EL FAMOSO CABALLO NEGRO
Será en un máximo de quince días cuando se conozca al candidato del PRI a la Presidencia Municipal de Puebla, y hasta el momento, la baraja que se contempla para suceder a Enrique Doger se reduce únicamente a tres nombres: Javier López Zavala, Eduardo Kuri y Roberto Ruiz Esparza, sin embargo, ninguno de ellos tiene nada que hacer frente a la eventual candidatura de Ana Teresa Aranda (que como escribiré en otra ocasión, parece tener la candidatura ganada).
El primero cuenta con un nivel altísimo de conocimiento, pero igual de alto es su nivel de rechazo y desconfianza; el segundo tiene en su anonimato –paradójicamente- su punto más fuerte y su más débil, es decir, el hecho de que sea un perfecto desconocido le conviene porque la gente no tiene aspectos negativos o antecedentes malos que calificar en él, pero a la vez, el hecho de que nadie lo conozca le afecta dado el corto de tiempo que tiene para penetrar en la mente de los electores; y el tercero le apuesta todo a su popularidad, pero dados sus antecedentes de traición con los que cuenta en su haber, dudo que el gobernador decida jugársela con un futbolista que igual escupe un día la playera del América y al día siguiente la defiende con el alma.
Así las cosas para los priístas, todos se preguntan quién podría ser el caballo negro al que apoye el gran elector Marín, dada la precariedad de las “cartas fuertes” que ahora se contemplan. ¿Quién podría ser el famoso caballo negro del gobernador? ¿Alejandro Armenta, Valentín Meneces, Jorge Estefan Chidiac, Salomón Jauli, Blanca Alcalá? Analicemos cada uno.
-ALEJANDRO ARMENTA MIER.
Como ya lo habíamos analizado con anterioridad, el Secretario de Desarrollo Social marinista cuenta con un potencial político importante. Cuenta con experiencia, con preparación, con imagen, posicionamiento, y lo más importante de todo, cuenta con el buen ánimo de su jefe el gobernador.
Muchas cosas hacen pensar que bien podría ser el famoso caballo negro, entre ellas, que últimamente ha estado alejado de los reflectores y las notas principales, síntoma inequívoca de quien pretende dar un certero golpe sin ser descubierto.
El gobernador bien podría decidirse por este cachorro de la revolución marinista dado su buena imagen de político joven, no acartonado y discurso firme. Recuerde también que desde hace tiempo se le viene formando y preparando para algo grande, ya que siempre ha estado en posiciones en las que siempre se queda bien, posiciones nobles: Dirección del DIF, Secretaría General del Partido, SEDESOL.
No lo pierdan de vista porque últimamente ha andado muy calladito y muy escondidito, y recuerde que en política, los actores son como los niños, cuando nadie los ve y cuando menos ruido hacen, es cuando más hay que preocuparse.
-VALENTÍN MENESES.
La sorpresa nos la llevamos todos (incluso hasta él mismo) cuando Humberto Vázquez anunciara que se contempla a Valentín Meneces como probable candidato a la alcaldía de Puebla.
Sabemos de antemano que su principal fortaleza es la cercanía y afecto que tiene con el gobernador, lo cual garantizaría que, en caso de resultar candidato, toda la estructura marinista operaría (sin simulaciones ni traiciones) a favor de Valentín para que ganara en noviembre próximo. Por lo demás, le resultaría muy difícil enfrentarse al candidato del PAN (sea quien sea) dado su imagen gris, su discurso acartonado y el papel que jugó durante la crisis del gobierno del estado con el tema de Lidia Cacho.
Su papel al frente del Comité Directivo Estatal de su partido ha sido bueno, sobrepasando los pronósticos que se tenían de su desempeño a su llegada. Ha sabido erigirse como un buen interlocutor entre los diferentes grupos y el gobernador, siendo su mejor logro hasta el momento, la reconciliación entre Doger y Marín.
-ESTEFAN CHIDIAC.
