De Tribunal de lo Contencioso a Tribunal de los Desempleados
A muchos sorprendió la noticia que el mismo gobernador Mario Marín dio ayer en el desayuno para celebrar a los abogados, entre esos muchos, al propio presidente del Tribunal Superior de Justicia, León Dumit.
Pero no nos espantamos tanto de la noticia como de la evidencia de que en Puebla la división de poderes para Mario Marín es una utopía republicana, nada más.
De la nada, Marín anunció la creación de un Tribunal de lo Contencioso en Puebla así como la creación de una nueva sala en Materia Civil dentro del Tribunal Superior de Justicia.
Y vaya que fue sorprendente porque el mismo León Dumit puso una cara de “¿¡What!?” cuando el gobernador dio el anuncio.
Pero ya salió el peine.
La creación de este Tribunal de lo Contencioso viene un tanto para reubicar a varios damnificados y acérrimos marinistas.
Más bien, ya estaban esperando un puesto por lo menos dos desempleados.
Su huesito pues.
Para el Tribunal de lo Contencioso tendrán que ser designados tres personajes.
Pero, dos de las tres plazas ya fueron repartidas, según nuestras muy buenas fuentes.
La primera plaza —¡faltaba más!— es para Guillermo Pacheco Pulido, exmagistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia, quien simplemente no se hace a la idea de dejar los reflectores, flashazos y cámaras.
Y la segunda plaza del Tribunal de lo Contencioso será para Ricardo Velázquez Cruz, exconsejero jurídico que tiene bien ganadas las simpatías del gobernador y que aún no puede llegar a ser magistrado debido a que tiene muy poco de haber salido de la administración pública.
La tercera plaza aún no se define.
Por cuestiones de equidad de género se plantea mover a esa tercera plaza a alguna abogada distinguida o magistrada especializada en el tema mercantil.
Y ahí se tienen dos opciones.
Una de ellas es la magistrada Margarita Palomino Ovando, quien generó el primer Juzgado Especializado en Materia Mercantil en el Tribunal Superior de Justicia y es parte de la Tercera Sala Civil de Ciudad Judicial.
La segunda opción para la tercera plaza es la abogada Margarita Gayosso Ponce, quien labora actualmente en el Juzgado Noveno de lo Penal en Puebla y que tuvo una fugaz magistratura cuando Humberto Rosales Bretón dejó la Tercera Sala en Materia Penal cuando fue procurador por menos de un mes.
Y aunque se especula entre Margaritas, el hecho es que una mujer se quedará con la plaza.
Ahora lo único que falta es que comiencen a levantarse las manos por las próximas tres magistraturas dentro de la Cuarta Sala en Materia Civil que será creada.
Que se barajen nombres y con esto también venga el pago de varias deudas, deudas de honor, por lo menos.
¿Alguien dijo Blanca Laura Villeda?
Quién sabe, en una de esas la ex procuradora se cuela y por fin cumple su sueño de ser magistrada. Al fin lo único que le impide llegar al cargo es cumplir un año fuera de la PGJ.
Los debrayes de La Caro.
La diputada de Convergencia, Carolina O´farril, aún no logra entender el concepto “libertad de expresión”.
Para la diputada, el hecho de que un periodista o reportero ose en criticarla significa que hay dinero de por medio.
No hay criterio, ni opiniones ni interpretaciones.
No, para la diputada fanática de Mario Marín, hay dinero.
Claro, como no le suena lógico, le suena metálico —frase inmortalizada por nuestro adorado y bienquerido Zeus Munive—.
Cuando Dios en el Poder le dio la bienvenida, la diputada gritó en una sesión de la Gran Comisión que esta reportera recibía dinero de Pepe Momoxpan.
Miau.
Cuando la revista 360 Grados la ubicó como una “naca memelera”, O´Farril le reclamó enérgicamente a Edmundo Velázquez.
Y cuando Yonadab Cabrera escribió un avance sobre su postura con la propuesta ciudadana de Cimtra para la Ley de Transparencia, Carolina O´Farril dijo durante la sesión de las comisiones de Gobernación y Transparencia que “alguien” le había pagado al reportero para que la golpearan.
Pobrecita Carolina.
Cuando está gritando frente al micrófono y evidencia su filia marinista, uno no puede evitar un pensamiento:
“¿Y a esta tipa de dónde la sacaron? Tal vez de La Cuchilla”.

Foto/ Especial
Ups… ¿Quién es quién?
El de la izquierda es Óscar López, director de La Opinión
Y el de la derecha es el famoso narcoalcalde Rubén Gil Campos
¿Por qué tenían tan buena amistad?
Si quieren, luego lo platicamos.
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