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Cúpula
Javier Arellano Ramírez

testimonio_orbe@yahoo.com       



 

 

¿A quién sirve Mario Montero?

 

 

¿Para quién trabaja Mario Montero?


Esa es la gran interrogante en esta segunda parte del sexenio marinista.


¿A quién sirve Montero con sus acciones?


¿A quién?


Es claro que Montero no está trabajando para el gobernador Mario Marín.


Al contrario, está obstaculizando muchas de las principales áreas del gobierno del estado.


Cuando los marinistas, los lopezavalistas acusan que Enrique Doger quiere descarrilar el proceso rumbo a la sucesión, se olvidan de mencionar que Montero está descarrilando la marcha del sexenio mismo.


Por ello la pregunta:


¿A quién sirve Montero cuando golpea a otras secretarías, cuando golpea al Congreso local? 


Es claro que Mario ya perdió el contacto con la realidad.


Su ya conocida promiscuidad ha provocado que se desprenda de la realidad y sienta que todavía es un cuadro político.


No toma en cuenta que si volvió a la administración pública estatal, esto no significa que haya vuelto a la verdadera política activa.


Su retorno solo fue un gesto de la conmiseración y la generosidad del gobernador Mario Marín para con sus amigos.


Pero nunca se trató de un reconocimiento a una verdadera capacidad política porque esta no existe.


Se le olvida que fue el protagonista de una derrota electoral tan anticipada como patética.


Con la soberbia y el desprecio hacia los demás como parte del código genético Mario ahora arremete contra el Congreso del estado, debilita el frágil equilibrio de poderes solo como una mera expresión de su arrogancia.


Un desplante de poder tan excesivo como inútil y estéril.


Y para ello por supuesto sabe capitalizar la profunda frustración y el resentiminto que todavía se reflejan en el rostro de Rocío García Olmedo.


¿A quién sirve Mario Montero?


Es claro que al gobernador Mario Marín no le está sirviendo.

 

MORALES VS. MORENO VALLE: EL CHOQUE QUE VIENE.

 

Quien piense que los agravios entre el clan Morales y Rafael Moreno Valle ya son cosa del pasado esta muy equivocado.


La historia de estos ásperos enfrentamientos dará incluso para escribir un libro.


Y es que luego de que Rafael renunciara al PRI, renegara de su otrora Partidazo y en una puja federal desdeñara y denostara a su antiguo protector y tutor político Melquiades Morales Flores hubo un impasse que por momentos nos engañó al hacernos creer que los viscerales rencores y reproches se habían olvidado.


Pero todo indica que un nuevo capítulo de estos enfrentamientos está próximo a suceder.


Se dará en el 2009.


Y precisamente en la tierra de los Morales: Ciudad Serdán.


En su nuevo cargo como Delegado de la Sedeso en Tecamachalco, Fernando Morales busca abrirse camino rumbo a la diputación federal.


La candidatura por supuesto ya la tiene en el bolsillo.


Solo falta el requisito de acercarse a la región y comenzar a hacer trabajo político.


Pero…


Aquí viene el pero.


Desde la búsqueda de aquella campaña de 2003 a la diputación federal por el distrito de Serdán, Rafael ha hecho de aquella región una especie de feudo morenovallista.


Conoce perfectamente todos sus municipios, comunidades y rancherías.


Conoce a sus protagonistas, antagonistas, líderes religiosos, jefes políticos y sociales.


Conoce como la palma de su mano toda la región.


Si la misma región en la que ahora Fernando Morales quiere edificar su plataforma rumbo a la gubernatura.


Así es estimado y generoso lector en Ciudad Serdán Moreno Valle volverá a chocar con el Clan Morales.

   

 

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