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El Mazo y el Yunque
Raymundo García García

 

 

 


 

 

Puebla: disputa por el poder y lucha de elites.

 

Ahora que se inicia una lucha por el poder público, particularmente por las 26 diputaciones de mayoría y los 217 ayuntamientos, al margen de los sesudos comentarios que se hagan desde cualquier óptica, no se debe perder de vista que uno de los aspectos que pesará en este proceso local electoral es la obsolescencia, la vejez, la descomposición que vive la elite gobernante estatal tricolor, frente a una elite panista que saborea la permanencia en el gobierno federal junto con un proceso de cooptación de dirigentes tricolores, para este caso que mejor que repasar la teoría elitiana y en particular los argumentos paretianos que afirman los siguiente, entre tantas otras ideas:

  1. La verdadera lucha por el poder no se realiza entre las masas y los líderes, sino entre los líderes existentes y los líderes nuevos, desafiantes y en ascenso.

  2. La circulación de las elites tiene pocas consecuencias positivas para las masas. Gracias a la circulación de la elite, ésta se encuentra en un estado de continua y lenta transformación.

  3. Cuando se agudizan las diferencias entre las clases gobernante y estalla la crisis, esta se produce por el entorpecimiento de la circulación, o por la acumulación de elementos decadentes –mentalidades viejas- en los estratos superiores incapaces de mantenerse en el poder y por miedo rehuyen el uso de la fuerza, y en los estratos inferiores crecen personajes poseen las virtudes para ejercer el gobierno y están dispuestos a recurrir a la fuerza.

  4. Cuando una clase gobernante ha permanecido largo tiempo por la fuerza, y se ha enriquecido, puede subsistir un poco más todavía sin la fuerza, comprando la paz de los adversarios y pagando no sólo con oro, sino también con sacrificios, el decoro y la reverencia que hasta entonces ha disfrutado y que constituye un cierto capital. En un primer momento, el poder se preserva mediante concesiones y erróneamente se cree que se puede seguir sosteniendo así indefinidamente.

  5. La circulación de las clases electas lleva, pues a la  clase gobernante a muchas personas que destruyen la riqueza, pero lleva también a muchas más que ayudan a producir la riqueza, y tenemos una prueba muy cierta de que la acción de esta prevalece sobre aquellas puesto que la prosperidad de los pueblos civilizados  ha crecido enormemente. El los periodos que aumenta la prosperidad económica gobernar es mucho mas fácil que cuando se estanca pero sucede lo contrario en momento difíciles

  6. La teoría elitiana sustentada en una importante ley científica de ciencia política pregona que la circulación de las elites, se convierte en el cementerio permanente de las mismas, sujetas a tres movimientos inevitables: momento de ascenso del poder como el primer paso; momento de estabilidad, permanencia o disfrute del poder; y por último momento de decadencia.

 

En el caso mexicano, una elite política subió al poder después del movimiento armado del siglo veinte, se entronó en él y se mantuvo por más de siete décadas; dicha elite en el ámbito federal ha sido desplazada con un primer empujón en las elecciones de 1997 y luego en el 2000, ratificando su no retorno en el 2006, pero en algunas entidades con crisis de grupos en el poder y en franca descomposición aun se mantienen, pero se preparan para enfrentar las últimas batallas. Puebla es un ejemplo de esto,  de ahí el contexto actual de la lucha por el poder.

 

 

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