La Prensa Negra Contra el Humorismo Blanco. El señor Armando Prida Huerta eligió un mal momento para dar lecciones de ética.
Y no sólo eso.
Eligió un mal amanuense –el mismo, el de siempre- y un mal destinatario.
Y es que la inminente presentación del libro Prensa Negra, de José Martínez M., coincide con la permanencia en el imaginario colectivo de varios temas que no pueden ser soslayados.
Veamos.
Hace unos días, en la revista Rostros, del propio Prida, apareció un anuncio por demás elocuente.
Cito:
“¿Alguna vez has sido difamado?
“¿Alguna vez han mentido sobre tu vida pública?
“Alguna vez han exhibido tu vida privada?
“Entonces tienes que leer el libro de José Martínez M.
“Una historia verdadera”.
En fondo blanco aparece Prensa Negra con una cubierta oscura.
Si un lector de Rostros –y en consecuencia de Síntesis- se enfrenta al anuncio seguramente pensará que dicho libro tiene que ver con algunas de las historias más deleznables publicadas en el citado diario.
Y recordará cómo en pleno sexenio de Melquíades Morales Flores se publicaron unas líneas infamantes en contra de su señora esposa.
Líneas que, por cierto, iban en contra del Manual de Ética de Síntesis y, faltaba más, de los preceptos básicos del ombudsman del lector.
El mismo lector de Síntesis recordará también el señalamiento directo que Juan Ruiz Healy hizo en esas páginas en contra del entonces precandidato Mario Marín Torres, a quien acusó de proteger a distinguidos narcotraficantes en la Puebla levítica.
(Fiel a su costumbre, Ruiz Healy reculó después y hasta se volvió adicto al marinismo).
Fue en Síntesis –seguirá pensando el lector- donde apareció publicada una falsa entrevista hecha a un ex boina verde en los primeros meses del sexenio de Manuel Bartlett Díaz, en la que se revelaba, a ocho columnas, que Mariano Piña Olaya era uno de los jefe de jefes del narco en el país.
Seguramente, habrá pensado el lector de Rostros-Síntesis, en el libro Prensa Negra habrá información abundante sobre estos temas.
Y es que tanto Melquíades Morales como Mario Marín y Mariano Piña Olaya tienen todo para responder las preguntas que se hacen en la publicidad del libro:
“¿Alguna vez has sido difamado?
“¿Alguna vez han mentido sobre tu vida pública?
“Alguna vez han exhibido tu vida privada?”.
Sí, dirían ellos, con las pruebas en las manos.
Pero no.
Da la casualidad que Prensa Negra nada tiene que ver con los excesos de Síntesis.
(No podría ocurrir así siendo que Prida –el que pagó el libro- es el dueño del diario en el que Martínez –el que lo hizo por encargo- es columnista a sueldo).
Prensa Negra tiene como objetivo nada menos que al autor de esta columna (ejem, ejem).
Bonita historia.
Ahora resulta que Prida –el de la leyenda negra ligada a Página Regional y a unos libros de texto gratuito con pornografía sembrada, el inhabilitado en su momento por la Federación- tiene la tentación de dar lecciones de ética.
El mundo al revés.
Es como si Joe Pesci hiciera el papel de bueno en un film de Scorsese.
Pero esta tentación no es nueva.
Y es que desde el 2004, junto con Luis Paredes Moctezuma –entonces alcalde de Puebla-, estuvo a punto de publicar un libro en contra del quintacolumnista.
Y más: hasta puso un bufete jurídico al servicio de todos los agraviados para que me denunciaran por difamación y calumnias.
No sé por qué en su momento no salió el libro.
Lo importante, lo trascendente, es que ahora sí pronto estará circulando.
(A las cien primeras personas que se comuniquen a esta columna se les obsequiará un ejemplar firmado por Prida, Martínez y un servidor).
Lo que si no es raro es que Prida eligiera a Pepe Martínez para que le hiciera el encarguito.
Muy al estilo Pesci: “Ahí te lo encargo”.
Cómo olvidar que fue Martínez el autor de un libro de “denuncia” publicado por Prida en contra de la Comisión Nacional del Libro de Texto Gratuito (Conaliteg), justo cuando por una denuncia de esta dependencia la Contraloría de la Federación inhabilitó al dueño de Síntesis para participar en todo tipo de licitaciones.
Qué casualidad.
Qué chiquito es el mundo.
Y qué redondo.
Pero hay más.
Para sus clases de ética, don Armando Prida eligió a un periodista incómodo y censurado.
Mala estrategia.
Pésima.
¿O cómo tomará el lector común esta otra casualidad?
¿Dirá, al leer el libro, que qué valientes son Prida y Martínez al írsele con todo al quintacolumnista?
¿Los felicitarán por vapulear a un “enemigo del régimen”?
La verdad no lo creo.
Por eso decía al principio de esta columna que Prida eligió un mal momento para darle sus coscorrones a quien esto escribe.
Mal momento y mal amanuense.
(Ya sé quiénes sí los felicitarán: los funcionarios y los periodistas a modo. Y es que esta campañita parece salida de ahí).
Cierro esta columna con algunos fragmentos de la columna que Pepe Martínez publica de manera regular en Síntesis, sólo para que el lector vea la fina prosa de aquél que en su momento fue denunciado por el periodista Enrique Núñez de recibir “embutes” de Valentín Meneses en el restaurante La Ciudad:
“Fox no sólo se irá con la ‘frente en alto’ como él afirma, se irá a su rancho también con una suculenta cuenta de ‘ahorros’ e innumerables propiedades y su pareja también hará lo propio, sólo que ésta romperá el Récord Guinness en materia de finanzas pese a ver vivido (sic, sic, sic, os juro que así está escrito) a costas del erario en medio del glamour y el derroche.”
Y aquí va otra perla que deja ver de qué pie cojea el autor de Prensa Negra:
“Obstinados en obstaculizar (nótese qué buen oído tiene nuestro obsesivo y obsequioso amigo) la toma de protesta de Felipe Calderón Hinojosa como presidente constitucional, los legisladores y dirigentes perredistas han demostrado que lejos de ser unos demócratas, como tanto pregonan, en realidad su comportamiento es el de auténticos porros.
”Calderón Hinojosa obtuvo un triunfo electoral muy apretado pero eso no significa que carezca de legitimidad. El PRD y su ex candidato presidencial jamás pudieron demostrar que hubo fraude electoral. Ningún observador extranjero pudo constatar anomalías como las que alegaron Andrés Manuel López Obrador y caterva de facinerosos.”
Hasta aquí la cita.
Nos vemos en la presentación del libro.
Parece que es mañana.
Si alguien conoce el lugar, favor de comunicarlo.
Por cierto: cuando trascendió que el libro ya estaba impreso, un amigo me dijo:
“De qué tamaño es el odio de Prida. ¿Pues qué le hiciste?”.
¿Alguien tendrá la respuesta?
+++Desde aquí le mando un abrazo a la familia de Lenin Gómez Manzanares, quien fue intervenido quirúrgicamente en un hospital de Pachuca, Hidalgo, el pasado sábado luego de sufrir un accidente vial en Huauchinango.
A su mamá y a Chava, mi solidaridad y mi esperanza de que se recupere pronto.
Se aceptan donativos en la cuenta 5204163714687497, Banamex, sucursal 184, a nombre de Salvador Ernesto Gómez Manzanares.
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