¿El Tamaño importa?
Estaba un tanto insegura antes de entrar al Sex Shop de Cholula. En cuanto pasé el umbral de la puerta la confianza se apoderó de mí al ver todos esos adminículos y lo que podía disfrutar con todos esos elementos que tenía a la vista. Compré un látigo con puntas de plumas y un chaleco negro de piel con estoperoles; era lo que me hacía falta. Al caer la noche, llamé a mi hombre y con voz dulce y sugestiva le susurré: “te espero a las 9.00 con todo lavado y perfumado”.
Calcé mis botas de charol hasta arriba de las rodillas. Me puse el liguero, las medias de red y el chaleco que había adquirido recientemente y que dejaba ver la mitad de mis senos. Coloqué un antifaz sobre mis ojos.
Quería darle toda la magia que el momento requería. Mi atuendo hacía juego con el bello color azabache de mi pubis, que lo recorto en forma de corazón. Además, agregué un poco de ese perfume que lo enloquece.
Sonó el timbre y lo recibí con látigo en mano. “Eres mi esclavo, le dije, y tu tarea de esta noche es que me hagas gritar, gemir, aullar de placer”. Mi esclavo se arrodilló detrás de mí e inició su tarea besándome las nalgas. Primero las lamió y mordió suavemente (aunque la línea que separa al dolor del placer es tan tenue), al tiempo que tocaba mi clítoris con la delicadeza que debe de ser tratado mi órgano de máximo placer.
Enseguida me penetró intercambiando el ritmo entre suave y fuerte. A los minutos tuve el orgasmo más largo que he tenido en días.
Mi hombre me encanta. Sabe usar las manos y cada uno de sus dedos, la lengua, los labios y el pene. El ritmo de sus caderas y sus destrezas manuales y lingüísticas obnubilan mis sentidos durante el acto sexual.
Excitada por eso, al día siguiente me di a la tarea de entrevistar a 37 mujeres poblanas y les pregunté si el tamaño de sus hombres importa. 36 de ellas respondieron que sí, ¡porque no había más!, y una respondió que no sabía; que no tenía referencia.
El lugar de mayor placer para la mayoría de las mujeres es el clítoris. El clítoris y el glande tienen un tejido similar. Son tejidos altamente enervados (con muchas terminaciones nerviosas). Por lo tanto son las zonas de mayor placer durante el acto sexual
¡Hombres poblanos: el clítoris de sus mujeres los está esperando!
Si quieres saber si estás entre los normales o bien dotados, a continuación lo sabrás.
Chico: menos de 14 cms.
Mediano: entre 14 y 16 cms.
Grande: entre 16 y 18 cms.
Más de 18: mándame tu dirección y teléfono.
Yo aún sigo pensando que el tamaño no importa, lo que les falta a la mayoría de los hombres es destreza manual y lingüística.
> Columnas anteriores
|