PAN con lo mismo
Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, pero este refrán se queda corto con algunos ejemplares, como lo demuestra el hecho de que el panismo en la ciudad de Puebla haya decidido dejar al Yunque el control del partido, pese a la debacle electoral que este grupo le ocasionó al PAN en la pasada elección local.
El retiro de Miguel Dessavre implica que los panistas poblanos contrarios al Yunque fueron totalmente incapaces de formar un frente común y derrotar a la organización y a su futuro títere, Bernardo Arrubarena, quien en el 2009 operará para que las 4 candidaturas a las diputaciones federales queden en manos de la ultraderecha y no de verdaderos militantes del PAN.
Además, es notorio que el panismo poblano camina en un sentido exactamente contrario al nacional, porque mientras en el país el Yunque está en retroceso y fue echado del CEN con la llegada de Germán Martínez, en la ciudad de Puebla el candidato yunquista va prácticamente solo, dado que el único que podía disputarle realmente el control del partido era Miguel Dessavre.
Llama la atención que los grupos internos que supuestamente son contrarios a la ultraderecha, no hayan sido capaces de unirse ni siquiera después de que Bernardo Arrubarena reconoció abiertamente ser el candidato yunquista y advertir que cuidará los intereses de las “familias custodias”, como los Rodríguez Posada, los Regordosa, Espina, los García Teruel, entre algunas otras.
Al interior del PAN se reconoce que la derrota en la pasada elección local se debió a que el Yunque impuso a los candidatos a través de las triquiñuelas de Jorge Ehlinger Coghlan, quien se comportó más como empleado yunquista que como dirigente del partido. Por ende, es lamentable que los verdaderos panistas hayan claudicado en su propósito de retomar el control del partido y echar a la ultraderecha.
En conclusión, el panismo de Puebla enfrentará la elección federal intermedia del 2009 con los mismos vicios, imposiciones y prácticas fraudulentas que en el 2007 lo llevaron a perder, a la división interna y a ni siquiera contar con el apoyo real del CEN.
Estocada
Urge que alguien del ayuntamiento de Puebla comience a hacer política, porque los problemas se acumulan y nadie dentro de lo que se supone y debiera ser el primer equipo de la presidenta Blanca Alcalá los resuelve, unos porque sus afinidades y compromisos se encuentran afuera del Palacio Municipal y otros por sus propias limitaciones.
La crisis entre el sindicato y el ayuntamiento de Puebla no es un tema menor y puede generar problemas graves, por la falta de política con que se han conducido las dependencias municipales que supuestamente tienen la obligación de alcanzar acuerdos con diversos actores sociales, económicos y laborales.
Hasta ahora, el secretario general César Pérez López, el síndico Román Lázcano, el tesorero Rubén Ramírez Carranza titular de Gobernación, Juan de Dios Bravo y la de Administración, Gabriela García Maldonado, han sido incapaces de tender puentes de diálogo y entendimiento con el dirigente sindical, Israel Pacheco Velásquez, al que hoy defenestran en medios informativos, pero que es el mismo que durante la campaña apoyó con todo a Blanca Alcalá y, por ello, hasta se confrontó abiertamente con panistas, como la ex regidora Ana María Jiménez o el propio Antonio Sánchez Díaz de Rivera.
Poco ayuda para alcanzar un “acuerdo salarial” la campaña de ataques y desprestigio que desde ciertas oficinas de Palacio Municipal y Casa Aguayo se lanzó contra Pacheco Velásquez, ya que este tipo de “estrategias” tienden a polarizar al sindicato y a convertir en “víctima” a su secretario general, toda vez que los trabajadores están percibiendo que la andanada se debe a que, en esta ocasión, sí trata de defender sus intereses.
Tampoco es creíble que Ramírez Carranza ofrezca un 4 por ciento de aumento pretextando falta de recursos, cuando es el mismo funcionario que ya reconoció que la administración municipal le cedió al gobierno el manejo de más de 130 mdp del ramo 33(nota de E- Consulta) y, además, adelantó que el ayuntamiento está dispuesto a erogar 20 mdp en la compra de dos casas en el Centro Histórico, para reubicar a menos de 200 ambulantes.
Incluso, el hecho de que el tesorero salga a los medios a tratar de convencer a la opinión pública de que el sindicato debe aceptar sus condiciones, puede ser una estrategia errónea, si se toma en cuenta que a quienes tiene que explicar las ventajas de su propuesta es a los trabajadores municipales y a sus representantes legales.
Al final de cuentas, son varios los grupos de trabajadores que han obtenido incrementos superiores al 4 por ciento: el SNTE obtuvo el 4.8 por ciento más prestaciones, los trabajadores del metro en el DF alcanzaron el 5 por ciento, los de la ALDF sacaron el 8.7 por ciento, los mineros pactaron el 9 por ciento, en la BUAP se llegó al 5 por ciento, en la VW se ascendió al 5.5 por ciento y el propio gobierno estatal otorgó el 4.5 por ciento directo más otros apoyos, como despensas, créditos para viviendas, pensión médica y seguro de vida.
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