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Duelo de Espadas
Edmundo Dantés

condemontec@hotmail.com


 

 


¿Y dónde está el secretario?

 

 

Parece que el secretario de Gobernación estatal, Mario Montero Serrano, tiene el síndrome del “marido engañado”, porque siempre es el último en enterarse de lo que ocurre en el estado, pese a que se supone que, por su cargo, debería ser el segundo mejor informado.

 

Pero Montero Serrano fue el último en enterarse del aterrizaje de la avioneta en Guadalupe Victoria y hasta la fecha no sabe que este acontecimiento se vincula con la cada vez más evidente presencia del narco en Puebla (si no fuera así la PGR y nel ejército no tendrían por qué intervenir).

 

El secretario de Gobernación de Puebla tampoco se ha dado por enterado de la presencia del EPR en la entidad, pese a que dicho grupo envía desde aquí comunicados que la prensa nacional y la federación dan por válidos. Sin embargo, el “no pasa nada” parece ser la única respuesta de esta dependencia encargada de la seguridad y la “inteligencia” políticas.

 

También fue el último en saber que el narcoalcalde Rubén Gil Campos no estaba en Estados Unidos por problemas médicos, sino legales. En aquélla ocasión sus intentos por negar la realidad cayeron en lo absurdo y parece que lo mismo ocurre con la narcoavioneta.

 

Y mientras Montero Serrano insistía en el gastado y nada convincente discurso de que Puebla es una entidad segura y decía no saber nada del judicial secuestrado (y después asesinado) por la delincuencia organizada en Córdoba, Veracruz, al interior de la corporación policíaca se incrementaba la indignación, la molestia por la indiferencia gubernamental hacia su compañero en desgracia y la manifiesta vulnerabilidad de todos los uniformados.

 

La actitud del “no pasa nada”, “todo está bien”, cuando la realidad es diferente no ayuda  ni al gobierno ni a una sociedad cada vez más enterada de lo que realmente sucede y a la que afecta ese falso paternalismo. Generalmente, un funcionario que quiere engañar a la gente termina engañándose sólo, cuando piensa que la ciudadanía le cree.

 

 

Estocadas

 

· Con muy mala moneda le ha pagado Javier López Zavala a Rafael Moreno Valle su preferencia por competir contra él por la gubernatura, porque mientras el senador insiste en que quiere que su rival sea el más débil del PRI; es decir, el delfín; éste le ordenó al supuesto panista Jesús Encinas Meneses incrementar la serie de descalificaciones y denuncias contra él.
 

· Obediente cuando hay dinero de por medio, Encinas Meneses sigue puntual la instrucción del zetita mayor y en cuanto micrófono se le pone enfrente denuncia que Moreno Valle es una “peligro” para el PAN. Lo que López Zavala, quizá, todavía no sabe es que la llamada “amenaza  elegante” carece de representatividad al interior del blanquiazul, donde no hay militante al que no le deba dinero.

 

· El mes que le queda a Sandra Montalvo al frente del PRI municipal será especialmente largo para los trabajadores, ahora que la dirigente provisional tuvo la “genial ocurrencia” de reprender públicamente al diputado Luis Alberto Arriaga por reconocer que hay un distanciamiento entre el Congreso local y la alcaldesa Blanca Alcalá.

 

· Lo que Sandra Montalvo olvidó es que mientras la Tesorería municipal está más que dispuesta a que el PRI municipal muera de inanición, fue precisamente la fracción parlamentaria priísta la que acudió en apoyo económico de los empleados del comité, incluyéndola a ella y a sus cinco secretarios particulares.

 

· Ahora, a raíz de la reprimenda de la dirigente provisional a los diputados priístas por sentirse ignorados por el ayuntamiento, no habrá nadie que apoye a los trabajadores del partido la próxima vez que se queden más de mes sin cobrar. Lo bueno para ellos es que el interinato de la “regañona” termina a finales de junio.

 

· Hasta el momento, no se ha informado qué sucedió en el intento de homicidio del diputado local perredista suplente Rodrígo López Benavides. La PGJ no ha dicho quién y por qué y parece que a los interesados, como a Melitón Lozano, también dejó de interesarles que se esclarezca el asunto.  

 

 

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