El PRI a punto de cumplir los 80
Hoy el Partido Revolucionario Institucional, llega a la edad de 79 años y mañana inicia el camino a los 80.
Doña Beatriz Paredes Rangel, la máxima dirigente del partido tricolor, decidió festejar en grande el acontecimiento con un acto que se llevará a cabo en el Auditorio Nacional de la ciudad de México y al que concurrirán 2 mil priístas poblanos.
¿Irá a estar entre ellos, ese enamorado de la juventud que es el jóven, valga la redundancia, don Fernando de Morales y Martínez? Es un enemigo jurado de los políticos que rebasan los 60 años a los que pide que se retiren, aunque sean sus parientes cercanos, para dar paso a la juventud gloriosa, honesta, como el jóven Juan Camilo Mouriño, como el que fuera jóven Presidente de México, Carlos Salinas de Gortari y su hermanito Raúl y como tantos otros jovenazos que llenan las páginas de las revistas de sociales y han pasado a formar parte de las listas de los hombres más ricos de América Latina y hasta del mundo, gracias al intenso trabajo desarrollado en el mundo de la política y los negocios, tan necesarios para sacar del atraso a este miserable pueblo nuestro.
Un partido es una institución de servicio público, pero a la que también, como a las personas, los años le pesan. De acuerdo con el criterio de don Fernando, el PRI debería pasar a retiro, para dar paso a los partidos jóvenes como el PANAL, como Convergencia, como el Verde Ecologista y hasta el mismo PRD, aunque éste tiene el antecedente de los partidos Comunista, Socialista de los Trabajadores y Unificado de México, como el PRI tiene al Nacional Revolucionario y al de la Revolución Mexicana.
La lucha debe ser entre jóvenes políticos y jóvenes partidos. ¿La experiencia? Va, invento de los viejitos para aferrarse al poder.
Pero da la casualidad, que uno de los presidentes mexicanos de los últimos cincuenta años, de los que mejores recuerdos tiene nuestro pueblo, es nada menos que del viejito Ruiz Cortines, que llegó a la Presidencia cuando ya había rebasado los 60 años, que en opinión de don Fernando, es la edad en la que los políticos, deben ahuecar el ala.
A SUS 79, EL PRI SIGUE DANDO DE QUE HABLAR
Pese a ya no tener, desde hace más de siete años, el gobierno federal, el Partido Revolucionario Institucional, sigue siendo el mejor estruturado y organizado de todos los partidos políticos del país, el que tiene en sus filas, a la gente más experimentada en el ejercicio del poder; el que está recuperando el terreno perdido, al ganar en la mayor parte de las elecciones locales realizadas ultimamente; el que tiene, no el mayor número de diputados en el Congreso, pero sí la mayor fuerza. Por algo será. Dicen que sabe más el diablo por viejo, que por diablo.
Los jóvenes del PAN están demostrando en el poder, su total inexperiencia, su desconocimiento del oficio político, su desmesurada ambición, su insensibilidad política y social. Son un fracaso como gobernantes, han decepcionado rotundamente, pues desde 1939 se la han pasado diciendo que son los más honestos, los más capaces y los más patriotas y en la práctica, ya en el ejercicio del poder, han demostrado exactamente lo contrario.
En este gobierno ya no solo la entrega del país es a los Estados Unidos, sino también a España, a la que adoran los criollos (hijos de españoles en primera generación) como el señor senador Jorge Ocejo, como el también senador poblano, don Alonso Díaz Caneja; como el señor diputado federal don Francisco de Fraile y García y muchos más, que son algo así como don Juan Camilo Mouriño, que quisieran tener dos pasaportes, uno para usarlo mientras son parte del Poder Legislativo y otro para utilizarlo cuando ya no tengan puesto público.
EL PRI DEBE VOLVER A SUS ORIGENES
La situación que estamos viviendo actualmente y que muchos analistas consideran desastrosa, se debe en gran parte al PRI y a los priístas de la base.
Su abyecta disciplina los hizo fuertes, pero también los hundió. Al Presidente de la República lo consideraban como los aztecas al Tlatoani, como un dios.
Ese dios cambió artículos básicos de la Constitución, producto de luchas sangrientas de nuestro pueblo, como el 27 y el 130 y ha pretendió cambiar la Ley Federal del Trabajo y vender Pemex y vender la Comisión Federal de Electricidad, como vendió los bancos, los ferrocarriles, los puertos y aereopuertos, las autopistas, etc. Y los priístas disciplinados hasta la ignominia, a todo dijeron que sí.
Cuando los priístas quisieron rebelarse, cuando timidamente pretendieron regresar a sus orígenes en la última asamblea priísta durante la presidencia de Ernesto Zedillo, éste decidió la entrega del poder federal al Partido Acción Nacional, heredero del Partido Conservador del siglo XIX, pues temió que si seguía el PRI en el poder, abandonaría el neoliberalismo económico y volvería a la política social de la Revolución Mexicana, al nacionalismo revolucionario.
Los panistas se han encargado de ir más a la derecha que los derechistas neoliberales Miguel de la Madrid, Carlos Salinas y Ernesto Zedillo. Esos nombres no deben olivarlos nunca los priístas. Son en gran parte los responsables de la muy dificil situación que vive el país y de lo que viene.
Ya sabemos que los priístas de cúpula, siempre rendirán pleitesía a esos tecnócratas cuando los encuentren en las fiestas y zaraos de la burguesía criolla, pero fuera de los cotos de esas clases privilegiadas, hay que repudiarlos.
Si el PRI no vuelve a sus orígenes, a su nacionalismo, a su política social, a su política internacional de respeto a todas las naciones, al liberalismo de Juárez y la generación de la Reforma y de los Constituyentes del 17, más temprano que tarde, pasará como partido, a la jubilación. Pero puede renacer, si sus miembros más conspicuos se deciden a ello. No hay que olvidar que hay viejos jóvenes, como Manuel Bartlett Díaz, que cada día se renueva más y jóvenes viejos, que creen que la política consiste en andar en fiestas y aparecer en las páginas de los diarios, como en los tiempos de don Porfirio.
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