Toño Sánchez se hunde
Ver para creer. El panismo, en inmejorable posición para recuperar la alcaldía y barrer con las seis diputaciones locales de la capital, incomprensiblemente se boicotea con la absurda imposición de Antonio Sánchez Díaz de Rivera, quien cada pierde pudor y a los cuatro vientos evidencia el apoyo incondicional de la burocracia partidista. El favoritismo de las dirigencias estatal y municipal ya alcanza grados de cinismo y la unidad del partido pende de un hilo. El columnista, además de subrayar la falta de pudor y el cinismo en que se basan las aspiraciones del presunto yunquista, piensa que al panismo debería preocuparle la fragilidad de un candidato que un día sí y otro también se equivoca ante sus correligionarios. ¿Qué ocurrirá cuando se enfrente al PRI en plena campaña constitucional?
En muy pocas semanas Toño Sánchez se ha mostrado como un aspirante con pies de barro, y los cuestionamientos a su candidatura comienzan a manchar su imagen al interior y al exterior del partido.
Aunque la burocracia lo sostiene y se mantiene en la idea de entronizarlo en la alcaldía, Toño ha resultado un rehén de los grupos que ya desde hoy le han impuesto posiciones en la administración municipal. Es el caso de Genaro Ramírez, quien ha exigido dos secretarías –la de Seguridad Pública y la de Desarrollo Social-, así como dos regidurías en los cinco primeros lugares. De ganar en noviembre, sería un alcalde con las manos atadas desde el parto de su candidatura.
Al interior del partido, entre la militancia, crece el enojo. En parte por el favoritismo que la dirigencia estatal y municipal dispensa a Toño. Y en otra, porque al mismo tiempo la dirigencias practican la persecución contra Ana Teresa Aranda. El juego es marcadamente injusto, y de aquí a julio podría presentarse la revuelta de la militancia contra la burocracia. Los panistas de a pie comienza a convencerse de que quizá habría que voltear a ver La Doña y resistir la línea de los grupos.
La militancia, además, tan segura del triunfo de noviembre, comienza a dudar de que puedan obtenerlo con Antonio Sánchez Díaz de Rivera. Las encuestas conocidas hasta ahora son concluyentes. El yunquista ha tenido un crecimiento marginal en conocimiento y se sigue ubicando entre los peores aspirantes a la alcaldía. El único cruce hecho por una encuestadora serie muestra que perdería ante los dos aspirantes priístas con mayores posibilidades de obtener la nominación, Roberto Ruiz Esparza y Javier López Zavala.
Por si fuera poco, el único crecimiento que Toño ha tenido se ubica en las menciones negativas. El único indicador que crece es el de los poblanos que no votarían por él en las elecciones de noviembre, ya que de febrero para acá el diputado federal acumula un exceso de mala publicidad debido a las denuncias que ha recibido por actos anticipados de campaña y que todavía debe resolver el Instituto Estatal Electoral.
En las últimas semanas Toño Sánchez se ha distinguido por brincarse las trancas internas y externas.
Las externas le han provocado dos denuncias en el IEE por su anticipado proselitismo e innumerables críticas del PRI y el PRD, exponiéndose al descrédito público. Y con complacencia de las dirigencias se ha brincado los reglamentos internos de precampañas y ha roto pactos con los demás aspirantes, como sucedió en el burdo acto proselitista que le armó Genaro Ramírez con pretexto del días de las madres.
Concluyendo. Toño Sánchez, quien es una excelente persona, pinta para un pésimo candidato que provocaría una derrota histórica para el panismo y un triunfo inesperado para el PRI. Valentín Meneses reza cada mañana a todos los santos habidos y por haber para que el diputado federal en verdad se imponga al interior del albiazul y no sea a Ana Tere a quien les toque enfrentar.
Así que quizá ha llegado el momento crucial para la militancia panista. Apoyar la línea burocrática y arriesgarse a perder, o rebelarse para asegurar el triunfo en noviembre. Y es que en todos sólo hay una gran pregunta. ¿Si Toño ha resultado vulnerable al interior del partido, qué ocurrirá cuando deba salir a enfrentar la elección constitucional? Todo pinta para que lo hagan pedazos.
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