Las confesiones de Marx
* A 125 años de su muerte
“El 14 de marzo, a las tres menos cuarto de la tarde, dejó de existir el más grande pensador de nuestros días…, su nombre vivirá a través de los siglos y con él su obra”. Se refería Friedrich Engels a Karl Marx, durante el discurso ante su tumba en el cementerio de Highgate, Londres, el 17 de marzo de 1883.
Hace menos de dos décadas, todavía la mitad de la población mundial vivía en regímenes políticos que se decían inspirados en Marx y la mayoría de los movimientos guerrilleros actuales han tomado sus ideas como bandera de lucha. Pero, curiosamente, a 125 años de su muerte, su vida privada ha sido poco difundida.
Enrique Tierno Galván, en su Antología de Marx, dice que “Es notable, y esto es un signo de su grandeza, que pese al tiempo transcurrido, la personalidad de Marx aún no se haya fundido con su obra teórica ni con su actividad política. De la mayoría de sus contemporáneos puede decirse que hoy su biografía son sus libros, sus ideas o su actividad como organizadores. De muy pocos cabe sostener que lo estrictamente personal sobrevive como un núcleo privado cuyo conocimiento se busca con independencia de las obras”.
El creador del Materialismo Histórico y del Manifiesto Comunista tuvo siete hijos; seis con Jenny von Westphalen y uno con Helene Demouth, quien ayudaba a la familia Marx Westphalen en las labores domésticas.
Era prusiano, nació el 5 de mayo de 1818 en Tréveris. Fue el tercero de siete hijos de una familia judía de clase media. Abandonó sus estudios de Derecho en la Universidad de Bonn para estudiar Filosofía en Berlín.
Dejó poco más de dos decenas de obras, entre las que podemos mencionar sus Tesis sobre Feuerbach; Trabajo, asalariado y capital; La sagrada familia; La miseria de la filosofía; El Manifiesto Comunista; El dieciocho brumario de Luis Bonaparte; Bolivar y Ponte; Contribución a la crítica de la economía política; El capital; Salario, precio y ganancia; y La guerra civil en Francia.
David McLellan escribió un libro sobre nuestro personaje: Karl Marx, su vida y su pensamiento, en el que publica “las confesiones” de éste realizadas a manera de asociación libre de ideas:
Su virtud favorita:
La sencillez
Su cualidad favorita en el hombre:
La fuerza
Su cualidad favorita en la mujer:
La debilidad
Su principal característica:
La singularidad en los objetivos
Su idea de la felicidad:
Luchar
Su idea de la desgracia:
La sumisión
El defecto que considera más excusable:
La credulidad
El defecto que más detesta:
El servilismo
Lo que más odia:
Martin Tupper (escritor famoso de la época)
Su ocupación favorita:
Ser ratón de biblioteca
Su poeta favorito:
Shakespeare, Esquilo, Goethe
Su escritor en prosa favorito:
Diderot
Su personaje masculino favorito:
Espartaco, Kepler
Su personaje femenino favorito:
Gretchen
Su flor favorita:
La adelfa
Su color favorito:
El rojo
Su nombre femenino favorito:
Laura, Jenny (nombres de una de sus hijas y de su esposa)
Su plato favorito:
El pescado
Su máxima favorita:
Nihil humani a me alienum puto (Nada humano me es extraño)
Su lema favorito:
De ómnibus dubitandum (Hay que dudar de todo).
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