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Tiempos de Nigromante
de Arturo Rueda

artrueda@laquintacolumna.com.mx


 

 

El próximo chantaje magisterial

 

Lo dice Roberto Madrazo desde el basurero de la historia. “Subestimé el poder destructivo del SNTE en manos de Elba Esther Gordillo”. Así intenta justificar su fracaso el ex candidato presidencial tricolor que llevó a su partido al tercer lugar y que intenta autoabsolverse ante la historia con el libro La traición que circula desde esta semana. Mario Marín y Valentín Meneses –madracistas en el pasado- harían bien en seguir la reflexión de su ex amigo para ponderar el papel que jugará en el magisterio poblano en las elecciones de noviembre. Mejor, deberían preguntarse que a qué intereses responderá la poderosísima Elba Esther: ¿a los del PRI o a los del PAN? Nadie lo sabe. En la ecuación surge un nombre ineludible: Rafael Moreno Valle.

 

El magisterio no es un dolor de cabeza sólo para la administración marinista. Lo es prácticamente para todo el país. Para Felipe Calderón, Josefina Vázquez Mota, López Obrador, los partidos políticos y los gobernadores. No sería gratuito afirmar que, de una forma u otra, todos los caminos conducen a Elba Esther y su sindicato. El magisterio ya no es nada más una estructura sindical con profundas directrices corporativistas. Es ahora un grupo de interés con presencia institucional. Por ejemplo, es juez y parte a la hora de definir las políticas públicas educativas con la presencia del yerno de Elba en la subsecretaría de Educación básica. Tiene además su propio partido político que representa el 5 por ciento de la votación nacional y fue decisivo para el triunfo panista en la elección presidencial.

 

Por si fuera poco, el magisterio goza de un privilegio económico que no tiene otro sindicato: la doble negociación salarial. Por un lado el SNTE pacta el incremento general con la Federación, pero por la otra, con los gobiernos estatales, obtiene una serie de privilegios en prestaciones, rebonificaciones, aguinaldos y bonos. Por si fuera poco, también han amarrado posiciones en el gobierno federal, como en el caso de Miguel Ángel Yunes (ISSSTE) y Roberto Campa Cifrián en Seguridad Pública.

 

El problema para el marinismo es que, en el calendario político, se cruzan la negociación estatal con el proceso electoral de noviembre. La situación es previsible. El PRI, desesperadamente necesita el apoyo corporativo del SNTE para mantener la mayoría en el Congreso, y el magisterio, como lo hizo el año pasado, prometerá el apoyo para el tricolor. Puro y vil chantaje. No hay otra forma de definirlo.

 

Sin embargo, el marinismo se ha vuelto experto en caer en el chantaje magisterial y no obtener nada a cambio. Sucedió así el año pasado. En la negociación salarial, Javier López Zavala y Darío Carmona concedieron un 14 por ciento a la rezonificación con la promesa de que los maestros dejarían de impugnar al gobierno marinista. El aumento se concedió sin la autorización de Finanzas y la final el chistecito costó alrededor de mil millones de pesos extra a lo que se había presupuestado originalmente.

 

El magisterio se prepara ya para su chantaje anual y el marinismo se prepara para caer otra vez en el juego. ¿Cuánto costará la promesa de apoyo electoral al PRI? ¿Otros mil millones de pesos? ¿Más privilegios a Elba Esther y su mafia? Y lo más importante: ¿Quién garantiza que cumplirán los acuerdos?

 

El marinismo no podrá sobrevivir a la elección de noviembre si el magisterio opera en su contra. ¿Cuánto podría sumarle y cuánto restarle? ¿Cuántos votos valen los maestros poblanos? Hasta hoy nadie tiene una cuantificación. Pero si tomamos en cuenta los resultados de Nueva Alianza, resulta que en la elección federal obtuvieron 110 mil votos que representan un 5 por ciento del total. Así que nada despreciable es la aportación del magisterio.

 

Por supuesto, la negociación de marinismo habrá que hacerla, en todo caso, directamente con Elba Esther Gordillo, y aún así tampoco habrá garantías de cumplimiento, ya que como afirma Roberto Madrazo en su libro, La Maestra suele prometer en público y traicionar en privado.

 

Y es que, por si a alguien se le ha olvidado, Elba Esther Gordillo tiene en Puebla un sólo proyecto político que se llama Rafael Moreno Valle, a quien impuso en la senaduría y espera que en tiempo no muy lejano se convierta en gobernador del estado. Las baterías del magisterio están enfiladas hacia allá. Y si Rafael va a ser gobernador, todo indica que será por el PAN. ¿A poco entonces el magisterio va a apoya al PRI? ¿O ingenuamente el marinismo se va a tragar eso de que al interior del sindicato hay pluralidad y cada quien puede jalar por dónde quiera?

 

El dilema de la negociación es salarial: o ceder en todo esperanzados en que el magisterio apoye al PRI en noviembre, o simplemente el marinismo los enfrenta ahora que el gobernador se encuentra con mayor fortaleza comparado al año pasado.

 

Yo no tengo respuesta. Pero ojo, son 110 mil votos.

 

*** Madrazo destapa la cloaca. El libro de Roberto Madrazo que circula a partir de hoy, La Traición, abre la cloaca sobre las traiciones en el PRI. Las aguas negras amenazan con llegar a Puebla. Remembe Atlixco. Mañana más sobre el punto.

 

*** Un sentido pésame. Para el amigo Alberto Amador Leal, quien perdió a su hija en un desafortunado accidente vial. Un abrazo y fortaleza, querido Alberto.

 

*** Puro nepotismo. El hermano del gobernador en breve se hará de la dirigencia tricolor. La busca desde hace meses afanosamente y ahora sí, todo indica que le llegó su tiempo. No crea que hablamos de Roberto Marín o del que el damnificado será Valentín Meneses.

 

En realidad se trata de Rubén Moreira Valdés, hermano del gobernador priísta de Coahuila, Humberto Moreira Valdés. Para que vean que en Saltillo también hace aire.

 

 

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