Destape en Puerta. Ligado a Javier López Zavala, el ex diputado Juan de Dios Bravo será nada más, pero nada menos, que el titular de Gobernación Municipal durante el gobierno de Blanca Alcalá, lo que dejará atrás a varios de los aspirantes a esa posición.
Bravo manejará desde ahí los problemáticos, pero seductores giros negros, tema por el que se pelea todo mundo en todas las administraciones municipales del mundo, menos en Suiza.
Ya se sabe.
También, y esto es lo importante, tendrá una comunicación permanente con el gobierno de Mario Marín en los distintos temas.
Con Bravo son dos quienes ya están amarrados en sus cargos.
El otro –ya lo dijo Valentín Varillas en su columna de Status- es Don Dinero, también conocido como Mauro Uscanga, que ya se prepara para ser el tesorero municipal.
Hoy, Don Uscanga o Mauro Dinero –como usted quiera- se desempeña sin rigor alguno como director administrativo de esa caja chica llamada Soapap.
Y a Propósito del Soapap. Nombre: José Carlos Orozco de la Isla.
Cargo: Director del Área Comercial del SOAPAP.
Antecedentes: fue director de Proyectos de Maquinaria en la SEDESO Puebla y tiene pendiente una auditoría de la SEDECAP, en donde le piden que aclare un faltante de más de dos millones de pesos.
Orozco de la Isla llegó al SOAPAP gracias a los buenos oficios de Mario Montero Serrano, quien le pidió al gobernador su apoyo.
Desde su llegada al Área Comercial no ha implementado ningún tipo de Programa para incrementar la recaudación.
Al contrario: ésta se ha venido abajo y su área es un auténtico caos.
Hay que decir que al 31 de diciembre del 2006 la recaudación fue de 675 millones de pesos.
Comparada con el cierre al 31 de diciembre del 2007 ésta fue de 655 millones de pesos.
Aproximadamente 20 millones menos que el ejercicio anterior.
Ni en los peores momentos del SOAPAP se había tenido una caída como la del año 2007 en cuanto a recaudación.
Con esto se demuestra la falta de capacidad para operar esta área.
Pero la apatía de Orozco de la Isla tiene sus antecedentes.
Y es que, en sus propias palabras, su verdadera aspiración era llegar al Instituto Poblano de la Vivienda como Director General.
(Durante la campaña de Blanca Alcalá, Carlos Orozco le dedicó su tiempo completo, en horas de oficina, a trabajar para la actual presidenta municipal y era el encargado de llevar algunas de las finanzas de la campaña).
Poco le importa, pues, la recaudación del organismo operador, siendo como es el responsable directo de realizar programas de regularización a usuarios morosos y cumplidos.
Esto provocó la indignación en algunos usuarios, que, al buscar hablar con el encargado de esa área, no fueron recibidos.
El argumento era impecable: “El señor está ocupado”.
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