La medalla “Ignacio Zaragoza”, para Pedro Angel Palou
Fue un acierto del ayuntamiento poblano, haber otorgado la presea “Ignacio Zaragoza”, al profesor Pedro Angel Palou Pérez, misma que le fue entregada a las 17 horas del lunes en sesión solemne del Cabildo Municipal, a la que asistió el gobernador Mario Marín Torres, quien pronunció elocuentes palabras reconociendo el mérito del maestro Palou, como investigador de la historia poblana, desde hace más de cuatro décadas.
Para la presidenta municipal de Puebla, Blanca Alcalá, Pedro Angel Palou, merecía este reconocimiento por haber dedicado gran parte de su vida, a hurgar en los rincones de la historia y la cultura de Puebla, con pasión sorprendente. “Su pluma ha dado vida, a libros sobre Agustín Arrieta, Juan de Palafox y Mendoza y otros personajes que han destacado en la historia de nuestra ciudad”, dijo la presidenta municipal.
Pedro Angel Palou, fue recibido con un prolongado aplauso de los regidores del ayuntamiento y de las numerosas personas que llenaban el salón de Cabildos.
El maestro Palou, es todo un personaje en Puebla, ciudad que no lo vio nacer (nació en Orizaba, Ver.) pero a la que ha adoptado como su ciudad natal y en reciprocidad, Puebla lo ha adoptado como uno de sus hijos más distinguidos.
Ha sido impulsor de la cultura, desde los tiempos del gobernador Aarón Merino Fernández, habiéndose desempeñado como el primer director de la Casa de la Cultura y más tarde, como el primer secretario de Cultura de la entidad.
La ciudad de Puebla ha tenido numerosos cronistas, entre oficiales y no oficiales y él ha sido uno de ellos, habiendo sido designado incluso, cronista del Estado de Puebla. Actualmente preside el Consejo de la Crónica.
Impulsó la creación de bibliotecas municipales, el cuidado, ordenamiento y protección de los archivos de cada municipio, la edición de libros sobre Puebla o personajes distinguidos de la ciudad y del estado, en fin, ha sido un trabajador permanente, con puesto o sin puesto, por el conocimiento y difusión de la cultura poblana.
Por todo eso, la entrega de la medalla “Ignacio Zaragoza” ha sido muy merecida.
Nos unimos a las felicitaciones que ha recibido el maestro Palou, quien seguramente ya tiene algún proyecto para investigar la participación de Puebla en la guerra de Independencia y en la Revolución de 1910, para aportar en el bicentenario de esos dos acontecimientos históricos.
EN EL CASO DEL PRD ¿CONFLICTO DE INTERESES?
La crisis que está viviendo el Partido de la Revolución Democrática, PRD, dicen amigos perredistas, no es una lucha por cuestiones ideológicas, que sería aceptable, sino por vulgares intereses económicos.
Uno de los grupos en pugna está recibiendo apoyo, dicen, del gobierno federal, a fin de que pueda quedarse con la dirigencia, pues gente del propio gobierno considera a ese grupo como aceptable para entrar en negociaciones, pues su postura no es intransigente, sino que pueden encontrar en él algún tipo de colaboración.
Si esta versión es cierta, lo más seguro es que de este conflicto surjan dos perredés, uno ideologizado e intransigente y otro “tibio” y fácil de manipular para los intereses del gobierno.
La táctica de la infiltración no es nueva, lo nuevo es que tan fácil hayan podido penetrar en la estructura perredista y lograr tan facilmente sus propósitos, lo que seguramente es consecuencia del comportamiento interno del otro grupo.
Los perredistas tienen desde sus inicios, serias dificultades para conformar un partido unido y bien estructurado. Esas debilidades seguramente fueron aprovechadas por la derecha, que ha logrado lo que estamos viendo, algo verdaderamente lamentable, sobre todo por la necesidad que el país tiene, de una fuerza política progresista, con buena estructura y buena organización.
CALDERON CONVOCA A COMBATIR LA VIOLENCIA
Desde Puebla, el Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, hizo un llamado, durante el discurso que pronunció en los cerros de Guadalupe y Loreto, a combatir el crimen y la pobreza que agobian al país.
Ya desde el 9 de enero de 2007, según refiere Carolina Rocha Menocal, enviada del diario capitalino El Universal, en un repotaje publicado ayer en dicho diario, el Presidente Calderón, en el municipio de Hueytlalpan, uno de los más pobres de México, ofreció un programa de cien acciones para acabar con la miseria de ese pueblo.
Por desgracia, de esas cien acciones son muy pocas las que se han iniciado sin concluirse, y otras quedaron solo en promesas. Al parecer lo único que ese pueblo logró, fue tener drenaje. Pero no todos los campesinos tienen piso digno, ni se ha terminado el camino, ni hay escuelas dignas, ni hay hospital o centro de salud, etc.
Por otro lado, la ola de violencia que está viviendo el país y que no se había visto en décadas, es producto de la guerra desatada por el gobierno federal contra el crimen organizado, sin un proyecto bien claro y preciso, sin una estrategia bien pensada, bien estructurada.
Eso ha provocado lo que estamos viendo: una verdadera guerra que cada día se extiende por más entidades de la república y que parece no tener fin.
Nuestras policías, mal capacitadas para este tipo de acciones, mal preparadas y mal pagadas, no han podido hacer gran cosa. El ejército está entrenado para otro tipo de actividades. Ha sido eficaz para destruir plantíos de mariguana y para detener grandes cargamentos de droga, pero no para poner a los delincuentes en manos de la justicia, lo que además, no es su función.
El gobierno federal desató una guerra, que parece que se le ha ido de las manos.
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