Moreno Valle Habla de la Clase Política
A petición popular, el serial sobre los aspirantes a Casa Puebla, publicado en El Columnista desde el lunes pasado, aparecerá dos veces a la semana.
Es decir: cada aspirante, y su entrevista respectiva, saldrá publicado los lunes (y martes) y los jueves (y viernes).
En ese sentido, hoy el lector podrá leer la entrevista con Rafael Moreno Valle Rosas.
Por lo tanto, y en aras de alimentar la curiosidad del lector (sobre todo de internet), le adelanto un fragmento de la entrevista con el hoy senador panista que aparece completa en las páginas de El Columnista:
MAM. ¿Los números de tus encuestas qué te decían (en el 2004)?
RMV: Mario Marín siempre estuvo en los primeros números en las encuestas. Lo reconozco. Desde que él dejó de ser presidente municipal siempre estuvo en primer lugar. Nosotros crecimos mucho. En el tercer año de gobierno de Melquíades Morales yo tenía un 15 por ciento de conocimiento a nivel estatal, lo cual era muy bajo, y logramos quedar a 4 o 5 puntos de Mario Marín en las últimas encuestas. Es decir: sí se logró hacer un trabajo interesante y se logró remontar una diferencia de 40 o 45 puntos en un plazo relativamente corto.
MAM: ¿Cuánto tiempo?
RMV: Estamos hablando de dos años. Un poquito menos de dos años. Aproximadamente dos años. El tercer año. Sí: dos años. Aproximadamente.
MAM: ¿Qué ocurre, Rafa? ¿Por qué de pronto se acaban las bardas pintadas? ¿Por qué se acaba tu precampaña?
RMV: Mira. El gobernador Melquíades Morales habló conmigo y me pidió que no participara. Finalmente él me dio la oportunidad y me pidió que nos sumáramos con Mario Marín. Yo entiendo que había circunstancias nacionales como Roberto Madrazo, en su momento, que no me veía con buenos ojos porque yo estuve apostado por Beatriz Paredes (en la contienda por la Presidencia del PRI) y estuve, y estoy, muy cerca de la maestra Elba Esther Gordillo. En ese sentido, eso era inaceptable para Roberto Madrazo y seguramente él habló con el gobernador para pedirle que el candidato fuera Mario Marín. Yo entendía que así eran las reglas del juego en el PRI. Obviamente no estaba satisfecho. Yo pedí una consulta a la base, pero finalmente yo le debía lealtad a Melquíades Morales, le debía agradecimiento, porque finalmente él me había dado la oportunidad de venir a Puebla y yo era parte de su equipo político. Él tenía la aspiración de ser presidente del PRI Nacional y Madrazo, como con tanta gente, no cumplió su compromiso. Finalmente yo entendí que le debía todo a Melquíades Morales y que tenía que apoyar su decisión aunque no necesariamente estuviera yo de acuerdo. Lo entendimos y llegamos a una serie de acuerdos para seguir construyendo mi carrera política. Lo aceptamos en ese sentido. Nos sumamos. Entré como presidente de la Fundación Colosio. Posteriormente como líder del Congreso. Después ya no se cumplieron una serie de cuestiones que se habían platicado. Creo que los que hacen acuerdos en política saben abiertamente a qué se comprometen, qué cumplen y qué no cumplen. Yo simplemente tomé las decisiones correctas ante las circunstancias que se presentaron en su momento.
MAM: ¿En qué mes te dice Melquíades Morales que ya no hagas precampaña, que el candidato va a ser Mario Marín?
RMV: A finales de enero… principios de febrero (de 2004).
MAM: ¿Dónde fue la reunión? ¿En Casa Puebla?
RMV: En Casa Puebla.
MAM: ¿Tu y él solos?
RMV: Sí.
MAM: ¿Cuánto duró aproximadamente?
RMV: No recuerdo. Una hora y media. Dos horas. Y fueron dos reuniones.
MAM: ¿Te molestó lo que te dijo? ¿Te molestaste con él en ese momento? ¿En su cara?
RMV: Por supuesto. Yo pedía la oportunidad de participar, de poder ir a una consulta a la base para elegir al candidato. Finalmente respeté su decisión. Te repito: fueron dos reuniones. No fue fácil y así se escribió la historia.
MAM: ¿Para entonces tú ya tenías pláticas con Mario Marín y su gente?
RMV: Habíamos tenido ya unos acercamientos.
MAM: Justo aquí en tu casa.
RMV: Sí. Habíamos tenido algunos acercamientos.
Se fue Ramos Brito. Ayer, discretamente, el pintor Gerardo Ramos Brito se despidió de empleados y funcionarios de la Secretaría de Cultura.
Es decir: renunció a su cargo de la Subsecretaría.
¿Qué significa?
Que alguien habrá de llegar de un momento a otro.
Y sólo hay de dos sopas: proceso o retroceso.
El perfil dirá qué viene.
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