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El Mazo y el Yunque
Raymundo García García

 

 

 


 

 

MIGUEL LOPEZ  GONZALEZ PACHECO, A SU MEMORIA

 

 

“Un hombre vale por la firmeza de sus opiniones y que debe sostenerlas a todo trance”, “que el ejemplo de otras épocas sirva para iluminar el presente”, son sentencias  de López Rey, seudónimo utilizado por Miguel López  González Pacheco, en la historia sobre el asesinato de su familiar el arquitecto José González Pacheco, titulada Al borde del canal, publicada 36 años después allá 1968, por la editorial JUS; de quien fuera vicepresidente de la Liga Nacional Defensora de la Libertad Religiosa (LNDLR), organización  impulsora del movimiento cristero vigente entre 1926 y 1929, siendo asesinado dicho familiar y luchador de la libertad en 1932, En ese trabajo de historia personalizada, el panista Miguel López González Pacheco, aprovecha la introducción de la obra para darnos a conocer el linaje de su persona.

Don Miguel sabedor de que Puebla “vive el abolengo de su alcurnia”, no sólo abrevia una explicación de la fundación de la recia personalidad de la ciudad de Puebla, además, nos convida de manera igualmente rápida, la genealogía de su familia y por lo mismo de su persona humana, por supuesto apoyándose en la genealogía de su familiar cristero y defensor de la religión católica José González Pacheco, quien fuera hijo de un hombre con el mismo nombre y apellidos, nacido en Oaxaca en 1857, descendiente de Mariano González Pacheco y Josefa Fagoaga, a su vez descendiente de dos generaciones anteriores de otros González Pacheco enviados a la Nueva España por el propio Fernando VII.

 

Pero también Miguel López González Pacheco, el representante de la juventud panista en la fundación de Acción Nacional en Puebla y convertido en primer diputado albiazul poblano por el principio de mayoría  relativa en las elecciones federales intermedias de 1973 por la ciudad de Puebla, -compañero de legistura en  la Cámara de diputados del también diputado federal panista por el mismo principio de mayoría relativa Alejandro Cañedo Benítez, sabe del valor que tiene la estirpe, ligada a tiempo idos, que sostuvieron quienes se consideraban integrantes la poblaneza, reconoce que le tocó vivir tiempos nuevos, “tiempos barridos por aires democráticos, (que) no le llaman la atención esos abolengos, pero justo es que la historia los consigne”, escribiría en la pagina 13 de su obra al Borde del Canal, dejando testimonio de que él mismo, provenía de un linaje que pertenecía a una familia que había luchado por la libertad, en particular por la libertad religiosa, y sabía de su urgente  necesaria participación política, ya que se estaba construyendo en México desde finales de los años sesenta y principio de los setenta, las condiciones para instaurar un régimen democrático que lo obligado a actuar. primero denunciando un crimen político en contra de un cristero por u régimen autoritario. Luego como candidato para hacer sentir sus ideales y convicciones en la Cámara de diputados. .

 

Después de haber entrevistado a Don Miguel Palomar y Vizcarra, político formado dentro de la línea social de la iglesia católica, diputado por el Partido Católico y considerado el responsable de fundar la LNDLR, Miguel López González Pacheco al terminar su investigación y denuncia Al borde del canal, sentía la necesidad de la acción política por la vía civilizada, las elecciones. Viviendo una Puebla sacudida por una larga crisis política iniciada a principio de la de década de los años sesenta  y cerrada con la masacre a estudiantes universitario en mayo de 1973, hizo posible la hazaña para que el Partido Acción Nacional después de haber ganado en 1968 el municipio de Xiutetelco, y San Gabriel Chilac en 1971; obtuviera una votación histórica en las elecciones para diputados en la ciudad de Puebla 1973: obteniendo en el distrito I PAN 57,545 votos, PRI 29,732; en el distrito II, PAN 39,996, votos, PRI 24,047. Otro aporte, entre  muchos, fue la repetida historia oral sobre la fundación del PAN-Puebla, que compartía a quien así se lo solicitara, mientras se traslada a impartir su cátedra de derecho. Miguel, esa mano que solidariamente que extendiste, es ejemplo que no olvidaremos.

 

 

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