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Gabriel Sánchez Andraca

 

 


 


Siempre son malas las generalizaciones
Ayer en este espacio, hablamos de la percepción que la gente tiene de los diputados y generalizamos. Eso se debió a que la percepción de la población no hace distingos, pero un periodista bien informado está obligado a hacerlos, pues hay legisladores federales y locales, que salen de la norma y que nos sirven para comparar.
Dos amigos nuestros nos enviaron sendos escritos para hacernos ver lo anterior.
De uno no publicaremos su nombre porque no nos autorizó a hacerlo, pero damos a conocer el escrito que nos envió: «El poder legislativo cuando asume sus responsabilidades debe convertirse en motor del progreso de los pueblos. Esta palabra «pueblos» no minimiza la importancia de cualquier comunidad, sino que la exalta, pues significa universalidad. Pueblo es cualquier agrupamiento humano establecido físicamente en un territorio determinado sin importar tamaño.
«Desde la época porfirista se recomendaba enérgicamente a los diputados que viajaran lo más que pudieran por los pueblos y que atendieran inmediatamente sus necesidades. Si los diputados todos ellos designados por los gobiernadores y éstos a su vez por don Porfirio y su gabinete de «científicos», hubieran cumplido con sus tareas, quizás la Revolución Mexicana hubiese sido menos cruenta o no se hubiese dado.
«Solamente a los diputados, los presidentes municipales si no les temen, cuando menos les hacen caso.
«Desgraciadamente la incultura de los legisladores, su ignorancia de la Historia Patria, la ausencia de buenos asesores, y su desconocimiento absoluto del desarrollo humano, aunando su escasa información, les impide actuar con certeza.
«Por esto en la actual legislatura pocas comisiones han brillado por su trabajo. Una de ellas, la de derechos humanos, además de trabajar intensamente, difunde lo que hace y hace bien; pues actualmente lo que no está en los medios, no existe».


CARTA DE HECTOR ALONSO GRANADOS
El diputado Héctor Alonso Granados, nos envió una carta que a continuación transcribimos:
«He leído con interés tu columna Pulso Político de hoy 13 de marzo de 2007, coincido contigo en que las presidencias de la COMCE y de otros organismos, no sirven para nada a los ciudadanos de Puebla; solo son para aumentar el curriculum de quien ejerce el cargo.
«Sin embargo, en una parte de la columna dices «..los diputados en solitario o en montón, practicamente no sirven para nada o por lo menos así ha sido la pecepción de la ciudadanía».
«Gabriel quiero recordarte que tú y yo nos conocemos desde hace veintisiete años y que en las responsabilidades que he tenido en el sector público, siempre me has dispensado tu buen juicio, creo que las generalizaciones son malas y no es justo que se nos tache a todos de no servir para nada, pues te recuerdo que las excepciones confirman la regla y en esta LVI Legislatura de entre 41 diputados, existen también muchas excepciones.
«Por lo que a mí corresponde, te recuerdo que cuando fui regidor, construí parques infantiles, propicie nuevos reglamentos y coloque luminarias, de esto tú eres testigo.
«Hoy como diputado presenté al Pleno del Congreso la iniciativa para la creación del Tribunal de lo Contencioso Administrativo en 72 artículos, he asistido puntualmente a todas las sesiones, nunca he faltado, hago muchas gestiones y recorro mi distrito; mantengo abierta una Casa de Atención Ciudadana y busco cumplir con los ciudadanos que me han colocado en esta curul.
«En base a lo anterior, mucho agradecería que en tu columna hicieras, de ser posible, el comentario de que las generalizaciones son malas y de que sí existen diputados, en el Congreso, qu buscamos honrar el cargo que los ciudadanos nos dieron».
Nuestros dos amigos tienen razón, no hay que generalizar, pero deben estar de acuerdo en primer lugar, que la gente generaliza, porque la mayor parte de nuestros diputados no cumplen con su trabajo y porque el desconocimiento que tienen de la realidad los aleja del pueblo que dicen representar.
Si bien es cierto que una golondrina no hace verano, debemos reconocer que hay diputados que se esfuerzan por cumplir, frente a una gran mayoría que cree que una diputación es como sacarse un premio de lotería.
Actualmente los políticos están devaluados y ello se debe a que a los puestos de representación popular y a los puestos administrativos, han llegado personas sin oficio, sin capacidad, pero con una ambición de poder y de dinero desmedida y el ciudadano común es lo que percibe y de esa percepción, generaliza. Hay buenos políticos, capaces, honestros, eficientes, pero son tan poquitos, que se pierden en la marabunta en que estamos viviendo.

 

 

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