incongruentes y defender su ultraconservadurismo, aunque es inmoral e ilegítimo que lo hagan con las instancias y recursos gubernamentales. 
Unos y otros pueden tener los hijos y “sobrinos” que quieran, pero es irracional que –desde el gobierno federal y los púlpitos de las iglesias – intenten imponer sus creencias a los demás, sobre todo cuando vivimos en un país en que prevalecen la ignorancia, el fanatismo religioso, la marginación, la migración, los niños de la calle y los abortos en condiciones insalubres.  
Me explico: es lógico que unos y otros quieran que haya más pobres a los que manipular electoralmente, más niños abandonados con los que se pueda practicar la pederastia y el turismo sexual infantil y más trabajadores jodidos a los que explotar. Son los mismos grupos que se aprovechan de la pobreza e ignorancia de la mayoría de los mexicanos y, por ende, les interesa que haya más material humano con que lucrar y al cual manipular, aunque lo que hacen sea inmoral, vergonzoso y corrupto. 
Lo que es más reprobable es que hayan impuestos sus dogmas morales y religiosos como “planes” de gobierno, pese a que la explosión demográfica es – claramente – un grave problema social y de salud, sobre todo en las zonas más marginadas del país, donde la ignorancia convierte en utopía hacer que la “educación sexual” sea un eficaz método anticonceptivo.   

 

Estocada

Aunque de momento al interior del priismo parece prevalecer una visión progresista y profeminista del tema, ya que los diputados locales se han pronunciado a favor de flexibilizar los requisitos legales del aborto, lo más probable es que terminen cediendo a las exigencias del arzobispo y del PAN y dejen las cosas como están, con el pretexto de que el tema polariza a la sociedad y que es tiempo de unidad.  
No puede ser casualidad que Rosendo Huesca y Pacheco pida que el DIF estatal se involucre en el debate y asuma su misma posición conservadora, porque sabe la profundidad de los compromisos que el gobierno estatal tiene con la derecha nacional y local y, como consecuencia, está consciente de que si hay un sector con que Mario Marín quiere y tiene que quedar bien es, precisamente, con el Yunque.   
Ni modo, cuando menos en Puebla, los abortos se seguirán haciendo en condiciones insalubres y peligrosas para las mujeres, quienes continuarán sin ser dueñas de su propio cuerpo. Se registrarán más decesos femeninos por obra y gracia de la derecha poblana, que se consolida como la que le impone la línea a un gobierno supuestamente priísta que – desde la detonación del caso Cacho – se desvió de su ideología y propósitos originales.

 

 

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