Los Duendes de la Redacción se comieron ayer unas líneas de la quintacolumna.
Va de nuevo.
El ex gobernador Melquiades Morales Flores suele decir que en Puebla, a diferencia de lo que ocurría en la Federación en los tiempos fuertes del PRI, los gobernadores no salían de la Secretaría de Gobernación.
Y pone varios ejemplos.
En efecto: Carlos Trujillo, titular de Gobernación en la época de don Alfredo Toxqui, nunca llegó a ser gobernador.
Sí lo fue, en cambio, “La Jirafa”, como le decía el filósofo Melitón Morales a Guillermo Jiménez Morales, quien vino del Distrito Federal a Casa Puebla gracias a los buenos trabajos de Alfonso Zegbe y Gustavo Carvajal.
Lo mismo les pasó a Humberto Gutiérrez Manzano, con Jiménez Morales; a Héctor Jiménez y Meneses, con Mariano Piña Olaya; a Carlos Meza Viveros, con Manuel Bartlett Díaz, y a Carlos Arredondo, con Melquiades Morales.
(Piña Olaya también llegó del DF gracias a su amigo el presidente Miguel de la Madrid; Bartlett era titular de una oficina de Solidaridad creada ex profeso para él; Morales Flores era senador, y Mario Marín venía del desempleo. Ninguno de ellos, queda claro, salió directamente de Gobernación).
Este escenario toca, inevitablemente, a Javier López Zavala, quien podría tener –si no es que tiene- varias perspectivas: la candidatura del PRI a la Presidencia Municipal de Puebla, una candidatura plurinominal al Congreso del Estado y… su muy segura estancia en la Secretaría de Gobernación.
Los enemigos políticos de Javier –que los tiene, y en el propio gabinete- desearían que se jugara el todo por el todo para ser el abanderado del ex partidazo en la puja por la alcaldía poblana.
Y es que saben que si juega y pierde terminará enterrando su carrera política en el lugar más jodido del escenario electoral.
O en el mismísimo Callejón del Gato, a donde ya han ido a caer varios personajes.
Léase: Mario Montero Serrano y… Mario Montero Serrano.
Llegar al Congreso por la vía plurinominal con la probabilidad notable de que gane el PAN le garantizaría a López Zavala ser líder, sí, pero de la bancada priista, lo que no es nada halagüeño para quien aspira a gobernar el estado.
Por supuesto, sus enemigos, y vaya que los tiene, ya se frotan las manos en aras de que acepte esa posición.
La tercera ruta es la menos riesgosa y la más fructífera.
Y es que de continuar en Gobernación nuestro personaje cosecharía todos los frutos maduros del sexenio.
Y más: no se expondría a ser minimizado por quienes no tienen otro sueño que ese.
Su dilema, hay que decirlo, es Shakesperiano.
Por cierto: quienes han venido diciendo que hay un frente antizavalista en el gabinete gustan de ir de pifia en pifia.
(Y es que son los mismos que se equivocaron por completo en la composición del gabinete de Felipe Calderón).
No hay que ver moros con tranchetes: el secretario de Gobernación es hoy por hoy el hombre de todas las confianzas del gobernador Marín.
¿Alguien tendrá dudas?
Más Sobre el Soapap. Un lector dice con justa razón que la SEDECAP no tiene remedio cuando a través de su titular asegura que en ese organismo no hay irregularidades.
Y para que el contralor abra los ojos le manda el siguiente correo:
“A raíz de los acontecimientos que a través de su columna se han venido dando a conocer sobre actos de corrupción en el SOAPAP, es importante que los funcionarios que conformamos este organismo lejos de mantener reprimidos y ocultos nuestros pesares en cuanto al actuar de funcionarios de primer nivel quienes deberían dar el ejemplo de honradez y honestidad, hagamos saber públicamente de los diferentes actos de corrupción por los que atravesó la administración del Ingeniero Francisco palomino Echartea en un tema tan delicado como lo es la obra pública, tal es el caso del actuar de tres personajes funestos que conforman la Coordinación Técnica Operativa, a saber: El Ingeniero Salvador Sánchez Vázquez, titular del área (líder del grupo), el Arq. Alejandro Ponce de León Álvarez, Gerente de Construcción (acusado constantemente por trabajadores de su área por malos tratos y acoso a empleadas de las cuales solo una se ha atrevido a denunciar la Arq. Marcela quién pago con el despido, siempre con la complacencia y protección del Ing. Sánchez) y el Arq. Francisco Martínez Cruz, Subgerente de Contratos y Licitaciones, (famoso por quedarse dormido en las juntas, siempre junto con su inseparable socia Eva Peña), estos tres personajes han sabido asociarse al grado tal de que en tan solo dos años han logrado cuantiosas ganancias económicas a costa de los diferentes constructores que han pasado por este organismo, estableciendo el famoso 1, 2 y 3, es decir el Ing. Sánchez define que obra realizar, consigue a la empresa constructora siempre aliada a sus intereses para que ejecute la obra sin establecer de inicio un proceso de licitación, posteriormente le encomienda cuidadosamente la supervisión de la obra al Arq. Ponce de León y por último el Arq. Martínez con conocimiento de causa la regulariza administrativamente, a grado tal de sorprender que obras cuyo presupuesto sería muy bajo las realicen por cantidades estratosfericas tal es el caso del recurso proveniente del programa Apasu, y como consecuencia de que las empresas en su mayoría únicamente prestan el nombre, quienes terminamos por ejecutar la obra, elaborar las estimaciones, bitácoras y cierre administrativo de las obras somos los propios trabajadores de este organismo, con la consigna siempre del Ing. Sánchez de que si no lo hacemos será rescindido nuestro contrato, espero que Usted Señor columnista entienda el por que no le doy datos ciertos sobre que obras me refiero por que estaría en juego mi trabajo, mas sin en cambio si la SEDECAP se inclina por averiguar hechos que constan en el acta de entrega recepción del Ing. Palomino en relación con este tema, se podría dar cuenta de que lo que aquí de manera general le confió es cierto, es importante que estos personajes señalados nos expliquen antes de irse de donde salio una flamante camioneta Durango modelo 2007 color blanco, recientemente adquirida por el Ing. Sánchez, o los negocios de comida que en próximas fechas abrirá el Arq. Ponce, o mas aún que con un simple sueldo de subgerente el Arq. Martínez haya hecho una residencia en un lugar exclusivo de Cholula, ante todo esto no es suficiente para que la SEDECAP investigue de manera particular a estos personajes.”
> Columnas anteriores
|