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Tiempos de Nigromante
de Arturo Rueda

artrueda@laquintacolumna.com.mx


 

 

Calderón viene a hacer campaña

 

Después de que César Nava confirmó la presencia de Felipe Calderón en el desfile conmemorativo del 5 de mayo, gritos de júbilo se escucharon en el búnker marinista. Ahora sí, dijeron, es el espaldarazo definitivo del presidente, quien vendrá a avalar a Marín y con ello dará cerrojazo final al escándalo. Las fotografías del gobernador y Calderón recorrerán los medios nacionales y al país le quedará claro la normalización de relaciones con el gobierno federal. Entre los poblanos, las imágenes del gobernador junto con el presidente terminarán las especulaciones sobre la actitud ambigua de Calderón. Así, un año y tres meses después, el apellido Cacho será borrado de la historia poblana. Esperar la resolución de la Corte será un mero trámite. Todo esto y más afirmó la burbuja marinista.

 

Y es que sí, en efecto, la presencia de Calderón el 5 de mayo no podría entenderse de otro forma más que como el espaldarazo definitivo. Ése que el presidente le negó a Marín en su primera visita a la entidad, cuando le dio un trato gélido y prefirió felicitar a Jorge Estefan por su actitud heroica en la aprobación del presupuesto federal.

 

O ése espaldarazo que Calderón también negó en la inauguración de la planta Cruz Azul, cuando respondió con el silencio a la petición de Marín para apoyar sus proyectos estrella, como Valsequillo y La Célula.

 

Dicen los marinistas que en ésas dos largas horas del desfile, Marín y Calderón ahora sí tendrán oportunidad de platicar, bromear y sobrevendrán las muestras de afecto. El gobernador podrá plantearle sus proyectos, y Calderón no podrá rechazarlo.

 

Pues resulta que no. Que el presidente no viene a dar ningún espaldarazo, y que si decidió venir a presidir el 5 de mayo y correr el riesgo de aparentar una buena relación con Marín, fue por una causa mayor. Vaya, un sacrificio. ¿Y por qué razón podría sacrificarse un presidente? Pues para que su partido, el PAN, gané la elección de noviembre.

 

Así que los marinistas no deberían confundirse. Felipe Calderón viene a hacer campaña para que partido gane las elecciones intermedias y se haga del control del Congreso. Así lo hizo en Yucatán, cuando a unos meses de los comicios se presentó a dar apoyos y fortalecer programas de gobierno federal. El presidente viene a agradecer a sus electores poblanos, a reforzar su imagen y la de su partido, confiaron al columnista fuentes de la oficina presidencial, quienes valoraron los riesgos de presentar a Calderón junto a unos de los gobernadores más cuestionados a nivel nacional.

 

El marinismo no debe olvidar que Felipe Calderón fue el gran ganador de los comicios federales en Puebla.

A nivel entidad recibió casi 750 mil votos y le sacó 110 mil de diferencia a López Obrador. En el municipio de Puebla fincó su ventaja, ya que obtuvo casi 300 mil votos y le sacó 100 mil de diferencia al perredista. Votos invaluables ante el cerrado cómputo final.

 

Calderón no había venido a la capital en visita oficial. Lo había hecho, sí, para un acto partidista de los veinte años de Acción Juvenil. Pero sus giras oficiales, hasta hoy, fueron en la Sierra Norte y en la planta Cruz Azul. El mapa panista del país lo urgía a venir cuanto antes a la capital para reforzar su imagen, aun a riesgo de fotografiarse con Marín.

 

Calderón, además, ha fijado el triunfo panista en Puebla como una de sus prioridades. Y lo hace por dos razones, cuenta la fuente de la oficina presidencial. La primera es el relanzamiento del Plan Puebla-Panamá como forma de consolidar un liderazgo en la región centroamericana y una contraposición a la figura del presidente venezolano Hugo Chávez. Y si el nombre del Plan es Puebla-Panamá, es obvio que desea un mandatario panista en la entidad plataforma del proyecto que lo acompañe a las cumbres regionales.

