Tehuacán: el narco escándalo que viene.
El asunto del edil narcotraficante ha puesto, nuevamente, los reflectores de los medios nacionales sobre Puebla.
Como siempre, se ha vuelto ha demostrar que hace falta mucha, pero mucha capacitación política y mediática para enfrentar este tipo de crisis.
Y ante el vacío de una estrategia nuevamente agentes políticos poblanos han sido vapuleados en la prensa nacional.
El caso de Wenceslao Herrera es verdaderamente patético, ya que está esperando a que la DEA “le informe” al Comité Directivo Estatal del PRI sobre el proceso penal que se le sigue el narcoalcalde.
Y además reconoció que no es “ni el primero, ni el último” que se ve involucrado en este tipo de problemas.
Por supuesto, tiene toda la razón.
El caso en Tehuacán es particularmente descriptivo, ya que los últimos alcaldes han sido blancos de directos señalamientos por estar involucrados con actividades del crimen organizado.
Por ejemplo siempre circuló como un secreto a voces que Álvaro “El Mostro” Alatriste, dueño de dos supermercados era afecto a comprar mercancía de dudosa procedencia.
Lo cierto es que el día 31 de diciembre del año pasado la policía preventiva de Tehuacán recibió el llamado de una compañía de seguridad privada que localiza a través del satélite, trailers y vehículos robados.
La tarde de aquel último día del 2007 los municipales fueron alertados de que un trailer cargado con varias toneladas de azúcar había sido asaltado en Orizaba y el rastreo vía satélite lo ubicó en la entrada a Tehuacán.
La preventiva junto con elementos de la Policía Federal de Caminos se dieron a la tarea de localizar el vehículo pesado.
Media hora más tarde lo encontraron estacionado afuera de las bodegas de una Abarrotera de los hermanos Alatriste.
Nunca hubo detenidos, ni procesados.
Francisco “El Pollo” Díaz fue públicamente exhibido por haber sido un prófugo de la justicia en el año de 1997.
Ya que fue señalado en una Averiguación Previa también como comprador de mercancía robada a bandas de asalta traileres.
Los hechos obran en autos.
Pero hoy el asunto es mucho, mucho más grave y delicado.
Y es que estamos en presencia de un representante de células de narcomenudistas en el Cabildo de Tehuacán.
Hoy se ha repetido hasta el cansancio que en el Cabildo de Félix Alejo Domínguez, alías “El Gato Félix” hay personas involucradas con células de narcomenudistas.
Así se dijo desde la pasada campaña electoral.
Luego de un escandaloso accidente automovilístico ocurrido a altas horas de la madrugada y en pleno estado de ebriedad.
E incluso el mejor periodista policiaco de Puebla Alfonso Ponce de León Salgado publicó en su columna del diario Intolerancia datos escalofriantes sobre la tortura y el asesinato del chofer de un conocido político tehuacanero.
Un crimen que nunca ha sido esclarecido por la Procuraduría poblana.
Pues bien estos antecedentes aunados al hecho de que en Tehuacán los mandos policiacos fueron llevados de otras partes de la República crean en los tehuacaneros una grave sensación de inseguridad.
Y todo apunta a que las células y redes del narcomenudeo están siendo “rotadas”.
Hace unos días agentes de la Procuraduría General de la Republica junto con elementos de la 25 Zona Militar detuvieron en un impresionante operativo a Araceli “N” alías “la Tía” reconocida matriarca de las redes del narco en Tehuacán.
El esposo de la tía un sujeto llamado “Omar” ya estaba en prisión desde hace dos años.
Pues bien todas estas acciones apuntan a que en Tehuacán hay un reacomodo, una reorganización de las células criminales.
Todo apunta a que en Tehuacán ya hay un nuevo “Padrino”.
Y que incluso tiene en representante en el Cabildo de Félix Alejo.
Por ello desde este momento podemos asegurar y afirmar que el próximo narco escándalo se dará precisamente en Tehuacán.
Al tiempo.
Al tiempo.
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