Todos somos campeones
No se trata de colgarse de quienes logran sobresalir, sino de una terapia colectiva. El triunfo de los 11 jovencitos en la cancha del Cuauhtémoc no sólo logra colocar al equipo de la Franja en la Primera División, sino que nos proyecta a todos los poblanos a la primera división del ánimo, el entusiasmo, la proyección y la lucha para progresar.
Hoy, con un equipo de primera, automáticamente los poblanos nos convertimos en ciudadanos de primera, nos guste o disguste el fútbol.
Y como ciudadanos de primera, hoy más que nunca estamos comprometidos para actuar como tal, con esmero, sin enredos y comprometidos con los demás.
Como ciudadanos de primera tenemos la obligación de vigilar y de no permanecer callados ante las injusticias, el abuso, la discriminación y el atropello.
Cada uno de los poblanos, como ciudadanos de primera, tenemos que exigirnos y exigir un comportamiento y entrega de primera.
Obligar a nuestros representantes y autoridades para trabajar, actuar y comprometerse de primera.
El tema en este momento salta muy bien, cuando por docenas, desde distintas corrientes políticas, muchos se disputan un solo puesto según “para servirnos”.
Por eso como ciudadanos de primera los podemos votar para que nos sirvan, y jamás volverles a permitir que se sirvan de nosotros.
Hoy es nuestro turno, no más silencio y sí mas vigilancia, y a denunciar cuando las cosas sabemos que no son justas.
No estoy hablando de Alicia en el país de las maravillas, sino del país que ya alcanzó la madurez y que todos queremos como ciudadanos de primera.
Por lo pronto comencemos por revisar nuestros actos elementales de cada día en nuestra calidad de primera: no más llaves abiertas desperdiciando el agua mientras nos enjabonamos las manos o cepillamos los dientes.
No más pasarse los altos ni estacionarse en áreas prohibidas o a las puertas de las cocheras de otros.
No más arreglos por debajo de la mesa para salirnos con la nuestra.
No más hacernos tontos como que trabajamos, como que estudiamos, como que nos pagan.
No más basura proyectada desde el interior de un vehículo.
Y a la vez no debemos de permitir más de lo mismo que nos ha desprestigiado y permitido que muchos nos rebasen.
Hoy somos únicos e irrepetibles.
Y es que somos ciudadanos de primera.
¿Y usted?
Réquiem
Réquiem por un amigo quien supo demostrar lo más valioso de la vida: la amistad.
Así fue José Luis Landa Ramón, serio, responsable, estudioso y excelente amigo.
“El Güero” quien como abogado mantuvo un prestigiado despacho de asesoría legal, y como servidor público a invitación del gobernador Melquiades Morales Flores supo reportar buenas cuentas como director jurídico de la Secretaría de Desarrollo Social, donde continuó despachando este sexenio que lo iba a promover como director del Instituto Poblano de los Adultos Mayores, pese a apenas haber rebasado los 55 años.
Proyecto que planteado por el secretario de Desarrollo Social, Alejandro Armenta Mier.
Como miembro del rotarismo internacional, llegó a servir a su comunidad con la responsabilidad de gobernador de distrito hace unos diez años.
De la mano de su hoy viuda Martha Lechuga de Landa “El Güero” Landa Ramón dejó huella con su trabajo social, y supo hacer y conservar docenas de amigos quienes desde que enfermó en plena convención rotaria en Acapulco lo acompañaron a México, a donde fue atendido, y finalmente a Puebla a donde llegó para su descanso final.
Un abrazo también a su madre doña Beatriz Ramón Vaca viuda de Landa, quien asume la pena de ver partir a un hijo cuando la vida todavía le da muchas fuerzas para seguir un largo camino.
Un abrazo también a sus hermanos José y Julián, que no entienden el porqué de estos designios.
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