El absurdo de la UPAEP
Cuando supimos que la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) había mandado una carta al Congreso local para apoyar la ratificación de José Manuel Cándido Flores Mendoza como presidente de la Comisión de Derechos Humanos, pensamos que era una broma y de esas de muy mal gusto.
Nos espantamos.
Nos fuimos de espaldas.
¡Nos negamos a creerlo!
Es más, pensábamos que estaban difamando a nuestra alma máter.
Pero qué creen…
Que resultó cierto.
Y tan cierto que nos llegó la copia de la muestra de apoyo de parte del rector José Alfredo Miranda López.
Y la verdad, es indignante.
Es de pena ajena. Y de pena propia, para nosotros como egresados de la UPAEP.
Es bastante denigrante, por lo menos para los que provenimos de esa institución, que se apoye a un personaje que no tiene idea de lo que son los derechos humanos.
Un personaje que le ha dado la espalda a luchadores sociales.
Y que se ha supeditado a los intereses del gobernador Mario Marín Torres.
Por favor, rector Miranda, infórmese.
¿Acaso no recuerda quién protegió al góber durante el escándalo de Lydia Cacho?
¿O eso no importa, mientras Flores Mendoza siga siendo amigo entrañable de Carlos Abascal?
No puede ser que una persona de su calibre firme una carta como la que escribió el 8 de julio de este año.
Usted no puede darse el lujo de firmar una carta de apoyo para un marinista disfrazado de ombudsman, porque usted, rector, representa a una comunidad universitaria a la que desafortunadamente —por hoy— pertenecemos nosotros.
Tome nota rector, que son doce puntos que debe de conocer para saber a quién está apoyando.
Estos son los recuerdos que deja Flores Mendoza y que publicamos el pasado 3 de junio en este mismo espacio:
1. Firmó un desplegado felicitando a Mario Marín Torres por su triunfo electoral en el 2004.
2. Recién electo, admitió públicamente que no tenía conocimiento alguno en materia de derechos humanos.
3. Violentó la Ley Orgánica de la Comisión de Derechos Humanos del estado al ser un ignorante en la materia y postularse para el cargo.
4. Sistemáticamente despidió a varios trabajadores, violando sus derechos laborales.
5. Acosó sexualmente a trabajadoras e incluso despidió a una embarazada.
6. No elaboró la recomendación por el caso de las mujeres golpeadas en Atempan por la Policía estatal.
7. Se declaró fan de Mario Marín Torres, ya en su papel de ombudsman y después del escándalo de la periodista Lydia Cacho.
8. Fingió demencia en el caso Cacho, e incluso el mismo José Luis Soberanes lo evidenció a nivel nacional por su tibieza para actuar en contra del gobernador Mario Marín.
9. Ignoró a las organizaciones no gubernamentales que sí trabajan en derechos humanos y las mantiene excluidas de todos los programas y convenios.
10. Apoyó a organizaciones patito en la materia, tales como: El Carnero Feliz, Flor de Loto Caprino, Productores del Valle de Palmarito, Asociación de Mujeres Periodistas de Puebla, Grupo de Trabajo El Vellocino de Oro de San Cayetano, Jardín Serrano y la mejor de todas ¡Chiquen Chen!
11. Generó encono con las ONG serias y favoreció a otras tantas desconocidas.
12. Aún no emite la recomendación por el caso del empresario Ricardo Ramírez Rodríguez, pero eso sí, le echó tierra a la procuradora Villeda cuando todo mundo lo hacía.
Que las amistades políticas no vulneren los principios de su universidad, rector.
No es de extrañarse
Cada vez que tenemos noticias de la universidad de la que egresamos, nos decepcionamos un poco más.
Hace un mes, una fatal noticia nos obligó a agachar la cabeza y a emitir un grito de desacuerdo ante el despido de la maestra en Ciencias Políticas Margarita Argüelles.
Una de las mejores profesoras de la planta magisterial de la universidad.
La labor de Argüelles en la UPAEP es invaluable para politólogos y comunicólogos.
El despido es simplemente injustificado y una pésima noticia para los estudiantes de esa universidad, ya que pasarán por sus aulas sin haberse enfrentado a una profesora rigurosa, exigente y profesional.
Argüelles fue en nuestra época —hace unos cuatro años— una de las joyas de la carrera de Ciencias de la Comunicación y dejar a nuestros colegas sin ella, es desampararlos para su futuro profesional.
Aún así no podemos negar el nido, como ella, que a pesar de todo, sigue defendiéndolo.
Solamente nos da pena, nos da vergüenza, nos atemoriza, ver el rumbo que toma la UPAEP y la deriva en la que deja a sus egresados.

Un aplauso.
Entre tanta vibra pesada algo bueno debía tener esta columna.
Desde ayer Rolando López Villaseñor tomó posesión como delegado de la Procuraduría General de la República (PGR) en el estado de Michoacán.
Un abrazo desde Puebla.
Y muchas felicitaciones.
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