La historia de una imposición, una sucesión y un rebelde I
En Puebla a pesar de que todos los partidos juran y perjuran que deben respetarse los tiempos, la verdad es que ya inició la construcción del proyecto político para llegar a las oficinas de “Casa Aguayo”, si, así es, que no lo engañen, todo lo que ve y lee en los medios obedece a una estrategia de todos los que aspiran a ser el próximo mandatario del Estado.
Pero ya que la carrera empezó, analicemos a los corredores desde una óptica de estrategias, traiciones, complots, perfiles, aliados y además estudiemos sus mañas, artimañas, en fin, todo el catálogo de monerías que hacen creer a estos hombres que pueden Gobernar a Puebla.
***La historia de una Imposición*** Al primero que hay que analizar es a la estrella de esta historia, es decir, al héroe de esta película (conste que no fue sarcasmo): Javier López Zavala.
El hoy Secretario de Desarrollo Social ha emprendido ya una ardua campaña por el interior del Estado, gracias a lo que los políticos siempre juran no hacer: usar los recursos del Gobierno para ganar adeptos en las zonas más marginadas de la entidad.
Sin embargo, López Zavala confía que su fortaleza se encuentra en dos columnas (y así se lo dice a quien quiera escucharlo, lo mismo que a quien no quiera hacerlo):
1.- La primera es Mario Marín Torres: Así es, el mismísimo titular del ejecutivo, según Zavala, lo respalda para sucederlo en el trono, ¿cuál es su mérito?, la supuesta lealtad que éste le ha demostrado en cada momento de su historia juntos, en consecuencia, el Gobernador habrá de depositar todas y cada una de sus fichas fuertes en López Zavala.
2.- Y la segunda columna es Alejandro Armenta Mier: El hoy presidente del comité directivo estatal no le es menos leal a López Zavala que al Gobernador, y habrá de cargar toda la estructura del ex partidazo para su amigo. La disyuntiva de Armenta se encuentra en que su liderazgo va de por medio, ya que si se la juega por el candidato oficial dejará todos sus activos políticos detrás, pues compromete el futuro de la militancia en ciernes de sus intereses personales, o peor aún, en los de López Zavala.
Pero ¿Por qué hablamos de que Armenta arriesga su futuro político? ¿Acaso López Zavala no puede ganar la gubernatura? La respuesta es no. Veamos los hechos.
Para empezar López Zavala hundió su imagen junto con la del Gobierno del Estado al ser uno de los protagonistas de todos los escándalos del Gobierno Estatal (Lydia Cacho, Narcoalcalde, en fin, todos los que usted conoce) pero además se caracterizó por tener una visión monocromática de gabinete. Me explico, a Zavala lo odian más de los que lo quieren, pues la premisa era estar con él o contra él, sino pregúntenselo a Deloya con aquella reunión de antizavalistas en un famoso restaurante de la ciudad de Puebla; o a Valentín Meneses y a Montero que dejaron de brillar con luz propia gracias al ex super secretario, es más, a la misma Presidenta de Puebla que hoy sufre de ser todologa, gracias a la imposición de la mitad de su gabinete dejándola sin operador político propio, sino con la gente de Zavala en las posiciones políticas trascendentes.
Pero regresemos al tema principal, Zavala ha desgastado la estructura del partido y del Gobierno a su favor, pero sobre todo ha desgastado su imagen propia, no solo hacia el exterior (con los ciudadanos), sino al interior con los hombres de confianza del ejecutivo al convertirlos en segundones y pasarlos a segundo plano.
El que no sea posible que Zavala llegue, aunque quiera, se debe en primer lugar a que no ha construido alianzas y ha desestimado a hombres de importancia para su proyecto político, pues olvida que su principal apoyo, el Gobernador de Puebla, va a sufrir del olvido de más de la mitad de los políticos que ha apoyado o hecho.
Y en segundo lugar, a que los números no mienten. Me explico, lo que para Mario Marín fue su principal activo para Zavala se convierte en su principal pasivo, pues las encuestas, unas y otras, no mienten.
Hagamos historia, para estas fechas Mario Marín era un fenómeno político, sus niveles de conocimiento eran enormes pero además sus niveles de confianza eran superiores al 50%, es decir, nadie podía negar que era la opción que garantizaba el triunfo arrollador para el PRI, sin embargo, como decíamos, Zavala en este momento vive la historia opuesta a la de su padrino, ya que, aunque tiene niveles de conocimiento similares a los que a estas alturas tenía Marín, el porcentaje de rechazo o desconfianza de ZAVALA es inversamente proporcional al de Marín Torres, es decir, negativos de más del 50%. Conclusión, López Zavala políticamente está débil y socialmente muerto (percepción ciudadana). Esto todos los saben, menos Zavala, ¿Cuál es la estrategia?¿Cuidar al verdadero candidato del marinismo?; esta trivia va para los que se dicen ser priistas ¿ustedes recuerdan la sucesión de 2001 y cómo jugó sus cartas el lic. Marín?, las paredes de una casa por el rumbo del Colegio Americano si lo recuerdan y también curiosamente las de otra casa por el rumbo de la calle San Judas Tadeo.
Ahora bien, lo más importante que está olvidando el precandidato, es que el Gobernador no es el Presidente Nacional del PRI sino Beatriz Paredes y que ella no le debe nada a Zavala, la Presidenta habrá de inclinarse por quien garantice la victoria del ex partidazo.
Ahora, que el ejecutivo se morirá en la raya es cierto, que Armenta no desperdiciará un segundo por inclinar la balanza, cierto.
Pero lo único que convertiría a Zavala en candidato sería la total imposición, lo cual para el PAN significaría su primera gubernatura. No lo digo yo, es cuestión de números y tendencias.
Esta historia no está escrita, sin embargo, hay que analizar las demás piezas de este ajedrez político. Moreno Valle hasta hoy ha tejido fino, sin embargo, también puede ser víctima de sus éxitos.
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