 

La segunda es que Calderón ha urgido a los panistas a penetrar la zona sur del país, reducto todavía del perredismo y el lópezobradorismo. Las entidades prioridad en el plan de expansión albiazul. Una es el Distrito Federal por la cantidad de votos que aporta. La segunda es Puebla por ser puerta de entrada el sur-sureste del país. Después de conquistar Puebla, le seguirá Veracruz, Oaxaca y Chiapas.

 

Calderón entiende perfectamente la confusión partido-gobierno en un círculo virtuoso. El gobierno federal debe apoyar al PAN para que obtenga triunfos, y desde ahí, el partido apoye al gobierno federal. Lo  mismo que hacia el PRI en sus buenos tiempos.

 

Así que el presidente visita Puebla para reforzar al PAN de cara al inicio del proceso local. Y no se extrañe de que en los próximos meses sus giras se multipliquen, al grado de convertirse en un visitante non grato, por más grato que sea hoy para la burbuja marinista.

 

 

*** Caltzonzin cumple lo que promete. Nomás para entrenarse como candidato a diputado por Tepeaca, a Humberto Aguilar Viveros le dio por hacer promesas electorales de lo más sui generis. La más importante es que le iba a bajar el sueldo a todos los trabajadores del sistema DIF estatal. ¿Y que creen? Que les cumplió.

 

A partir del fin de semana, a los burócratas del DIF les llegó su cheque con un 5 por ciento menos de lo que ganaban. La ira, por supuesto, corre como reguero de pólvora y los trabajadores han prometido venganza contra el PRI en las elecciones de noviembre. Vaya genial idea.

 

Una de las trabajadoras afectadas nos lo expresa así: “los rumores se hicieron realidad en el DIF estatal: nos descontaron el 5% de nuestro salario y al parecer entre todos los trabajadores de DIF pagaremos la campaña de nuestro inepto director Caltzonzin, aunque la versión oficial es que debido a que metieron a trabajar a medio Tepeaca a la institución y para no tener que despedirlos nos quitaron el 5% de nuestro salario para pagarles sus jugosos cheques....Pero nuestro director es tan estúpido y cerrado que piensa  que su administración es la mejor y que el va que vuela para convertirse en el nuevo mostro de la política. Que Arau lo perdone”

 

Ni hablar. Hoy el PRI tiene muchos votos menos de sus burócratas. Muy bien Calzonzin, contigo hasta que pierdas.

 

 

*** Nocaut a Javier García. Que en el encuentro de la cúpula empresarial poblana con el gobernador, el funcionario más raspado resultó ser el secretario de Obras Públicas, famoso por repartir entre los cuates, los medio cuates y los grandes cuates toda la obra de gobierno.

 

Los empresarios que manejan el Impuesto sobre la Nómina le pidieron a Marín mayor transparencia a la hora de asignar la obra pública, y el gobernador inmediatamente pensó en las transitas y transotas de su compadre García Ramírez.

 

El enojo de Rodríguez Posada y el dócil Sierra Michelena radica en que no quieren perderse la licitación del jugoso contrato del nuevo centro expositor que sustituirá a la Feria. Y es que con los mismos recursos del ISN de destinarán casi 800 millones de pesos a la obra. Imagínese: nomás de comisión son 80 milloncitos. Vendrá una gran rebatinga. La historia promete.

 

*** ¿Tony Gali al SAT? La misma fuente de la oficina presidencial nos cuenta que el viernes pasado un poblano llegó a entrevistarse con César Nava, secretario particular de Calderón. Se trata ni más ni menos de Tony Gali Fayad, olvidado por los marinistas pero querido por los calderonistas desde que saltó al barco de Felipe en el momento de mayor incertidumbre. Dicen las buenas lenguas que Tony se dedicó a juntar recursos para la campaña panista y lo hizo con gran éxito.

 

César Nava se entrevistó con Gali para sondear la posibilidad de que –léalo muy bien- asuma la dirección del Servicio de Administración Tributaria ante el fracaso de Juan Manuel Zubiría. Por supuesto, no se trata del único candidato, pero vaya que lo tienen en mente para las grandes ligas. Y en una de esas, un poblano podría dirigir el todopoderoso y santo SAT.

 

 

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