“El asunto Lydia Cacho, arma política del PAN”: Bátiz
Hace aproximadamente dos meses, estuvo en Puebla el ex Procurador de Justicia del Distrito Federal en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, licenciado Bernardo Bátiz, quien fue secretario general del PAN y diputado federal por ese partido, del que salió a raíz de la llegada del neopanismo, para crear el Foro Democrático que ahora dirige nacionalmente la profesora poblana Rosalía Ramírez.
Durante su estancia en Puebla le hicieron la pregunta obligada de esos días: su opinión sobre el caso Cacho-Marín y el ahora ex procurador respondió: “Mire ese es un asunto político. El caso de esta señora Lydia Cacho, es un arma del PAN, para golpear al gobernador de Puebla Mario Marín, pues no se debe olvidar que esta entidad está viviendo un año político, en el que tendrá que renovar a su congreso estatal y a sus ayuntamientos”.
La acusación que la señora Cacho acaba de hacer al jefe del ejecutivo poblano, le da toda la razón al maestro Bátiz.
La señora Cacho sufrió un atentado: la camioneta en que viajaba tuvo un percance debido a que fueron limados los pernos de una de las llantas con el objeto de que tuviera un accidente. La escritora y periodista de inmediato culpó al gobernador de Puebla, a la Procuradora de Puebla y al señor Succar Kuri, preso por pederastia.
Curiosamente esto ocurre el día en que habitantes de Santa Ana Xalmimilulco, junta auxiliar de Huejotzingo gobernada por el PAN, pretenden cerrar la autopista México-Puebla, para presionar a las autoridades a clausurar una empresa que dicen que es altamente contaminante y que funciona en dicha población. El cuerpo de granaderos de la Policía Estatal interviene para impedirlo y tiene que recurrir a los gases lacrimógenos y a las balas de goma, asi como a los golpes de macana.
¿QUIEREN OAXAQUIZAR A PUEBLA?
Todo parece indicar que hay la intención de crear conflictos en la entidad poblana, para convertir al estado en un Oaxaca chiquito. El caso Lydia Cacho, para escandalizar a nivel nacional y al mismo tiempo exhibir al gobierno de Puebla como un gobierno represivo.
Pero la acusación de la señora Cacho, ya no tuvo la resonancia que algunos hubieran querido que tuviera. Los comentarios de café, que son el termómetro del impacto de cualquier rumor en esta capital, no le fueron favorables.
Pero además, la gente ya piensa: La camioneta a la que le aflojaron los birlos enviados del gobierno de Puebla o de la Procuradora de Puebla, según la autora de “Los demonios del Edén”, es propiedad de la Procuraduría Federal de Justicia. ¿Quién puede llegar a un vehículo de la Procuraduría, para aflojar los birlos de una llanta así como así?. Además, la señora Lydia Cacho, tiene vigilancia permanente las 24 horas del día, de elementos de la Policía Judicial Federal. ¿Es creíble que con vigilancia permanente de elementos de la Judicial Federal, un “comando” del gobierno de Puebla (porque ésta debió ser una acción de comando) pueda acercarse a un vehículo de la Procuraduría, para implementar un atentado?.
Si eso es posible, debemos ponernos a temblar todos, pues ello querra decir que los ciudadanos mexicanos corremos un gran peligro, ya que sus fuerzas de seguridad están formadas por verdaderos inútiles.
Pero no, el problema es otro: el PAN es un partido débil (lo hemos dicho aquí y lo repetimos ahora) sin estructura, sin organización, sin cuadros) que tiene que andar pirateando candidatos a otros partidos, principalmente al PRI, para poder hacer un papel más o menos decoroso en las elecciones. Recurre al escándalo cada vez más, para cubrir sus debilidades y para desprestigiar al adversario.
Los panistas hacen una política de la peor ralea. Por algo el país está tan descompuesto en todos los órdenes, porque el partido que ostenta el poder federal, no hace política, hace politiquería.
Hace unas semanas pretendieron culpar al secretario de Gobernación del Estado, Javier López Zavala, de un atentado contra el presidente municipal panista de Huehuetlán el Grande y todo se les vino abajo cuando el primo incómodo del presidente, panista también, habló del asunto y cuando se supo que el palacio municipal de Huehuetlán el Grande, había sido tomado ya dos veces por los regidores panistas, para exigir cuentas claras al alcalde.
PERO TAMBIEN HAY PANISTAS RESPETABLES
Desde luego que como en todos los partidos o en toda organización humana, hay gente respetable y respetada.
Vamos a hablar del caso de una diputada local panista, de doña María de los Angeles Elizabeth Gómez Cortés (por el nombre se habrá dado cuenta que es panista pura) presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso, comisión de la que también forman parte: Zenorina González Ortega, del PRI (tiene apellidos de heroína) Claudia Hernández Medina, también del PRI; María del Rosario Leticia Jasso Valencia, que tiene un nombre largo, pero no es del PAN, es independiente; Ramón Daniel Martagón López, del PRI; María Belén Chávez Alvarado, del PAN y Miguel Cázares García, del PRD, pero ya casi llegando al PAN.
Bueno, pues estos diputados comandados por doña María de los Angeles Elizabeth, se dieron a la tarea, durante meses, de recorrer el estado por distritos, para llevar a cabo encuentros con autoridades municipales, a fin de invitarlos a aplicar los conocimientos que les impartían capacitadores del Centro Estatal de Desarrollo Municipal, para que no fueran a violar ni garantías individuales, ni derechos humanos.
La presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso, con todo y ser panista, no tuvo ningún prejuicio para acercarse al Centro Estatal de Desarrollo Municipal, al frente del cual está nuestro amigo César Musalem y recabar información. Hubo una colaboración mutua entre la dependencia del gobierno estatal y los diputados de la Comisión de Derechos Humanos y eso redundó en magníficos resultados.
Si doña María de los Angeles Elizabeth hubiera tenido los prejuicios que son comunes a los panistas, acercarse a Musalem, funcionario priísta, le hubiera parecido pecado y nada se hubiera hecho. Por desgracia son pocos los panistas de mentalidad abierta, sin gatos en la panza.
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