El Diputado Federal Presidente de la Comisión de Hacienda, es otra opción a considerar para ser el caballo negro para la alcaldía. A su favor podemos decir que cuenta con experiencia, conocimientos, buena imagen y sobre todo, buenos contactos. Jorge Estefan Chidiac, tras ser despreciado y exiliado de la burbuja marinista al ser enviado como diputado federal, supo ganarse el respeto de la clase política nacional, gracias a su trabajo como Presidente de la Comisión de Hacienda del Congreso de la Unión, dicha posición le permitió tener contacto con el gabinete de Felipe Calderón e incluso con el propio Presidente, circunstancia que aprovechó a la perfección, ya que actualmente Calderón no solamente respeta su trabajo como legislador, sino que además cuenta con su buen ánimo y afecto. Marín desde luego percibe esa cercanía de Estefan con el primer círculo de Los Pinos y trata de sacar provecho, Estefan es ahora el orgullo, el hijo prodigio (y pródigo también), cuando en su momento fue ninguneado y sobajado por las vacas sagradas del marinismo.
El aspecto negativo mas importante que tiene Estefan en caso de ser el candidato, es su poca presencia que tiene en el municipio.
-SALOMÓN JAULI.
De todos los posibles “caballos negros” es el menos probable, si bien cuenta con cierta fama y prestigio por sus brillantes hazañas deportivas, en el plano político tiene severas carencias como para poder contender en una elección como la de noviembre.
Tiene una pésima imagen, un discurso limitado y una manera de hablar cansada, torpe y aletargada que aburren a todo cuanto lo escucha. ¿Se imagina a Salomón dando una plática ante un auditorio repleto en una universidad? Los primeros 15 minutos serían de interés para el público estudiantil cuando escuchen quizá la manera en que Salomón cruzó el estrecho de Gibraltar, o bien de la manera en que entrenaba arduamente en el Parque ecológico, pero cuando comience a hablar de sus aspiraciones y proyectos políticos, el hartazgo y cansancio del público, producido por la voz tartamuda del presentador, terminará por dejar semi vacío el recinto.
El polideportista y hoy funcionario estrella de la administración estatal, no cuenta además con un grupo político propio (ni forma parte de alguno), lo cual merma sus posibilidades de generar acercamientos, hacer amarres y concretar negociaciones, situación que lo supedita únicamente a lo que “los de arriba le quieran dar”.
La flaqueza de su proyecto para la ciudad sería también su talón de Aquiles; Puebla sería de los primeros lugares en la Olimpiada Nacional durante su administración, sería un semillero importante de Atletas que podrían participar en los próximos juegos olímpicos y quizá hasta pudiéramos ser la cede de la próxima Copa América, pero su falta de pericia en temas de mayor importancia para el Municipio, hacen que Salomón Jauli sea una carta poco rentable y por tanto poco probable que lo unjan como candidato.
-BLANCA ALCALÁ.
Sin duda es la mejor carta con la que cuenta el tricolor para pelear la alcaldía con el PAN. Es una política con trayectoria, preparada y disciplinada (quizá ese sea –paradójicamente- su mayor obstáculo) De todos los anteriores, Alcalá es quien mejor imagen tiene; quizá no cuente con la estructura de Zavala, ni con el nivel de conocimiento de Ruiz Esparza, tampoco con el dinero de Kuri, ni ha cruzado nadando algún océano, pero es la persona que más confianza y mayor simpatía despierta entre la ciudadanía.
Quienes la conocen se expresan solo con halagos hacia su persona e incuso sus adversarios políticos reconocen en ella su capacidad, su tenacidad y su profesionalismo.
En todas las encomiendas que ha tenido, ha dejado buenas cuentas e infinidad de afectos, sin embargo, eso no ha bastado para poder contar con el respaldo de quienes toman las decisiones importantes en su Partido; lamentablemente, su talento se ha visto desaprovechado en varias ocasiones, por ejemplo: A pesar de ser la mejor posicionada en el proceso interno para la alcaldía en 2001, Melquíades Morales impuso a su delfín Julián y Nacer quien a la postre sería derrotado, precisamente por su imagen de político gris que nunca se pudo desprender. En el pasado proceso electoral federal, Alcalá se encontró nuevamente frente al bloqueo institucional, ahora con la burbuja marinista encabezada por Javier López Zavala, quien hizo todo cuanto estuvo a su alcance (osea todo) para bloquearla y evitar que se convirtiera en candidata a diputada federal, veremos si en esta ocasión su Partido decide inclinarse por una idea diferente, con ideas frescas y que le garantice –por lo menos- una pelea cerrada frente al candidato del PAN (aunque ello implique postular a una candidata mujer y lejana al primer círculo marinista).
Allá ellos.
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