Escisión o refundación, ese es el dilema perredista
La solución a la grave crisis que confronta el Partido de la Revolución Democrática, PRD, puede darse mediante una escisión, en la que, como algunos analistas plantean, Andrés Manuel López Obrador, salga del partido con su gente para irse al partido Convergencia o puede hacerse un esfuerzo para lograr la unidad, mediante la «refundación» de ese partido, es decir, tomar acuerdos para establecer en primer lugar ideología y objetivos concretos, asi como nuevas reglas que permitan la unidad de todas las izquierdas.
Una cosa debemos tener en cuenta: la izquierda en México, siempre ha estado dividida, pero también siempre ha hecho esfuerzos por unirse, sin conserguirlo, pero los ha hecho.
El último intento fue hace 20 años, después de la derrota (muchos dicen que hubo fraude) de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y el fortalecimiento de la tecnocracia priísta encabezada por Carlos Salinas de Gortari.
Fueron muchos priístas, lidereados por el propio Cuauhtémoc y por Porfirio Muñoz Ledo, los que engrosaron las filas del nuevo partido representante de la izquierda mexicana. Lo que está pasando ahora pues, es una crisis, tal vez mayor a las anteriores, porque el PRD ha crecido y las condiciones políticas del país son otras, pero no hay nada nuevo bajo el sol.
Las condiciones para que se de la escisión o la unidad bajo nuevas reglas, están dadas.
LA SOLUCION DE LA CRISIS SE HA INICIADO
En la ciudad de México se reunieron el pasado lunes en un hotel del Paseo de la Reforma, el ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, con los dos candidatos a la dirigencia nacional que se disputan el triunfo: Alejandro Encinas y Jesús Ortega. Luego, se les univeron: Leonel Cota, dirigente nacional; el senador Arturo Núñez y los integrantes de la Comisión Nacional de Garantías y Vigilancia. Dialogaron ampliamente y tomaron los primeros acuerdos para resolver la crisis.
Se formó una comisión de seguimiento, para contabilizar los paquetes electorales de los estados en conflicto, entre ellos Puebla y Tlaxcala, asi como Veracruz, Oaxaca, Zacatecas, Estado de México y Distrito Federal.
El acuerdo fue trabajar en resolver estos problemas y dar a conocer esta misma semana, los resultados de la votación, que los candidatos que se dicen triunfadores, están dispuestos a aceptar.
Muchas de las corrientes perredistas, tienen gente exaltada, que es la que dificulta llegar a acuerdos. En Puebla hay once o doce corrientes que han estado en constante confrontación. Eso les ha impedido avanzar electoralmente y carecer de estructura y organización adecuadas. Por andar en grillas, simplemente nadie realiza trabajo de partido.
Y es que aunque muchos de los líderes o caudillos de las corrientes o tribus, se dicen demócratas, en realidad tienen vocación de dictadores: todo debe hacerse como ellos dicen y cualquier disidencia es considerada traición.
La acusación contra el gobierno estatal, de meter las manos en el proceso interno perredista, constituye solo una justificación para su incapacidad de llegar a acuerdos. ¿A qué gobierno estatal le interesaría meter las manos en el proceso interno de un partido que de antemano se sabe que está dividido y acabará por dividirse más?.
EL PARTIDO SOCIAL DEMOCRATA, TAMBIEN SE DIVIDE
Para no quedarse atrás y para estar presente en los medios de comunicación, también el Partido Social Demócrata, que fue de Patricia Mercado, se ha dividido.
A nivel nacional, doña Patricia y su grupo, han sido desplazados por el grupo de José Luis Begné. El domingo próximo tendrán su asamblea nacional para elegir nueva dirigencia, pero de entrada la división está planteada y parece que no hay visos de reconciliación.
Aquí en Puebla, el maestro universitaro José Luis Cardona, que estaba al frente de la dirección estatal del mencionado partido, fue sustituido por Genaro Piñeiro, que en el pasado proceso electoral local, salió del Partido de la Revolución Democrática, para pasarse al Social Demócrata. Antes había sido dirigente y diputado federal del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional, el famoso partido llamado del ferrocarril, ya desaparecido.
En la pasada contienda local, este partido ya infiltrado por Piñeiro, lanzó como candidato a la presidencia municipal a Federico Chilián, que tuvo buenas participaciones en los debates de los candidatos, pero que obtuvo baja votación en las urnas.
EL VIERNES SE ELIGE A ALEJANDRO ARMENTA
Los priístas estrenarán dirigentes estatales. La renuncia de Valentín Meneses a la presidencia del Revolucionario Institucional, para asumir la secretaría de Comunicaciones y Trnasportes, hizo llegar a la presidencia en forma provisional el diputado Wenceslao Herrera Coyac, que ha tenido ocho días de gloria, suficientes para lanzar la convocatoria a una reunión del Consejo Político Estatal, que el viernes próximo deberá elegir a Alejandro Armenda Mier, como presidente del comité directivo estatal.
Está por definirse quien será la secretaria general del PRI en Puebla, entre Norma Sánchez Valencia y América Soto.
La actual presidenta, Laura Alicia Sánchez Corro, al igual que Valentín Meneses presentó su renuncia y es posible que pase a ocupar el Instituto Poblano de la Mujer, si América Soto es designada secretaria general del partido tricolor.
En los corrillos políticos se habla sobre la posibilidad de que venga a tomar la protesta a los nuveos dirigentes estatales, la dirigente nacional, Beatriz Paredes Rangel. Esto sería el mismo viernes.
DESDE AQUI, ENVIAMOS NUESTRO SENTIDO PESAME al licenciado Horacio Gaspar Lima, amigo nuestro, por el fallecimento de su hermana, hace unos días en esta capital. Gaspar Lima es uno de los líderes del PRD en Puebla.
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