Los tres grandes desafíos de Marín.
A partir de esta entrega CÚPULA
aparecerá en la página 9 de El Columnista.
Gracias a nuestro director Mario Alberto Mejía
por su inamovible apoyo
.
Mario Marín Torres ha tenido a lo largo de su excepcional vida tres grandes retos, tres grandes desafíos.
Dos los ha logrado consumar.
Su primer gran reto fue haber llegado a gobernador.
Surgido de un origen de atroz pobreza, pudo terminar una carrera universitaria, algo que para otros en iguales condiciones hubiera sido imposible.
Inició su carrera dentro de la burocracia a temprana edad y escaló desde los peldaños más bajos, hasta la cúspide de la pirámide: el despacho principal de Casa Puebla.
Ese fue el primer gran desafío de Marín.
Luego vendría lo que él mismo en privado ha reconocido como el error más costoso de su vida.
Un error que lo puso en el centro de un escándalo mediático nacional e internacional.
Un grave y craso error que fue ante todo de sus asesores, un error esencialmente de quienes le dijeron: “…Si mi gobernador échele pa’delante, pinche vieja cabrona…”
Un error que fue primordialmente de Javier López Zavala, de Guillermo Pacheco Pulido y de Valentín Meneses Rojas quienes nunca supieron ver los caóticos alcances de una decisión desatinada.
Y en medio de la crisis más terrible de su vida, Marín nos mostró que es un ser habituado a la sobrevivencia, a la supervivencia en condiciones extremas.
Como si fuera un ente herido de muerte, en una jungla rodeado de las condiciones más adversas, Marín demostró que se puede sobrevivir, aún contra todos los pronósticos.
Ese fue el segundo gran desafío de su vida. Triunfar sobre el escándalo Lydia Cacho.
Hoy Marín enfrenta su tercer gran desafío.
Algo que él mismo se ha puesto como una meta y un objetivo a cumplir.
Un deseo personalísimo.
Dejar un sucesor a modo en Casa Puebla.
Algo que hasta el momento ningún gobernador ha logrado consumar.
Ni Toxqui, ni Jiménez Morales, mucho menos Rapiña Olaya, tampoco el ilustrísimo don Manuel así como tampoco pudo, aunque si quiso, Melquiades Morales.
De ahí que venga la sentencia de que “gobernador no pone gobernador”.
Y así ha sido… hasta hoy…
Efectivamente hay múltiples factores de peso en esta sucesión.
En orden jerárquico están Los Pinos, la parejita esa de Felipe Calderón y Juan Camilo Mouriño, luego el factor Manlio Fabio Beltrones, la opinión de los gobernadores y por ultimo la opinión de la lideresa Beatriz Paredes Rangel.
El ambiente de la sucesión está polarizado como nunca antes.
Jamás se habían visto los ánimos encendidos a este nivel.
Y en todas, absolutamente todas las mesas se expresa:
“…Cualquiera, el que sea, menos el hijo de la chingada de…”
“…No se hagan bueyes, el bueno es aquel, los demás son unos pendejos comenzando por…”
Y así por estilo. Todo en el más enrarecido de los climas.
En esta atmósfera el gobernador Marín ha ubicado su tercer gran desafío: dejar un sucesor a modo, un sucesor que le garantice la salida por la puerta grande.
Ya veremos que pasa.
LA INSUFICIENCIA ALIMENTARIA Y EL INDOLENTE JIMÉNEZ MERINO.
Este fin de semana el diario La Jornada publicó una nota que lamentablemente se perdió entre la agenda mediática del narcotráfico. El titular asegura que en 3 meses se destinaron 5 mil millones de dólares para importar alimentos.
Esta es la prueba brutal de la catastrófica dependencia alimentaría de México.
Así brutal y catastrófica.
Y no es otra cosa más que la consumación de 24 años de una política destinada a aplastar al campo mexicano.
El resultado de tres sexenios de la política tecnócrata de De la Madrid, Salinas y Zedillo y del sexenio de la política fatua y la rupestre frivolidad de los Fox.
Pero para CÚPULA es una excelente oportunidad para preguntarnos ¿cuales son las políticas destinadas al agro poblano?
¿Cómo va Alberto Jiménez Merino?
Son los propios agricultores quienes nos dan su opinión.
Jiménez se ha convertido en un funcionario anodino e indolente, que en nada responde a los reclamos y necesidades del agro poblano.
Únicamente se ha dedicado a beneficiar a un sector de la zona mixteca, concretamente a Tecomatlán, de donde es originario.
Cabe mencionar que el líder Aquiles Córdoba Morán también es originario de esta población y que entre los dos, entre Jiménez y Córdoba, han dado un impulso sin precedente a esta mini región.
Pero fuera de Tecomatlán Jiménez Merino es cero a la izquierda.
Los agricultores poblanos están ya a unas semanas de que se inicie la formal temporada de lluvias, que este año se ha adelantado, pero se han encontrado con que los fertilizantes han aumentado hasta en un 300 por ciento.
300 por ciento en un año.
300 por ciento tan solo de marzo de 2007 a la fecha.
Esto ha hecho que el 80 por ciento de los agricultores y campesinos poblanos no esté fertilizando sus parcelas y por supuesto esto repercutirá en endebles cosechas.
Puebla estará contribuyendo un poco más a la catastrófica dependencia alimentaria del país gracias a funcionarios insensibles y negligentes como Alberto Jiménez Merino.
¿QUIÉN SERÁ?
¿QUIÉN SERÁ?
El pasado jueves 22, Mario Alberto Mejía publicó el correo electrónico de un misterioso y bien informado remitente.
En un punto medular del “e-mail” se asegura que Rubén Gil alias “El Gavilán” en uno de sus viajes a Estados Unidos fue acompañado por un “diputado poblano” que “se salvó por poquito”.
Y la duda nos carcome las entrañas.
¿A quién se refiere este bien documentado lector de la Quintacolumna?
¿Quién es este diputado?
¿Será acaso aquel legislador que ya se conoce como “el delfín” de Kamel Nacif?
¿Aquel que en la prensa nacional comenzará a ser mencionado como “el candidato poblano” de la Mafia Rusa y de la conexión Sirio Libanesa?
¿El mismo que nunca negó su amistad con el Rey de la Mezclilla?
¿Será acaso aquel diputado que en Tehuacán asiste a comidas privadas con sujetos que están plenamente identificados con células de narcomenudistas?
¡Válgame Dios!
No lo se, no lo se.
La duda me está matando.
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