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Duelo de Espadas
Edmundo Dantés

condemontec@hotmail.com


 


Triple traición de Vázquez Arroyo

 

“Dios los crea y ellos se juntan” reza un famoso y certero refrán que se aplica perfectamente a la decisión de Humberto Vázquez Arroyo de reconocer abiertamente su pertenencia al grupo antidogerista al tener como invitado “de honor” a oscuro y gris director del COBACH en su fiesta de cumpleaños.

 

El hecho de que Vázquez Arroyo se haya quitado la máscara es interesante por varios aspectos. El primero es que cometió un grave error profesional e individual al recargar su futuro político en un político sin futuro, como el ex secretario de Seguridad Pública municipal, ya que es simbólico que el director del Cobach se mantiene en el mismo cargo que tenía hace tres años, porque a su defensor, Javier López Zavala, le fue imposible – políticamente hablando – colocarlo en otro.

 

También es notorio que la abierta ruptura de Vázquez Arroyo con el edil Enrique Doger Guerrero explica el autismo e inutilidad que ha mostrado esa instancia directiva durante la campaña, porque no ha movido un solo dedo a favor de la planilla de Blanca Alcalá y hoy se confirma que la inmovilidad no solamente se debe al berrinche por no haber sido incluido entre los cuatro cinco candidatos a regidores, sino a que no quiere que triunfe el PRI.

 

Así es, en política no hay casualidades y desde hace tiempo Omarcito promovió la candidatura de Roberto Ruiz Esparza, que hoy representa al Panal y, pese a ello, el funcionario estatal ni se ha deslindado de su postulación ni ha externado su respaldo a Alcalá Ruiz. Por ende, queda claro que todavía lo apoya y que usa a Vázquez Arroyo para bloquear a la planilla priísta.

 

Esta nueva traición del dirigente partidista es doble, no solamente porque le da la espalda a quien lo rescató del olvidó político incluyéndolo en su gabinete y lo impulsó para que llegara al Comité Municipal y a la planilla de regidores, sino también a la campaña del partido que debería defender y representar, pero en el que en poco tiempo se convirtió en un factor de presión y división.

 

Revisando la fugaz, pero accidentada historia política de Vázquez Arroyo se puede constatar que no tiene lealtades, porque el primero al que traicionó fue a su supuesto partido, al PRI, cuando – como diputado local por Ciudad Serdán – aprobó el atraco paredista cometido con la privatización del alumbrado público.

Después, ya como funcionario municipal, traicionó a quien lo hizo legislador local, al ex gobernador Melquíades Morales Flores, al acusarlo de presionar al Congreso del Estado para que avalara el robo que cometieron Paredes Moctezuma y la fantasmal y hoy desaparecida empresa, MMA.


Por si fuera poco, al arremeter contra Melquíades Morales Flores, el volátil dirigente partidista le dio una mordida en el cuello a su protector político, a Fernando Morales Martínez, el hijo del ex gobernador, quien – ante la embestida de su “amigo” -incluso tuvo que exigir a los cuatro vientos que los supuestos priístas dejaran de culpar a su padre de todo.

 

Ya como ex funcionario - primero en su papel de aspirante a la dirigencia del PRI municipal, a la alcaldía y después como presidente del partido - Vázquez Arroyo traicionó a Enrique Doger desde un principio, debido a que trató de generar un clima de incertidumbre y de conflictos en la SSPTMdespués de que él y su cómplice fueron obligados por el presidente a alejarse de la ubre.

 

Después, para convencer a los marinistas de incluirlo como segundo en la lista de aspirantes a regidores, acudió al programa Zona Cero, que conducen Enrique Núñez y Leticia Torres, para deslindarse del dogerismo y “reprocharle” a Blanca Alcalá la no defensa del gobernador respecto al caso Cacho.

 

Su “estrategia” fracasó y Doger Guerrero tuvo que entrar a su rescate otra vez colocándolo en la sexta posición en la planilla del PRI, aunque en uno de sus clásicos arranques de furia e irracionalidad dejó la posición para colocarse en el penúltimo sitio del listado.

 

El problema para Humberto Vázquez es que hoy más que nunca se ha convertido en un factor de división y confrontación interna, porque no solamente es rechazado por quienes en su momento lo cobijaron, sino que el presidente estatal del PRI tampoco lo tolera y los candidatos de su partido no lo toman en cuenta.

 

Y aunque hoy sirve a los adversarios políticos del alcalde, quienes lo han usado para hostigar a funcionarios municipales y confrontarlos con diversos temas, como el pago de las cuotas partidistas o las acusaciones contra Ignacio Mier por la supuesta conformación de una estructura paralela, es poco probable que dichos personajes lo consideren algún día como uno de los suyos, porquesu única importancia estratégica era la vinculación – hoy inexistente - con Enrique Doger.

 

Incluso, cabe preguntarse ¿quién defenderá su permanencia en el Comité Municipal?, después de que ya rompió con edil y antes lo había hecho con Valentín Meneses y con los candidatos del partido. Otro cuestionamiento pertinente es ¿cuánto y hasta qué grado le durará el cobijo de los antidogeristas?, una vez que ya no puede jugar el papel de caballo de Troya y eso lo hace perfectamente desechable.

 

 

ESTOCADA

 

La reforma electoral – de aprobarse en los términos en que fue avalada por los senadores – podría convertirse en un hito histórico para el país, ya que tiene una gran importancia política y cultural al abrir la posibilidad de dejar atrás la Telecracia y la política ficción.
  
En lo personal, me parece que es muy probable que los diputados, la SCJN y/o Felipe Calderón se doblen ante el poder del duopolio y que impidan su aprobación o le hagan cambios importantes, para que las televisoras no pierdan el dinero y el poder político y social que les da la manipulación de las campañas.

 

Todavía no es tiempo de cantar victoria.

 

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