Bola de nieve en el IEE
José Antonio Bretón Betanzos, principal destinatario del misil que desató la crisis al interior del Instituto Estatal Electoral, sospecha de dos personajes como autores del golpe. El primero, Jorge Sánchez Morales, quien busca defenestrarlo de la posición de director general. El segundo, Javier López Zavala, quien busca ablandarlo para hacerlo más sensible a los requerimientos del gobierno estatal en los comicios de noviembre. Uno u otro, han desatado una crisis en el organismo que amenaza convertirse en una bola de nieve.
Bretón Betanzos contribuye a la crisis con su silencio acerca del por qué él y otros 11 funcionarios recibieron una compensación extraordinaria al final del 2006. Un bono aprobado por la Junta Ejecutiva que cumple con la legalidad en la materia, pero que de fondo es casi inexplicable en virtud de que el año en cuestión no fue electoral. ¿Por qué a unos y no a otros? ¿Y en virtud de qué? Nadie, ninguno de los beneficiarios, se atreve a dar una argumentación que la sociedad demanda.
La posición de Bretón Betanzos es delicada y camina por un hilo muy delgado. El cargo de director general –al que llegó aplastando a muchos personajes que hoy empiezan a cobrar venganza- es altamente valorado, en virtud del control que ejerce sobre la estructura del organismo. No hay operatividad que pase por sus manos, y desde ahí puede ejercitarse un boicot que arruine la primera elección del nuevo Consejo General.
Sobre el primer sospechoso, se sabe que Jorge Sánchez, desde que llegó al IEE, no hay día en que no se queje de Bretón. Con cada consejero, en reuniones, a toda hora, Sánchez sólo tiene quejas y más quejas del director general. Sin embargo, no puede destituirlo de forma sencilla. La ley establece que su encargo dura seis años –apenas lleva dos- y sólo una causa grave llevaría a su defenestración por el Consejo General.
Los consejeros no están por destituirlo, aduciendo que recibir un bono amparado en la legalidad no es una causa grave. Han preferido voltear la cara y exonerar a los 12 funcionarios mediante un comunicado. Que lo demás lo revisa el Órgano de Fiscalización. “No es un asunto nuestro”. Pero un tufo a anarquía comienza a respirarse al interior del instituto.
La intentona de Jorge Sánchez, aducen los bretonistas, se quedó corta. Para llegar hasta el final habría tenido que llamar a cuentas a Alejandro Necoechea, ex consejero presidente, único personaje que puede explicar la calidad extraordinaria de los trabajos que lo llevó a premiar a 12 funcionarios y desdeñar a otros muchos. Si en verdad se quiere llegar a la verdad sobre el bono, la única forma es sentar a Necoechea en el banquillo de los acusados.
Aunque con la filtración Jorge Sánchez no consiguió la cabeza de Bretón, sí obtuvo la de la Directora Administrativa, otra de las posiciones fundamentales en el organismo, quien renunció voluntariamente a fuerzas tras los constantes pleitos con el consejero presidente. De lo perdido, lo encontrado.
Pero como decía Nietzsche, lo que no mata fortalece. Todo indica que Bretón saltó la crisis y permanecerá en el puesto de director general. Júrelo que habrá revire contra Jorge Sánchez. Y así hasta el infinito, o hasta que uno consiga la cabeza del otro. O hasta que las elecciones de noviembre sean desastrosas y los consejeros electorales carguen con la culpa de haber volteado el rostro y no hayan parado la bola de nieve desde su origen.
Sobre el segundo sospechoso, Bretón narra entre su burbuja de poder un pacto incumplido por Javier López Zavala, quien para buscarle una salida digna del IEE le habría ofrecido convertirse en magistrado electoral. Por supuesto, la magistratura no llegó nunca. La relación se volvió gélida. Con el nuevo proceso electoral había que reanimarla. Al titular de Gobernación no se ocurrió mejor forma que un periodicazo con uno de su pluma de cabecera. Nomás para recodarle que todavía son amigos.
Así funcionan las mafias.
*** Merecido premio. Como un reconocimiento a su gestión en el Fideicomiso del Paseo del Río de San Francisco, el gobernador Marín designó a Rafael Moreno Valle Buitrón como nueva cabeza del Fideicomiso Atlixcáyotl. La toma de posesión se verificará hoy. Otros nombramientos podrían darse a conocer en el mismo acto.
*** ¿Agüerismo indemne? Con cifras preliminares, anoche el agüerismo se fue a dormir con la certeza que la oposición en torno a su proyecto no había crecido, sino que por el contrario recuperaron posiciones en las facultades de Físico-Matemáticas y Electrónica. Nares y los Vélez se quedaron con su feudo. La correlación de los 143 asientos en disputa sería 130 para el rector y 13 para la oposición. Por cierto, habrá elección extraordinaria en Medicina y Economía.
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