A la distinguida y siempre estimada
Señora Coral Castillo viuda de Cañedo
por la firmeza y la determinación con que
ha sabido conducir la nave que legara el
inolvidable amigo Rafael Cañedo Benítez.
Valentín Meneses toma providencias.
Los servicios meteorológicos tanto nacional como extranjeros aseguran que este año habrán de darse por lo menos 22 depresiones tropicales que golpearán el golfo de México.
Las lluvias torrenciales han sido tradicionalmente un verdadero azote para el territorio poblano.
Desde aquella desgracia de Teziutlán que el entonces mandatario Ernesto Zedillo calificó como “la tragedia de la década” Puebla ha visto perecer decenas y decenas de pobladores a raíz de estas lluvias torrenciales.
En este sentido son plausibles las acciones que ha tomado Valentín Meneses Rojas al declarar que se prepara un fondo destinado a contingencias.
La tragedia de Tlaola en la que dos poblanos perdieron la vida puede ser la primera de varias desgracias que se darán durante esta temporada de lluvias por lo que Meneses acierta en prender todos los focos amarillos en espera de un probable siniestro de magnitudes mayúsculas.
Empero estas medidas de nada servirán si la Secretaría de Gobernación no implementa medidas para capacitar a los ediles de regiones serranas en el sentido de difundir acciones concretas en sus municipios.
El caso de la Sierra Negra es descriptivo.
Los alcaldes de San Miguel Eloxochitlán Leoncio González Mendoza y de Tlacotepec de Porfirio Díaz Esteban Merino lejos de difundir acciones para proteger a sus comunidades se la pasan en reuniones de la Secretaría de Desarrollo Social o en el Comité Directivo Estatal.
Simplemente no existe una cultura de prevención.
La Secretaría de Gobernación debería proponer al Sistema de Comunicación Estatal SICOM la instauración de un programa de alerta en radiodifusoras regionales y comunitarias que transmitan mensajes de prevención en lenguas y dialectos indígenas.
Tal y como sucede en las estaciones comunitarias de Yucatán y de Quintana Roo donde ante la entrada de ciclones y huracanes existe todo un sistema de alerta a través de la radio con locutores bilingües que transmiten información en lengua maya.
La realidad es que ante la entrada de un desastre en Puebla estas comunidades serranas e indígenas nunca son informadas, jamás se les notifica donde se ubican los albergues, tampoco se les orienta en el sentido de tomar precauciones dentro de sus hogares.
Y en la gran mayoría de los casos luego de pasado el siniestro se les abandona a su suerte.
Nunca llegan los apoyos, ni las láminas, ni las cobijas, ni los medicamentos que se echaron a perder gracias a la indolencia criminal de ese sujeto llamado Roberto Morales Flores.
LA FUERZA POLÍTICA DE “CEDER” ANTE LA PRESIÓN.
Cuando recuerdo la criminal infamia del Secretario de Salud Roberto Morales Flores inevitablemente tengo que referirme a dos episodios políticos.
Hace algunos años el entonces presidente español José María Aznar dijo que la política era “el arte de sacar la pata”.
Que en la política inevitablemente tarde o temprano “se mete la pata”, pero que el oficio político estriba en saber “sacar la pata”.
Esto viene a colación por el asunto “News Divine” uno de los 500 antros para adolescentes y jóvenes que existen en la ciudad de México.
La tragedia llevó al Jefe de Gobierno Marcelo Ebrard a tomar, primero medidas tibias y posteriormente medidas radicales.
Con el paso de los días Ebrard midió la temperatura política, social y mediática y entonces supo perfectamente que sostener a Joel Ortega tendría un costo demasiado elevado.
Fue entonces cuando tomo una determinación que indiscutiblemente le favorece.
Aun cuando haya voces que quieran interpretar la renuncia de los altos funcionarios como una derrota, lo cierto es que fue un plausible acierto.
De la misma forma sostener a funcionarios indolentes como Roberto Morales Flores representa una carga demasiado pesada.
Sería mejor, mucho mejor para la imagen del gobierno poblano removerlo y limpiar la casa.
CÚPULA ES UN SÍMBOLO, UN EMBLEMA POBLANO, PERO CON UNA CLARA REFERENCIA AL PODER.
El día de ayer un amigo lector nos preguntaba el porqué del nombre de esta columna.
El nombre de este espacio tiene un doble concepto.
Por supuesto CÚPULA es una referencia obligada a la tradición, la historia, la arquitectura y la idiosincrasia poblanas.
Puebla es la ciudad de las Cúpulas tal y como alguna vez lo fue Cholula con sus 365 iglesias, muchas de las cuales desaparecieron en el siglo XX.
En la extraordinaria película mexicana “Enamorada” del cineasta de estatura universal Emilio “El Indio” Fernández, el personaje de Pedro Armendáriz le dice al sacerdote: “…Sabía que te iba a encontrar en alguna de estas 365 iglesias…”
En la novela “Cambio de Piel” el escritor Carlos Fuentes escribe sobre Cholula y se refiere a sus Cúpulas.
Esta es una región de CÚPULAS.
Pero la palabra también tiene otra connotación.
Cuando nos referimos a CÚPULA hablamos de la cúspide, la cumbre, el pináculo de un sistema, generalmente, político.
Y se hace obligado hablar y escribir sobre la CÚPULA política, empresarial, financiera, académica de Puebla.
Ahí es adonde entra el espacio que usted está leyendo.
ACIERTA EL COLUMNISTA RICARDO MORALES, NO SE DEBE SUBESTIMAR “A LA MAESTRA” GORDILLO, PERO TAMPOCO DEBEMOS MITIFICARLA.
El día de ayer en un análisis serio, equilibrado y bien documentado el columnista Ricardo Morales habló sobre el craso error que representa subestimar a Elba Esther Gordillo.
Por supuesto la señora es la matriarca del sindicalismo más poderoso, pero a la vez más siniestro, perverso y vergonzoso del país.
Claro que no debemos subestimarla, pero tampoco debemos mitificarla como hicieron muchos panistas pragmáticos entre ellos Francisco Fraile, “Violenta” Lagunes, Rafael Micalco y Eduardo Rivera.
La pregunta de CÚPULA es una sola:
¿Qué pueden esperar Puebla y los poblanos de la presencia y la injerencia de Elba Esther Gordillo en el estado?
¿Qué podemos esperar?
La mejor respuesta la tiene usted estimado lector.
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