La rata asesina
(Escúchese con la canción de Michael Jackson)
Mañana comparecerá Javier García Ramírez ante el pleno de los diputados.
Las preguntas hasta hoy son: ¿Luis Alberto Arriaga será tan crítico con el funcionario como fue con la procuradora? ¿Lo protegerá por su negocio de pintar guarniciones que alguna vez tuvo? ¿El PAN cuestionará a Javier García? ¿Estará listo todo un operativo ante los legisladores para evitar que sea raspado con el pétalo de una pregunta insidiosa?
Se sabe que varios constructores han comenzado un intenso cabildeo con los legisladores para impedir que sea cuestionado el funcionario que más ha dañado la imagen de la administración estatal por entregar sus obras en mal estado, retrasadas, sin servicios, sólo para los cuates, beneficiando a unos cuántos y olvidando a muchos constructores en este sexenio.
Hay pruebas de que ha dañado la imagen de la administración estatal: El 13 de enero pasado el gobernador inauguró el Hospital General del Norte. El problema es que lo dio por terminado cuando estaba al 75 por ciento de la obra, es decir mintió.
Ese 13 de enero, el gobernador recorrió salas y cuartos de dicho nosocomio y preguntaba interesado: ¿Lo podemos probar? La respuesta era: “Es que no hay energía eléctrica, señor”.
¿Eso no es dañar la imagen del Gobierno?
Otro ejemplo: Las licitaciones realizadas exclusivamente para la empresa de Óscar García, el simpático gordito que manda a golpear reporteros incómodos.
Más ejemplos: las amenazas que le hiciera en su momento a un marinista puro como lo es Aristeo Reyes, líder moral de los constructores poblanos.
Javier García ha venido coleccionando enemigos en todo lo que va del sexenio. Ha sido acusado de cobrar el famoso 20 por ciento de comisiones por la obra asignada, condición exigida por él mismo si es que el empresario quiere salir beneficiado, dicha versión por supuesto jamás será comprobada, pues hasta el momento ningún constructor ha querido denunciarlo públicamente. Es por ello que sólo quedará como versión no confirmada, pero que siempre se la adjudicarán a él.
Otro de los excesos son sus automóviles, pues hay quien asegura que uno de sus hijos es dueño de un Ferrari, aunque su papá niega dicha versión y dice que es propietario de un humilde y mortal Mini Cooper.
¿A quién creerle?
El secretario de Obras ha mostrado una complicidad inusitada con los constructores al autorizar, sin recato alguno, ampliaciones en los tiempos programados de ejecución de las obras, que en ciertos casos superan los seis meses. Y, peor aún, no ha tenido empacho en permitir el aumento del costo de las obras en detrimento del erario, las cuales han superado hasta en 300 por ciento su costo original. Lo anterior, demuestra que los procesos de licitación y adjudicación directa de obras son una farsa. No hay excusa alguna para justificar que las obras se atrasen y cuesten más caras de lo presupuestado.
Nueve casos de proyectos que, entre 2005 y 2006, con la complacencia de Javier García Ramírez, no sólo aumentaron en el tiempo de ejecución, sino que su precio se elevó de manera alarmante. Desde luego que esas anomalías cuentan con la confabulación del secretario de Evaluación Desarrollo y Control de la Administración Pública (Sedecap), Víctor Manuel Sánchez Ruiz, quien avala la modificación en los contratos y no hizo nada por aplicar sanciones o rescindir los contratos.
Quizá el ejemplo más claro de la ineficacia del trabajo de Javier García Ramírez es el que ocurrió en el municipio de San Salvador Huixcolotla.
El 9 de enero de 2006 el funcionario asignó un contrato a la empresa Consalva Construcciones Álvarez SA de CV, cuyo dueño es Ricardo Zamora Lezama, para que construyera la primera etapa de la unidad deportiva de ese municipio. En ese convenio se estableció que los trabajos costarían al erario 2 millones 993 mil pesos con un periodo de ejecución del 13 de enero al 12 de abril de 2006. Sin embargo, como las obras no avanzaban y el dinero se le terminó muy pronto a la constructora y al particular, sin recato alguno Javier García autorizó dos modificaciones al convenio de obras.
Por lo que el plazo de conclusión de la unidad deportiva se alargó hasta el 5 de julio del 2006, pero lo más grave es que el costo se incrementó en 4 millones 120 mil pesos. Es decir, la obra pasó de un precio de 2 millones 993 mil pesos a 7 millones 120 mil pesos. Más del 300 por ciento de lo programado inicialmente.
La labor del “amigo” del gobernador también ha tenido sus episodios criticables en las obras que se construyen en las instituciones educativas. Por ejemplo, el 1 de julio de 2005, Javier García Ramírez firmó un contrato con la empresa Comercializadora de la Recta SA de CV, para ejecutar el siguiente proyecto:
“Construcción y rehabilitación de espacios deportivos en el Benemérito Instituto Normal del Estado (BINE)”. Los documentos de ese contrato establecen que inicialmente que las obras deberían construirse en el plazo del 4 al 31 de julio de ese año y el precio era de un millón 322 mil pesos.
La realidad indica que Javier García autorizó dos modificaciones al contrato original por lo que el documento sufrió igual número de modificaciones relacionadas con ampliaciones de tiempo y dinero.
En términos reales, la obra fue terminada el 22 de diciembre de 2005, es decir, seis meses después de lo acordado. Y, en cuanto al precio final, éste pasó de un millón 322 mil a 2 millones 549 mil pesos, casi se duplicó.
Otro caso de la ineficacia con la que se trabaja en la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras se presentó en el Centro Escolar Niños Héroes de Chapultepec del municipio de Puebla. Allí, se programó la “Construcción de pista de atletismo de material sintético”. Para lo cual, Javier García Ramírez contrató a la empresa Constructora y Comercializadora Mexicana SA de CV, para ejecutar las obras.
En este caso se estableció que el monto del contrato era por 4 millones 491 mil pesos y la empresa debería construir la pista de atletismo en el periodo del 30 de junio al 27 de septiembre del 2006.
Con la autorización del funcionario se le permitió a la empresa terminar los trabajos hasta el 23 de octubre del año pasado y, por si fuera poco, también aumentó el costo de las obras en 448 mil pesos. En otras palabras, la pista del Cenhch tuvo un costo real de 4 millones 939 mil pesos.
Es así como Javier García se ha gastado su tiempo en consentir amigos y en bloquear enemigos. Lo aquí publicado es una pequeña muestra de lo que ha hecho y de lo que no ha hecho, falta hablar de las canchas deportivas de las cuales también se sabe que ha urdido un buen negocio, bueno, eso dicen sus enemigos.
¿Qué ocurrirá mañana?
¿Lo perdonarán los diputados?
¿Norma Sánchez al PRI?
Anoche comenzó a correr el rumor que la ex diputada podría llegar a ser la próxima secretaria general en la dirigencia estatal que encabezará Alejandro Armenta Mier, aunque en realidad la operará Javier López Zavala, en vías de la sucesión gubernamental.
¿Será cierto que llegue Norma? Porque de que esa dirigencia estará al servicio del Proyecto Z, eso sí es un hecho.
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