Si no madrugó, podría pensar que fue un domingo como cualquier otro, pero si por alguna razón le dio por salir a la calle temprano, seguramente se encontró con algunas calles cerradas y más de un loco con número y todo corriendo la carrera de 10 Km. del Sol de Puebla.
Y que digo más de un loco, eran muchos los competidores, algunos repetían la experiencia, mientras que para otros tantos era su primera vez. Es padre encontrarse con un tumulto de gente cuando no hay prisa y cuando nadie reclama nada. La carrera fue un éxito, todo transcurrió en paz y nadie tuvo ni queja ni pleito, únicamente una que otra decepción para aquellos que a pesar de entrenar no lograron llegar a la meta.
A mí el asunto de correr nunca me ha gustado mucho, me resulta más bien aburridón, pero bueno en el tema del deporte no soy ejemplo a seguir y también me queda claro que tanta gente no puede estar equivocada y que seguramente la que está mal soy yo.
A lo largo del zócalo podía uno ver de todo. Un charro corredor con un atuendo más bien muy incómodo (bandera incluida y todo), un guadalupano cumpliendo una manda, sin zapatos y con mucha devoción; y el corredor más guapo de toda la carrera: un perro golden retriever de nombre “Max” con número y todo, inscrito como cualquier otro corredor y que hizo el recorrido fiel al paso de su amo.
Pero el pelo en la sopa que no podía faltar, lo bueno fue que no pasó a mayores. Una señora que decidió correr la carrera junto con su hijo de 10 años y que no tuvo mejor idea que adelantarse un poco (ella) y perderlo por unos minutos, suficientes para que la pobre mujer la pasara realmente mal y se diera cuenta que su estrategia no fue la mejor, moraleja si corres con el niño vas a su paso.
Cuando vamos a este tipo de evento, perdemos de vista toda la chamba que hay detrás. Empieza unos (muchos) meses antes. Hay que conseguir patrocinadores, negociar con la gente que coopera con algún artículo promocional, imprimir camisetas, diseñar spots e inserciones y demás detalles que desgastan y hacen que la tensión, según se acerca el evento, aumente en el ánimo de los organizadores.
Todo tiene que estar listo y caminar tal y como las autoridades y la gente espera. Si algo sale mal seguro todos tendrán un mal comentario y si todo sale bien, rara vez se acordarán de decirle al responsable que fue un éxito.
Y es por eso que desde estas líneas quiero mandarle mi reconocimiento y un fuerte aplauso a Israel Valero, yo se lo mucho que se esforzó y el estrés en el que vivió las últimas semanas. Felicidades amigo te estas volviendo un experto, espero que descanses un par de semanas por que ¿qué crees?, ya está en puerta la carrera del 2008.
Malusa Gómez.
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