Melquiadistas se reúnen y festejan… sin Chucho.
El sábado 14, hace tan solo 48 horas, el melquiadismo en pleno tuvo una reunión y festejo.
El convocante fue Héctor Jiménez y Meneses quien en Atlixco celebró con una comida para 500 invitados sus “40 años de priísta”.
Se trató sin duda de un festejo inusual y atípico, pero al fin y al cabo legítimo.
Héctor busca la candidatura a la diputación federal por el Distrito de Atlixco.
De ahí que haya reunido a gran parte de la clase política poblana y en particular al melquiadismo.
El sábado se dieron cita el Senador de la República Melquiades Morales Flores, Carlos Alberto Julián y Nacer, Carlos Arredondo Contreras (quien no llevó al Arlecas), Moisés Carrasco Malpica, Marco Antonio Rojas Flores, Alberto Amador Leal, Francisco Adame, Miguel Quiroz Corte, José Alarcón, Víctor Hugo Islas, Alfonso Zegbe, entre otros más de 400 invitados.
En fin gran parte del llamado “Grupo 24 de mayo”.
La comilona de Héctor tiene dos lecturas torales.
PRIMERA.- Los agravios nunca se olvidan; dicen que en política los amigos son de mentiras y los enemigos son de verdad.
Y aunque ya hayan pasado más de cuatro años, el melquiadismo sigue siendo el adversario natural del marinismo.
Solamente dos marinistas asistieron al festejo: Alejandro Armenta Mier y Gerardo Pérez Salazar. Por supuesto el Secretario de Finanzas iba acompañado de su “cerebro” y operador político Erick Ziehl Loera.
Como ya apuntamos en una entrega anterior Pérez Salazar en un acto de deslealtad al mandatario Mario Marín tiene escondido su juego muy personal en el que busca convertirse en candidato a gobernador. Para ello pedirá la diputación de Atlixco con el fin de obtener el cargo de elección popular requerido.
Hay que subrayarlo el futurismo político y la intrigante deslealtad de Pérez Salazar es una traición al gobernador Marín. Y esta es instigada por Erick Ziehl.
Por volviendo al tema del melquiadismo frente al marinismo, en esta reunión quedó evidenciado que la sucesión del 2004, fue una decisión forzada y forzosa, pero que el distanciamiento y la lejanía siguen tan vigentes como entonces.
SEGUNDA.- Cuando se habla de que Chucho Morales Flores es el candidato del melquiadismo parece haber una imprecisión, una inexactitud.
Evidentemente los melquiadistas tienen un sentimiento especial, afectos y en algunos casos gratitud, pero hay que ser muy claros, ellos mismos dicen: “Mi aprecio es hacia Melquiades… pero nada más…”
Y en la reunión de Héctor Jiménez y Meneses quedó evidenciado que los melquiadistas tienen un sentido de pertenencia, que tienen coincidencias, compromisos y afectos.
Pero que en este mapa de aprecios no aparece Chucho Morales, el gran ausente en la comida y por el que nadie preguntó.
Hubiera sido una magnífica tribuna para el aspirante a gobernador.
Pero lo cierto es que no estuvo.
Como también es cierto que nadie lo extrañó.
EL GOBERNADOR MARÍN COINCIDE CON EL PRESIDENTE CALDERÓN EN LA GIRA POR ESPAÑA.
El viaje del gobernador Mario Marín a España ha sido tema de otra polémica.
Sin embargo lo cierto es que aunque el poblano no fue parte de la comitiva presidencial, (como tampoco lo fueron otros 29 gobernadores), Marín aprovechó la agenda de Calderón para realizar una serie de trascendentes citas en la península ibérica. Y en algunos puntos coincidieron.
Como un ejemplo ahí está la reunión con los altos ejecutivos de la empresa OHL que es una de las principales constructoras de carreteras en Europa.
En la mundialmente afamada Expo de Zaragoza el mandatario poblano coincidió con el presidente de la República como dio cuenta en su nota el enviado de “El Universal”. La nota apareció el sábado 14 en la versión impresa.
Marín asistió a la citada Expo con una propuesta sobre el aprovechamiento de bordos y cuencas.
Lo cierto es que desde la visita a Tehuacán y a Tehuitzingo entre Calderón y Marin dejó de respirarse ese otrora ambiente tenso.
Hoy la camaradería ya es inocultable.
LAS ENTREVISTAS DE MEJÍA: LA CAJA DE PANDORA.
Los panistas siempre tan afectos y devotos del doble lenguaje y a la doble moral hasta hace poco guardaban celosamente sus profundos resentimientos y rencores.
Pero todo eso se acabó.
En los inicios de este nuevo proyecto periodístico nuestro Director General Mario Alberto Mejía inició una serie de entrevistas intituladas “Rumbo al 2010”.
Primero Enrique Doger, luego Moreno Valle, más tarde Estefan Chidiac y más adelante Ana Teresa Aranda y así sucesivamente, en cascada, se han ido vertiendo todas las confesiones que en otro momento se hubieran pensado improbables, vaya, hasta imposibles.
Sin duda alguna la entrevista que sacudió al panismo poblano fue la de Ana Tere en la que de plano desenvainó la espada e inició su abierta y arrebatada batalla contra Rafael Moreno Valle.
La plática evidenció que el albiazul poblano está confrontado en dos grandes grupos: los panistas morenovallistas y los panistas antimorenovallistas.
La gran ironía es que un expriísta, nieto de un general producto de la más profunda tradición revolucionaria ahora es la manzana de la discordia en el Partido de la extrema derecha mexicana.
Y en un estado en el que los grupos ideológicos son hondamente sectarios.
Así es Moreno Valle se ha convertido en el eje central, la referencia obligada, la figura que dicta las pautas, aquel que suma y que divide, en fin el centro de toda la actividad panista.
Es mas que claro que Rafa ya compró la mitad de la estructura azul.
Y hay que decirlo: es algo que nunca pudo hacer dentro del Revolucionario.
Hace unas semanas apuntamos textualmente: Ana Tere la mujer débil de las palabras fuertes. Sin duda sus declaraciones son severas e incendiarias, pero la fuerza de Ana Tere ya no es aquella de cuando se enfrentó a Bartlett en Huejotzingo.
Ha perdido bonos, ha perdido alianzas y amarres y hoy un grupo de panistas ya la ven como una figura distante, ajena y que sobre todo ya nada puede ofrecerles.
Esta Ana Tere ya no es aquella Ana Tere.
Hoy es la mujer débil de las palabras fuertes.
Fue esa entrevista con Ana Tere la que sacudió hasta sus cimientos la anquilosada estructura albiazul.
A partir de entonces los demonios se soltaron.
Comenzaron las acusaciones, los señalamientos directos, las exhibiciones públicas del profundo rencor que flota en el ambiente panista.
Y en toda esta agenda informativa las entrevistas de Mario Alberto Mejía se convierten en el referente obligado.
Las preguntas agudas e incisivas generaron una Caja de Pandora en la que las respuestas han sacudido a la clase panista. Los ha confrontado a niveles que hasta hace unas semanas no se veía.
Las entrevistas de Mejía exhiben a un panismo poblano que está irremediablemente fracturado.
Que vive la peor de sus crisis.
Que sus divisiones son mayores que sus acuerdos.
Sus odios superiores a sus coincidencias.
Que simplemente ya no hay forma de que se pongan de acuerdo.
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