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Cúpula
Javier Arellano Ramírez

testimonio_orbe@yahoo.com       



 

 

Alcalá, la capacidad de sorpresa y la carta protegida.

 

 

Si hay un rasgo distintivo y característico del quehacer político de Blanca Alcalá Ruíz (en lo sucesivo BAR) es que es inapelablemente un verdadero Zoon Politikon.


¿Cuantas veces hemos dado por “muerta” a BAR?


Todos, absolutamente todos los analistas  y columnistas políticos pensamos que Alcalá era una ficha para perder.


Que irremediablemente iría a una derrota segura y contundente y que el sinarquista Antonio Sánchez Díaz de Rivera se convertiría en alcalde.


Empero durante tres meses vimos como el ultraderechista comenzó a cometer errores todos, todos los días.


Mientras que BAR se conducía con su principal, aunque no única cualidad: la prudencia.


Mientras aquel bigote fascista no dejaba de proferir torpeza tras torpeza, BAR medía sus palabras, evitaba tocar temas incómodos y cuando los abordaba lo hacía con orden y mesura.


Al final frente a las circunstancias la dama creció mientras que el panista se “achaparró”.


Luego vinieron los tiempos álgidos de los parquímetros.


Se dijo que detrás de todo estaban las más altas instancias del poder poblano.


Falso, los hechos demostraron que nunca hubo una protección desde el gobierno del estado a Jajomar.


Se calcularon los riesgos y se demostrado que el tema de los parquímetros tendría un costo político enorme, más allá de todo lo que se había pensado y creído.


Y de manera hábil BAR dio por cerrado el tema.


Luego vino la reubicación de los ambulantes.


Y cuando muchos pensaron que Blanca estaba provocando una guerra en las calles de Puebla, y que efectivamente los comerciantes informales regarían gasolina para incendiar las avenidas, nada de eso ocurrió.


A las pocas horas BAR apareció sonriendo, inaugurando dos nuevos mercados e invitando a comprar en ellos.


No cabe duda la señora es un verdadero Zoon Politikon.


La alcaldesa no deja de asombrar con su capacidad de sorpresa.


Pero sobre todo hay que subrayar cómo todas las instancias del gobierno del estado cuidan a la administración municipal.


Como implementan medidas conjuntas para arropar a la Comuna.


Como en realidad BAR es una carta protegida.


No cabe duda.


En el escritorio del gobernador Mario Marín la señora es un auténtico Plan B.


  
PUEBLA ABRE LA CAJA DE PANDORA.

 

Los hechos ocurridos en tan solo 48 horas fueron brutales.


Así brutales.


Una atentado dirigido contra el cerebro, el operador, el principal director de logística, el brazo derecho de la Procuraduría de Justicia.


Un atentado terrible y atroz.


Y frente a las imágenes y las notas informativas los poblanos dijeron en las mesas de los restaurantes y cafés, en las pláticas del microbús y en las peluquerías:


“…Si eso le pasó al Subprocurador… ¿qué podemos esperar nosotros simples ciudadanos…?”
Luego Tlapanalá: la Fuente Ovejuna poblana que en un acto inédito en el país cerca a un grupo armado y en un linchamiento popular propina salvaje castigo a los temibles sicarios y poco falto para que los asesinaran.


Los hechos nos hablan de que evidentemente las fuerzas del Crimen Organizado ya están en Puebla.
Quien diga que se trata de hechos “asilados” únicamente está sembrando terrible desconfianza en la sociedad poblana.


Hablar de “hechos aislados” es negar la magnitud y la gravedad del problema.


Mientras se quiera negar nunca se tomarán las medidas que deban de tomarse.


Es evidente, comprobable la presencia del Crimen Organizado en Puebla capital, en Xicotepec de Juárez, en Tehuacán y ahora en la Mixteca.


Los hechos ahí están.


Documentados, comprobados.


Lo cierto es que Puebla está en el preámbulo de una guerra abierta contra el Crimen Organizado.


Se dice que el atentado contra el agentes de la Procuraduría de Justicia fue tan solo una “advertencia”.


Y que los hechos en Tlapanalá, tarde o temprano habrán de traer consecuencias.


Si no se toman medidas radicales habrá graves consecuencias.


Sabemos que hoy llegaron 7 sicarios.


Pero que en una semana pueden llegar 70.


Las evidencias nacionales demuestran que una Organización Criminal nunca deja abandonados a sus elementos.


Y que tarde o temprano cobra sus facturas.


Hace cerca de un año en Acapulco se dio un enfrentamiento entre policías municipales y ministeriales contra un grupo de sicarios.


A plena luz del día y a tan solo 2 cuadras de la Costera Miguel Alemán.


Un transeúnte videograbó con su celular el momento en que un jefe policiaco coloca la pistola sobre la cabeza de un sicario herido y le da el tiro de gracia.


El sicario ya se encontraba malherido y tirado en el piso.


La imagen fue presentada en el informativo de Joaquín López Dóriga y le dio la vuelta al país entero.


Lo que nunca dijo la estrella de los noticieros de Televisa es que tan solo 10 días después ese jefe policiaco de Acapulco fue “levantado”.


Y horas después su cabeza degollada fue encontrada en la Costera con una cartulina escrita con un mensaje.


Negar el problema de seguridad pública representa no asumir las medidas que se tienen que tomar.


Negar el problema que tiene Puebla es convertirse en parte del mismo problema.   

 

 

 

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