La Esposa de Frankenstein. La línea de Roberto Marín sigue firme: “Alatriste, tú síguele. Esto lo vamos arreglar a como dé lugar. Tú vas a ser el candidato…”
Las interrogantes son obligadas.
¿Qué representa la formal inhabilitación del Congreso del Estado por un periodo de seis años y medio?
¿Qué representa que un tribunal federal falle en contra de Alatriste y que esa inhabilitación quede como una sentencia firme?
Para Roberto Marín Torres –ya se ve- nada representan.
Y nada, para efectos de esta columna, es nada.
La línea a favor del “mostro” de la política tehuacanera sigue firme.
Es más: es inamovible.
El compromiso de sacar adelante la candidatura de Alatriste parece ya un hecho, al menos para Roberto Marín, quien tras bambalinas sigue siendo el operador de su precampaña.
El día que se dio a conocer el fallo de un Tribunal Colegiado de Circuito en contra del ex alcalde de Tehuacán, ese mismo día –ni uno antes, ni uno después- Álvaro habló con varios periodistas tehuacaneros y les pidió: “….Por favor digan que yo voy a derrotar al PAN y a mis adversarios del PRI… Que todo sigue igual…”
El pasado domingo, el periodista Rogelio Martínez Huerta, que publica la columna “Galería Filtrante” en El Sol de Tehuacan, escribió que hay una desbandada de priístas que abandonan el PRI municipal y se adhieren a la precampaña de Alatriste.
Martínez apunta textualmente:
“….Pues ya van cada día menos priístas a las oficinas del PRI y en cambio se suman a las de Álvaro Alatriste, quien anteanoche dio instrucciones para que sigan invitando gente a sumarse a su causa, en donde cada día son más, y más y más. Y dice que no hay problema y que todo se reduce a ciertos ajustes de carácter administrativo y que seguirá adelante en busca del apoyo de la gente del pueblo y que además será el próximo Presidente de Tehuacán…”
En efecto: las noches del viernes 20 y viernes 27 Alatriste convocó a reuniones masivas en uno de sus centros comerciales.
El discurso fue en el mismo sentido: “Todo se va a arreglar… es un problema administrativo, pero no se preocupen”.
Y dijo más: “de aquí va salir el candidato…”
Estas reuniones han sido del pleno conocimiento tanto del secretario de gobernación como de Valentín Meneses.
Sin embargo, nada se hace al respecto.
El “mostro” sigue en precampaña, sólo causando caos, confusión y un tremendo embrollo dentro del tricolor.
Y generando una inminente derrota en Tehuacán.
Los partidos de oposición lo dejan correr, dejan que haga precampaña, sabedores de que a su debido momento lo detendrán con la ley en la mano en el Instituto Estatal Electoral.
Saben que la movilización pre electoral que realiza solo fracturará más al PRI y al final el río revuelto les dejará generosos dividendos en noviembre próximo.
Lo que los partidos de oposición no saben es que Alatriste sí quiere la candidatura, pero no para sí mismo.
Sabe bien que su nominación es jurídicamente imposible.
Por lo tanto ya tiene a una figura preparada para el formal registro a la precandidatura y posteriormente a la contienda constitucional.
Se llama Ernestina Fernández.
Es un mujer de aproximadamente treinta años de edad, delgada y de piel blanca.
La historia de la dama es por demás interesante.
Nunca pudo terminar la instrucción primaria (públicamente demuestra la penosa dificultad que le representa leer un texto).
Jamás ha leído un libro completo (ni de qué preocuparse: tampoco lo ha hecho el 95 por ciento de los poblanos) ni mucho menos la Ley Orgánica Municipal.
En su juventud era una de las muchas encargadas de la limpieza de uno de los supermercados de Alatriste.
Con el paso de los años, Ernestina logró colocarse como cajera.
Y ahí fue cuando llamó la atención del “mostro”.
Así fue como se convirtió en la señora Alatriste.
Si: Ernestina Fernández es la esposa de Álvaro.
La misma a quien la semana pasada presentó como su formal candidata ante las altas instancias del directivo estatal
Les dijo a Valentín Meneses y a Roberto Marín: “…Esta bien, no hay problema, va mi esposa, que es como si fuera yo…”
Y no se equivoca.
Él sería el candidato de facto y la señora sólo cubriría la forma jurídica para consumar los compromisos contraídos con el secretario de organización.
Balseca: Refresco sin Gas. Otro de los aspirantes protegidos por el Directivo Estatal del PRI es el joven, pero arruinado empresario Marco Antonio Balseca Romero, hijo de Marco Antonio Balseca Chávez, presidente municipal de Tehuacán de 1981 a 1984.
Balseca Chávez encabezó una administración caracterizada por la cerrazón y una deleznable corrupción.
Esto provocó que en 1983 el siguiente candidato priísta, Jorge Sentíes Guraieb, fuera fácilmente derrotado en las urnas por el panista Edilberto García Paredes.
Los antecedentes que dejó Balseca Chávez son las peores referencias de Balseca Romero.
Testigos presenciales de la corrupción del ayuntamiento de Balseca Chávez son Franklin Guevara y Miguel Ángel Ceballos, quienes en esa época se desempeñaron como delegados en la región de Tehuacán.
Actualmente los Balseca son propietarios de una pequeña embotelladora de refrescos llamada Manantiales San Francisco que está en completa bancarrota.
Tan grave es la situación financiera de Marco Antonio Balseca Romero que ya son varias las denuncias penales por los delitos de “fraude” en su contra.
Haría bien Valentín Meneses en pedir a la Procuraduría de Justicia una tarjeta informativa con referencia a la averiguación previa número 148 / 2006 / Delegación Centro / Tercera mesa, en la que Balseca es formalmente denunciado por el delito de “Fraude” por la suma de 400 mil pesos.
Y para ampliar el perfil de su “aspirante” a la alcaldía, tendría que solicitar un informe sobre las otras tres denuncias que por el mismo delito de “Fraude” existen en su contra en la agencia del ministerio público de Tehuacán.
Una de estas denuncias incluso involucra a una de sus hermanas.
Con estos aspirantes cobijados por el Directivo Estatal del PRI todo indica que el marinismo puede olvidarse de ganar tanto la alcaldía como la diputación en esta zona.
El municipio de Tehuacán representa el 75 por ciento del distrito, por lo que un mal candidato a la presidencia arrastrará al que sea candidato a diputado.
¿Y así piensan alcanzar la mayoría en la próxima legislatura?
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