Inicio >> Columnistas >> El Mazo y el Yunque

Columnistas

   

El Mazo y el Yunque
Raymundo García García

 

 

 


 

 

Eficacia o ineficacia de la regulación de precampañas

 

Al llevarse a cabo la reforma electoral poblana el pasado 11 de diciembres de 2006, de entrada –como lo he comentado aquí- generó un conjunto de descalificaciones augurando su limitación en el rubro de regulación de las precampañas. Las presiones de la opinión pública se encaminaron a exigir al IEE que hiciera su trabajo ante la amenaza de acciones de precampañas adelantadas, por supuesto que las presiones generaron que la máxima autoridad del organismo estatal electoral cumpliera con su obligación de hacer y aprobar los lineamientos de precampaña, con lo cual se dejaba de manera más amplia y clara los objetivo que persigue el artículo 200 Bis del Código electoral poblano.

 

En el debate  y discusión  para la aprobación de los lineamientos, el consejero Fidencio Aguilar, de entrada se unió al conjunto de descalificaciones de la reforma anotando que estaba llena de oscuridades, pero que con los lineamientos de daba la luz que faltaba al tema; los representantes de los partidos políticos, solo escucharon y guardaron la nota respectiva para el momento apropiado y este llegó en la sesión ordinaria del pasado 14 de mayo, cuando en Asuntos Generales, se puso a discusión el proyecto presentado por la Comisión de Vigilancia para resolver las denuncias presentadas por los partidos PRI y PRD, en contra del diputado federal Antonio Sánchez Díaz de Rivera, acusado de haber violentado el artículo 200 bis de la ley electoral que regula las precampañas. El centro de la resolución se resume en que los partidos denunciantes no probaron su dicho, y el denunciado tampoco pudo probar su descargo, lo que resultaba irrelevante, lo significativo era que las denunciantes aportaran las pruebas de acciones adelantadas de  precampaña, diferenciándolas de acciones de legislador federal, lo que no se comprobó y la comisión simple y sencillamente resolvió sujeta al principio de legalidad.

 

Pero para los partido políticos a través de sus representantes, ahora resulta que la reforma relativa a precampañas no sirvió, esto es, ha resultado según ellos una norma ineficaz, y es más, hasta anunciaron que ellos ya lo habían dicho desde el momento de la publicación de la adecuación legal. Sin entrar en detalles, solamente vale decir que gracias a esta disposición, para empezar las empresas de propaganda e imagen no ha ganado nada recursos, han resultado la más perjudicadas; que los partidos políticos y los ciudadanos que aspiran a un puesto de elección, han tenido que contratar asesores legales para no regarla y caer en una hipótesis de no participación; que gracias a la reforma referida, el territorio poblano está limpio de propaganda, eso sí, con una grilla entre grupos en el subsuelo de la sociedad de todos contra todos y en varios partidos políticos, ¡que Dios guarde la hora!. Ha dada tal resultado la reforma que el PRI y el PAN por lo menos lo han dejado ver, no harán precampañas donde se utilicen recursos financieros, de ahí que se privilegiarán los sondeos para llegar con candidaturas unidas o únicas, y la convención municipal o distrital con las consecuencias que desaten las mismas. Pero sin generar gastos de propaganda de precampaña. Si a esto no se le mira como resultado de la eficacia de la ley, ¿entonces qué es?


No es válido que se afirme que la nueva disposición legal electoral en materia de precampañas es ineficaz, porque de tres resoluciones de la Comisión de Vigilancia ratificadas por el pleno del IEE, las tres han sido absolutorias. En la sesión última el debate, la grilla, las descalificaciones sutiles dentro de un ambiente de tolerancia y respeto, fueron lo más sabroso y sobre todo la sesión pública que permite mostrar a los actores, desde los que estamos callados, hasta los que añoran el pasado, aunque la esencia del punto no sea más que mera referencia.  ¿Por qué?, porque los insatisfechos con la resolución del IEE, las pueden impugnar; porque quienes hoy cuestionan la reforma, si la consideran incorrecta, tuvieron sus partidos políticos la oportunidad para derribarla ante la SCJN. Vale la pena señalar que la regulación de las precampañas  fue aprobada por unanimidad, esto es, los legisladores propuestos por todos los partidos políticos estuvieron de acuerdo. Lo demás es puro rollo.

 

 

> Columnas anteriores

 

 

 

       

 



     PUBLICIDAD